El mayor desafío de la humanidad en esta época posmoderna quizá sea la conservación de fuentes de agua dulce y mantener los cuerpos acuosos con sus niveles adecuados. No sólo los complejos como ríos y arroyos se incluyen en este desafío, sino que otras formaciones acuosas con características sumamente especiales también están perdiendo frente a las actividades antropogénicas. El mar muerto es uno de ellos, está desapareciendo lentamente y por primera vez se ha demostrado el vínculo directo entre la disminución del nivel freático y el hundimiento de la tierra que a su vez, están ocasionando la reducción lenta de este lago.

mar muerto vista satelital

¿El Mar Muerto es un mar?

El mar muerto no es propiamente un mar, se trata de un lago con características muy peculiares. Se le ha llamado así a lo largo de la historia por las cualidades salinas presentes en el agua. Sus aguas son ricas en calcio, magnesio, potasio, bromo y también posee sodio, sulfatos y carbonatos. Esta composición se asemeja un tanto a la del agua marina, no obstante, sigue siendo significativamente distinta.

Desde hace ya algunos años el mar muerto va en decrecimiento constante y hay muchas razones para esto. Entre ellas figura el cambio climático y también la extracción excesiva del agua por parte del ser humano. El descenso del nivel del agua tiene impactos importantes en la tierra. El agua subterránea fresca que fluye río abajo hace que las sales se disuelvan en el suelo, lo que a su vez produce sumideros. Pero también conduce a un hundimiento a gran escala de la superficie terrestre circundante.

mar muerto

Relación estrecha entre tierra, agua y atmósfera

Por primera vez una investigación de un equipo interdisciplinario del Centro Alemán de Investigaciones de Geociencias, han demostrado por primera vez el vínculo directo entre la disminución del nivel freático, la evaporación y el hundimiento de la tierra. Utilizaron métodos de mediciones basados en el Sistema Global de Navegación por Satélite, satélites de radar y estaciones meteorológicas. Concluyeron que la tierra sólida se mueve hacia arriba y hacia abajo sincrónicamente con las fluctuaciones en la superficie del agua y el nivel del agua subterránea con un retraso de aproximadamente ocho semanas. No obstante, la tendencia va claramente en dirección hacia la baja.

Calcularon que el nivel del agua del Mar Muerto tiene una tendencia a la baja de alrededor de un metro anualmente. Además, su tierra se hunde unos 15 centímetros cada año. Los flujos provenientes del río Jordán y de fluidos pluviales de montañas circundantes provocan desde luego el aumento en los niveles de agua del Mar Muerto. Aunque estos son sólo temporales ya que la extracción de agua de los afluentes para la agricultura y el bombeo de agua del lago para extraer su potasio, mantienen el balance hacia el lado negativo. El calentamiento global es otro factor importante a tener en cuenta. Las altas temperaturas que se experimentan en la región también provocan la evaporación de cantidades importantes de agua.

El Mar Muerto está desapareciendo lentamente y ahora se saben los grandes impactos de la actividad humana como un detonante. Las mediciones muestran por primera vez cuán estrechamente están vinculados la tierra, el agua y la atmósfera.