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NO es un "tsunami de hielo" la gigantesca barrera que se forma a orillas del río Niágara (mira)

Por: Ecoo sfera1 de marzo de 2019

La mañana del domingo se formó una inmensa barrera de hielo (que los medios bautizaron como "tsunami", pero que no es tal) en la línea divisoria entre el lago Erie y una carretera panorámica en Nueva York y Buffalo, en la frontera entre Canadá y Estados Unidos.

En un video subido a las redes sociales por el servicio local de guardabosques, pueden apreciarse los fragmentos de hielo de entre 7.5 y 9 metros de altura, en un movimiento similar al de una ola. Este movimiento es provocado por los fuertes vientos que han azotado la región del río Niágara durante los últimos días, y han provocado cierres de carreteras y afectaciones sin víctimas mortales hasta el momento.

 

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@NiagParksPolice advising that @NiagaraParks Roads Department closing Niagara River Parkway near Mathers Arch. Strong winds blowing ice over the retaining wall from the lake. Drive with caution. Video courtesy @NiagRegPolice Insp. Garvey.... pic.twitter.com/RdXh5HYxfx — Niagara Parks Police (@NiagParksPolice) 24 de febrero de 2019

Cabe decir que no es la primera vez que ocurre un fenómeno como este. Su primer reporte se remonta a 1822. A diferencia de los tsunamis provocados por movimientos telúricos en el océano, las murallas de arrastre están conectadas a la época previa a la primavera, cuando la temperatura cambia y el hielo sobre los lagos se vuelve más frágil.

También conocidos como ivu y seiche, NatGeo afirma que: además del viento, el hielo del lago también puede moverse en dirección a la costa cuando los cambios súbitos de temperatura obligan al hielo a expandirse y contraerse. Ambos factores combinados pueden provocar que el hielo del lago arrastre pedazos a través del fondo del lago, e incluso hasta la línea costera, formando crestas de roca y hielo llamadas murallas de hielo de arrastre. Según los guardabosques del río Niágara, los vientos empujaron los hielos por encima de la barrera de contención de la carretera, lo que produjo el desborde del hielo. Los vientos de hasta 96km/h también provocaron apagones en la zona de Nueva York, así como retraso en las aerolíneas y suspensión de actividades.

También en Ecoosfera: El lado estético del crudo invierno: las cataratas del Niágara congeladas


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