La vida en tiempos de coronavirus se ha vuelto ya la nueva normalidad. Y si bien nunca nos acostumbraremos a los altos costos que la enfermedad tiene en vidas, economías y sociedades, nos hemos acostumbrado a las medidas de salud que todas y todos debemos tomar para prevenir el contagio. Lávate las manos. No te toques los ojos ni la cara. Quédate en casa. ¿Cuántas veces hemos escuchado estas frases en los últimos meses? 

Además de mantener altas y rigurosas medidas de higiene, la Organización Mundial de la Salud ha recomendado el distanciamiento social, otro término que se ha vuelto parte de nuestra nueva cotidianidad. El distanciamiento social es simple y se conforma de dos instrucciones básicas: quedarse en casa y al salir, mantener una distancia mínima de 1 metro entre personas. 

La distancia mínima de 1 metro no es gratuita y ha permanecido vigente durante décadas de control epidemiológico. La medida se remonta a los años 30 del siglo pasado y proviene de un estudio realizado por el doctor William F. Wells en el que se detectó que las gotitas expulsadas al respirar, toser o estornudar pueden viajar hasta 1 metro de distancia. A este respecto se han publicado muchos estudios, y las recomendaciones de cada país difieren en cuanto a la distancia exacta que debemos tomar para evitar el contagio. Para Estados Unidos son 2 metros (o 6 pies), y en México se recomienda 1 metro y medio. Pero, en términos prácticos, ¿cuántos de nosotros sabemos medir 1 metro a simple vista? 

Para aquellos que no somos arquitectos o ingenieros, “1 metro” es una distancia relativa. Necesitamos referencias concretas. En un esfuerzo por popularizar las medidas preventivas, el gobierno de México presentó a “Susana Distancia”, la heroína que nos enseñó la importancia de mantener distancia y cuya popularidad resultó en un convenio con Disney México. Pero la pregunta seguía vigente, en México y en el mundo: ¿qué tan lejos tenemos que estar? Ahora, gracias a diversas referencias, podemos saberlo. Desde la Ciudad de México hasta el ártico ruso, a continuación algunas relaciones de distancia comprensibles.

 

Ciudad de México: Trajineras, vochos, tinacos y trompos de pastor

Claudia Sheinbaum, gobernadora de la Ciudad de México, publicó en sus redes dos series de imágenes con referencias de distancia fáciles de comprender para los chilangos. En ellas nos aclara que, para no contagiarnos, debemos mantener la distancia de una trajinera, cuatro trompos de pastor o la defensa de un vocho. Si cabe un tinaco de 2,800 litros entre ti y la otra persona, nos dice Sheinbaum, no contagias y no te contagias. 

 

 

Yukón: Caribúes, huskies y cisnes trompeteros

Yukón es un territorio al extremo norte de Canadá caracterizado por su baja densidad poblacional, además de maravillosos paisajes y amplios espacios para convivir con la naturaleza. No resulta extraño, entonces, que sus referencias de distancia sean animales salvajes. A través de sus redes sociales, el gobierno de Yukón notificó a sus habitantes que debían mantener la distancia de un caribú, dos huskies siberianos o un cisne trompetero. Para alguien que convive con animales salvajes, la sana distancia es una práctica común.

 

 

El ártico ruso: Osos polares, zorros y morsas

El Parque Nacional del Ártico Ruso tiene una superficie de más de 14,000 kilómetros cuadrados y es hogar de osos polares, ballenas, morsas y focas. Para ayudar a sus visitantes a entender el distanciamiento social, el parque compartió en sus redes sociales relaciones de distancia en términos de animales: para evitar el contagio por la covid-19, hay que mantener una distancia equivalente a un oso polar, una morsa del Ártico o dos zorros. 

 

Australia: Canguros, koalas y emúes

Australia es famosa por sus amplias reservas naturales y por la convivencia cotidiana entre humanos y animales. Particularmente los canguros tienen una presencia considerable en el país: por cada humano que habita en Australia hay tres canguros. Así pues, no sorprende que el embajador de Australia en Tailandia haya usado a un canguro adulto como referencia de distancia. En sus recomendaciones para el distanciamiento social incluyó también a dos koalas y un emú.

 

Oaxaca: Magueyes, iguanas y guajolotes

El estado mexicano de Oaxaca lo tiene todo: sierras, playas, iguanas, ocelotes, mezcal y tlayudas. La senadora Susana Harp compartió recientemente un compilado de referencias útiles para todo oaxaqueño -y para todo visitante de este gran estado-. Para mantenerte saludable, asegúrate de mantener la distancia equivalente a tres iguanas, tres magueyes o tres guajolotes.