La atención es nuestro puente con el mundo

La economía de la atención gana millones robando nuestra atención, pero, ¿cómo podemos recuperarla para alcanzar nuestros objetivos?

Nuestras capacidades cognitivas son nuestro puente con el mundo. Son aquella habilidad que nos permite conocerlo, pero también inteligirlo, memorizarlo y nombrarlo. Más aún: son un aspecto esencial de la conciencia humana.

¿Qué tan importantes no serán estas capacidades, que en la actualidad son explotadas por otros?

economia-atencion-como-prestar-atencion-enfocarse

La información se ha vuelto una mercancía. Y para poder competir, las grandes industrias de todo tipo –pero sobre todo las industrias techtienen que lograr captar nuestra atención, vendiéndonos cierto tipo de información. Lo único que quieren es que demos clic y que nos quedemos viendo un video por más de 3 segundos. O en el caso de la publicidad, nos siguen bombardeando con mensajes irrisorios y cacofonías estridentes.

Cada 2 días es generada más información de lo que se generó en toda la historia de la humanidad antes de 2003.

Lo malo –para las industrias y para nosotros– es que hemos entrado en un circulo vicioso. Mientras más atención nos exigen, menos atención somos capaces de prestar. La demanda por atención nos aletarga, y por eso hoy son usadas insólitas formas para explotar nuestras capacidades cognitivas. Para ello se utilizan todo tipo de recursos: psicológicos, neurológicos, de programación y de diseño.

 

¿A que grado se está viendo comprometida nuestra atención?

 economia-atencion-como-prestar-atencion-enfocarse

Tenemos distintas formas de prestar atención. Éstas se producen en los dos hemisferios del cerebro: en el hemisferio izquierdo está la atención más analítica, mientras que en el derecho está una atención más enfocada a la exploración sensorial. Estas capacidades se complementan: el hemisferio izquierdo es el que le da una representación a la totalidad captada por el hemisferio derecho.

De alguna manera, la atención del hemisferio derecho, que es la más libre, la que no se “engancha”, sino que se mantiene al tanto de todo, es aquella que se está viendo más comprometida debido a la economía de la atención. Porque la atención que reclama el Internet, las redes sociales y los servicios de entretenimiento, es una atención inmediatista, de gratificaciones al instante. Apaga nuestra modalidad de exploración y nos engancha a una sola cosa: a las pantallas.

 

¿A qué quieres prestar atención?

economia-atencion-como-prestar-atencion-enfocarse

Pero la atención en realidad es una experiencia, no sólo un recurso. Y es una capacidad que nos permite encontrar nuestros intereses y llevar a cabo nuestros propios objetivos. Por eso es urgente que dejemos las pantallas y volvamos a explorar al mundo y a nosotros mismos con él. Quizá la pregunta más pertinente sea: ¿a qué queremos prestarle atención?… ¿Lo habías pensado?

Si quieres dejar de ser explotado por la economía de la atención, ya existen algunas propuestas, como el minimalismo digital, que sirven como modelos para tener una vida menos tecnológica y más orgánica. A esto se suman prácticas que podemos adoptar, como la meditación mindfulness, el hacer de la comida un ritual de principio a fin –y dejar de comer comida rápida frente a las pantallas–, o incluso prácticas sin una finalidad aparente, como salir a dar una caminata.

Así podremos conquistar nuevamente nuestra atención consciente y enfocarla en lo que verdaderamente importa.

 

* Imágenes: Piero Fornasetti



Spotify sabe cómo usar la música para despertar tus deseos de consumo

¿Psicología de masas de la música?

Es indudable que la música, como el lenguaje completamente alternativo que es, modula y moldea la realidad. Nos hace sentir parte de una comunidad y sentir el mundo al mismo ritmo, asociando nuestras vivencias con las mismas melodías y tonos que el otro o los otros. No obstante, desde la más perversa psicología de masas la música es susceptible de usarse de maneras poco éticas.

Y es que, lamentablemente, el potencial de la música para evocar emociones –y conducir acciones– está siendo utilizado en favor de la economía de la atención y de un amplio mercado, específicamente por parte de la plataforma Spotify.

Un nuevo libro, Spotify Teardown: Inside the Black Box of Streaming Music, es el resultado de años de intensa investigación por parte de un grupo de académicos. El libro devela las formas en las cuales la plataforma sueca manipula las emociones. Además, hace un recorrido por la biografía de sus fundadores, Daniel Ek y Martin Lorentzon, que es por demás esclarecedor.

Spotify utiliza algoritmos para saber qué escucha cada usuario.

Pero también para saber qué música recomendar a partir de su estado de animo. 

spotify-emociones-manipulacion-venta-datos-economia-atencion

Al más puro estilo de una perversa psicología de masas, Spotify está usando inteligencia artificial para vendernos soundtracks que vayan de acuerdo con nuestro estado anímico. Y aunque podríamos pensar que Spotify sólo reporta ganancias cuando compramos una membresía Premium, o cuando aparecen comerciales, esto no es así.

Las listas de reproducción personalizadas se monetizan en el preciso momento en que los usuarios hacen clic. Según los autores de Spotify Teardown, la música es sólo una de las tantas capas que escuchamos sobre “una cacofonía de otros datos”.

Con ayuda de un programador, los investigadores descubrieron que al menos 22 empresas relacionadas principalmente con la publicidad están rastreando los hábitos del usuario según lo que esté escuchando, y proporcionando análisis en tiempo real desde que da clic en el botón de play. De acuerdo con los investigadores, estos datos se empaquetan y revenden.

Sabido es que la economía de la atención se basa en otras trampas psicológicas que alientan nuestra adicción al Internet y a las redes sociales. Así, Spotify nos podría estar haciendo adictos a la música melancólica y estar profundizando estados depresivos. O podría, por el contrario, estar recomendando “música alegre” para mejorar el estado de ánimo de manera artificial. Sea como sea, nada de esto favorece nuestra libertad. Más bien, atenta contra nuestra privacidad.

 

¿Y por qué esto es una psicología de masas?

spotify-emociones-manipulacion-venta-datos-economia-atencion

La psicología de masas es un conjunto de estudios del comportamiento colectivo. Es normal que esta disciplina subestime al conjunto de individuos que llama “masa”, acuñándole características negativas, como la impulsividad, la inconsciencia y la proclividad a la manipulación. Para Gustave Le Bon, uno de los más importantes teóricos de esta corriente, los sentimientos de la masa son siempre simples y exaltados.

Todo esto ha sido usado desde los comienzos del marketing para despertar el deseo de consumo en las masas. De hecho, el comienzo de la publicidad es indisociable de este enfoque negativo sobre las masas. Así lo demuestra el documental de Adam Curtis, The Century of the Self. En él se revela cómo el sobrino de Freud hizo de la psicología una herramienta para favorecer a las empresas en Estados Unidos.

Quizá parece que no podemos hacer mucho ante esta situación. Pero por ahora todos debemos estar al tanto de esto, para no vivir al margen de los problemas contemporáneos, ni rendirnos ante la posibilidad de construir un mundo en el cual podamos desarrollarnos con ayuda de la tecnología sin temor a ser vigilados o manipulados.



Aprende a hackear tu atención con ayuda de la neurociencia 🧠 (Spoiler: el multitasking NO existe)

Entiende cómo funciona tu atención y cambia los hábitos que te hacen distraerte fácilmente.

Existe una gran posibilidad de que no termines de leer este artículo. No es que sea muy largo ni muy difícil, sino que tu cerebro va a distraerse tarde o temprano.

Pero no te sientas mal: no es tu culpa. En promedio, revisamos nuestros teléfonos unas 150 veces al día (eso es cada 6 o 7 minutos). En un estudio publicado en la revista Scientific American se encontró que las salas de emergencias reportaron un aumento en la tasa de accidentes relacionados al uso de celulares, como chocar con un objeto mientras la gente va caminando (o conduciendo).

Y es que mientras lees esto, tal vez recibas una notificación o una llamada, o algo en tus alrededores necesite tu atención urgente. Tu memoria funcional se ocupará en otra cosa, y tu cerebro se sentirá ligeramente más cansado por tener que cambiar de tarea. Entonces te distraes, y lo que hace 1 minuto ocupaba tu mente, se ha evaporado.

Como dijimos antes, esto no es tu culpa: millones de años de evolución hicieron así a tu cerebro.

 

Cerebro de mono en un mundo de pantallas

¿Qué es la atención para nuestro cerebro? A nivel evolutivo, la atención es lo que permite dirigir nuestros sentidos hacia aquello que los estimula; a su vez, estos estímulos son recompensados por el cerebro con la liberación de una hormona llamada dopamina, que relacionamos con una sensación de placer.

El cerebro también nos “castiga” con impulsos de dolor cuando hacemos algo que atenta contra nuestra supervivencia, como pisar un cactus o comer alimentos en descomposición.

Nuestro cerebro animal tiene millones de años de experiencia a su favor, pero en el mundo moderno le exigimos que haga cosas que nunca jamás en la historia ha tenido que hacer. Aquí algunos consejos para mejorar tu atención y aprender cómo funciona.

Tal vez te interese: Estamos dejando de prestar atención a la realidad (y el Internet está haciéndose rico con 1 minuto de tu tiempo)

 

Recompensas cognitivas y primitivas

En su libro La mente distraída: Cerebros antiguos en un mundo tecnológico, el profesor de psicología Larry Rosen sugiere que la búsqueda de nueva información también está asociada al sistema de recompensa de dopamina.

Existen dos recompensas del sistema de dopamina, las cognitivas (como la satisfacción de terminar un trabajo escolar) y las primitivas, como saciar el hambre, la sed o el deseo sexual.

Pero según Rosen, “las mismas neuronas de dopamina procesan tanto las recompensas primitivas como las cognitivas”. El problema aparece porque la necesidad de buscar nueva información es más fuerte que la capacidad cognitiva para controlarla.

Es como si parte de nuestro cerebro tomara miles de fotos de todo lo que nos rodea, y tuviéramos que ordenarlas manualmente. Desde el punto de vista evolutivo, esto se explica porque el impulso de escapar a los peligros tiene prioridad frente a otro tipo de recompensas cognitivas, como labrar la tierra o escribir poemas épicos. A decir del profesor Rosen:

Nuestras habilidades de control cognitivo para llevar a cabo nuestras metas no han evolucionado a la par que las funciones ejecutivas para establecer tales metas. De hecho, las limitaciones fundamentales de nuestras habilidades de control cognitivo no son muy distintas de las observadas en otros primates, con quienes compartimos ancestros comunes durante millones de años.

Tal vez también te interese: La atención es nuestro puente con el mundo

 

Clasificar e ignorar información

Nuestra atención funciona como una especie de radar que recorre una y otra vez nuestros alrededores buscando aumentar sus posibilidades de sobrevivir y reducir las fuentes de peligro y dolor. Pero nuestros sentidos captan mucha más información de la que podemos procesar.

Si decidimos enumerar todos los objetos azules a nuestro alrededor, nuestra mente debe reconocer y descartar los objetos verdes, amarillos, rojos, etc. Ahora imagina que, desde que naces, tu cerebro ha realizado este mismo proceso a cada momento. Pero si te pedimos leer en voz alta el nombre del color y no lo que dice, necesitas más energía cognitiva: rojo, azul, amarillo.

Hay personas que necesitan silencio absoluto para leer o dormir, y hay otras que estudian mejor o se sienten más estimulados cognitivamente con otras personas a su alrededor. Es posible que la música, por ejemplo, tranquilice a nuestro “radar” interno y nos permita hacer mejor uso de nuestra cognición. Algunos estudios indican que la música reduce la ansiedad hasta en un 50%.

 

El mito del multitasking

Multitasking quiere decir realizar más de una tarea a la vez. Se trata de una habilidad que muchos dicen poseer, pero que va en contra de la evidencia científica.

La investigación de Rosen reveló que, de hecho, al hacer más de una tarea a la vez, nuestro cerebro paga una “cuota” cognitiva al tener que cambiar la atención de una tarea a otra; además, nos toma más tiempo que si las hiciéramos por separado, y cometemos más errores. En palabras de Rosen:

si los dos objetivos requieren control cognitivo para llevarse a cabo, tales como retener los detalles de una escena compleja (memoria funcional) al mismo tiempo que vigilar el terreno buscando una roca (atención selectiva), entonces ciertamente van a competir por los recursos limitados de la corteza prefrontal.

Y no sólo eso, sino que cambiar entre una tarea y otra está asociado a la disminución en la precisión de las tareas, así como a un mayor tiempo de respuesta.

 

¿Sigues leyendo? ¡Felicidades!

Seguramente crees que tú eres el único ser humano capaz de realizar multitareas, ¿no? Tenemos malas noticias para ti:

se ha demostrado que la gente que cree que es buena haciendo multitasking tienden a ser quienes de hecho salen peor en las pruebas para multitasking, lo que lleva a los autores del estudio a concluir que ‘las percepciones de los participantes sobre sus propias habilidades de multitareas no tienen demasiado anclaje en la realidad’.

 

¿Qué puedes hacer para mejorar tu atención?

El ejercicio físico no sólo fortalece tu cuerpo, sino también tu mente. El estudio de Rosen sobre la atención mostró que los beneficios cognitivos de un programa de ejercicios aparecen incluso minutos después de terminar la rutina.

Otra medicina para tu atención es una buena noche de sueño. Sabemos las leyendas sobre Leonardo da Vinci y Napoleón dicen que dormían apenas un par de horas al día, pero esto no se sostiene en la evidencia empírica del resto de los mortales.

Sin embargo, el consejo más obvio para mejorar tu atención es simplemente ejercitarla.

¿Cómo? Una vía puede ser la meditación. En años recientes ha aumentado el número de investigaciones que indican que “las técnicas de meditación mejoran el control cognitivo, incluyendo la atención sostenida, velocidad de procesamiento y la capacidad de la memoria funcional”.

Los monjes budistas le han mostrado muchas cosas interesantes a la ciencia sobre el arte de la atención.

Parece de sentido común, ¿no? Ejercitarte, comer alimentos como yogur o aguacate y dormir bien, meditar un poco. Salir a caminar también es una buena idea, siempre y cuando lo hagas en la naturaleza. En un estudio de 2008 se descubrió que la memoria funcional obtiene un beneficio inmediato luego de caminar por la naturaleza, pero no después de caminar por la ciudad.

Y algo que puedes hacer para prevenir la distracción es igual de simple: reconocer y alejar las fuentes de distracción, especialmente cuando más lo necesites. Algunos cirujanos ponen música durante una operación, lo cual puede ayudarles a mejorar la memoria funcional, pero no tratan de resolver un crucigrama.

Si llegaste hasta aquí, ¡tu atención cognitiva es un ejemplo y una inspiración!

 

* Ilustración principal GIF: Sian Butcher/BuzzFeed