PUBLICIDAD

DESTACADOS

Captan los últimos instantes de un planeta antes de ser devorado por una estrella

Los objetos devoradores por excelencia del Universo son los agujeros negros, pero no son los únicos hambrientos de materiales cósmicos. Las estrellas muertas también son capaces de engullir todo lo que se aproxime a ellas y durante años ha crecido la hipótesis de que las enanas blancas también tienden a desaparecer a sus planetas circundantes. No obstante, hasta ahora no existía evidencia clara al respecto, hasta que el Telescopio Chandra captó el último momento de un planeta que luego fue devorado por su enana blanca.

Tim Cunningham y su equipo de investigación de la Universidad de Warwick en Reino Unido, captaron el momento preciso en que un planeta desaparece. Gracias a los datos obtenidos por el Observatorio de Rayos X Chandra, pudieron observar el comportamiento de una enana blanca contaminada a 57 años luz de distancias. Los datos sugieren que la estrella muerta colapso hace unos 600 millones de años convirtiéndose en una enana blanca.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

[caption id="attachment_115277" align="aligncenter" width="1024"]

Russell Knightley[/caption]

Se trata de una estrella muerta muy peculiar pues está rodeada por un disco de escombros con elementos pesados como hierro, calcio y magnesio. Por esta característica se le denomina como enana blanca contaminada. Un término que se utiliza para describir a un objeto compacto (como un agujero negro o las enanas blancas) que acumula a otro, entonces se dice que no es un evento limpio.

Enana blanca devoradora de planetas

En otras palabras, lo que los investigadores lograron captar fue el momento exacto en que un planeta circundante de la enana blanca conocida como G 29-38, interrumpió su órbita debido a las tensiones gravitatorias que poco a poco lo desgarraron. Luego los restos del planeta se aglutinaron alrededor de la enana blanca para formar un evento de acreción prolongado.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Más tarde los escombros de lo que antes formó un exoplaneta, colisionaron con la estrella a velocidades exorbitantes. Esto a su vez generó un choque de plasma caliente de aproximadamente 1 millón de grados Celcius. Cuando el plasma finalmente se incorporó a la enana blanca, la estrella muerta emitió un haz de rayos de X que se pudo observar desde la Tierra gracias al Chandria.

"Esta detección proporciona la primera evidencia directa de que las enanas blancas actualmente acumulan los restos de antiguos sistemas planetarios. Investigar la acumulación de esta manera proporciona una nueva técnica mediante la cual podemos estudiar estos sistemas. Ya que ofrece un vistazo al destino probable de los miles de planetas conocidos, sistemas exoplanetarios, incluido nuestro propio sistema solar", explica Cunningham.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Los resultados de la investigación han confirmado que los agujeros negros no son los únicos devoradores del Universo. Las enanas blancas también pueden tornarse un poco violentas y quizá nuestro planeta en algún momento culmine su existencia con un descomunal rayo X saliendo del Sol convertido en enana blanca.

Referencias: Cunningham, T. Wheatley, P.J. Tremblay, PE. (2022. A white dwarf accreting planetary material determined from X-ray observations. Nature 602, 219–222. DOI  

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO
Podría interesarte
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD