Sumérgete en la mente depresiva (y aprende a entenderla)

Entender la depresión es un ejercicio de empatía que todos debemos hacer.

La tristeza es un sustrato de la psique, y una conducta típica que define nuestra condición humana. Sin ella, la narrativa civilizatoria no tendría sentido, pues la tristeza es una energía capaz de mover el mundo –tanto, o más todavía, que cualquier emoción–.

como es la mente depresiva
Johnny Keethon

Pero cuando la tristeza se convierte en un hábito de la psique individual, debemos hablar de depresión: una enfermedad mental que produce una tristeza profunda y permanente, la cual afecta a más del 5% de la población mundial.

Pese a su gran prevalencia –y el hecho de que en países como México se habla ya de una epidemia depresiva la depresión no está libre del estigma y el prejuicio que pesa sobre la mayoría de las enfermedades mentales. Quienes no sufren depresión creen que ésta es decisión de quien la padece: que curarla es cuestión de voluntad, y que el enfermo sólo tiene que decidir dejar de estar triste.

Lo más grave de esta actitud colectiva hacia la depresión es que provoca aún más aislamiento en quienes padecen esta condición. Así, la sociedad entera se vuelve victimaria de las personas deprimidas, haciéndoles mucho más difícil superar su situación.

 

Debemos sumergirnos en la mente depresiva y aprender a entenderla

Lo que ocasiona esa característica fragmentación de la psique depresiva, así como las disrupciones cotidianas que todo paciente experimenta, es producto del papel azaroso e impredecible que juegan los químicos y las hormonas en el cerebro. Es decir que la depresión es fundamentalmente un desbalance químico, por lo cual es considerada estrictamente como una enfermedad mental.

depresion-que-es-causas-comprender-mente-depresiva
Maya Beano

El problema es que la sociedad no alcanza aún a dimensionar lo que esto significa.

Para quienes padecen depresión, resumir su estado anímico con las palabras “desbalance químico” no es suficiente, al igual que curar su trastorno tampoco depende sólo de fármacos. Porque la depresión es también producto de las experiencias vividas: los traumas, las desilusiones, los fracasos, las traiciones. Incluso los grandes sucesos sociales promueven la depresión –como pueden ser condiciones violentas, inseguras o precarias–.

Y precisamente por eso es que, para muchos expertos, lidiar con la depresión es lidiar también con las causas subyacentes a ella, tanto las individuales como las colectivas. Para quienes padecen depresión, saber más de sí mismos –cultivar el amor propio–, así como explorar su psique, son dos necesidades apremiantes.

depresion-que-es-causas-comprender-mente-depresiva
Maya Beano

 

Un ejercicio de empatía: qué es (y qué no es) la depresión

Quien padece depresión no sólo está triste: padece una enfermedad mental.

La depresión no es sólo un desbalance químico: es también una consecuencia social.

La tristeza es algo que todos sentimos, pero que nos deja vivir: la depresión es insoportable y no permite vivir.

 

¿Cómo se siente un paciente depresivo?

Un paciente depresivo no puede hacer cosas cotidianas porque una especie de nube insiste en posarse en su mente, dejándolo sin poder ver, ni oír… y ni siquiera moverse.

El depresivo no ve colores, sino una realidad monocromática.

Ya no disfruta nada, se siente fatigado todo el tiempo, no puede pensar con claridad y se le dificulta concentrarse.

No puede siquiera leer o ducharse.

Y sobre todo: quien está sumido en depresión, se aísla. Se siente solo incluso cuando está rodeado de personas.

 

¿Cómo se ve un paciente depresivo?

Un paciente depresivo no come o come en exceso, lo que ocasiona que su peso corporal varíe dramáticamente.

Suele reaccionar con lentitud o estar ansioso todo el tiempo –lo que puede leerse en su lenguaje corporal–.

A veces tiene comportamientos erráticos, producto de su ansiedad.

Puede tener episodios de enojo intempestivo, o romper en llanto de un momento a otro.

 

¿Y cómo saber que se pasó de la tristeza a la depresión?

Cuando se tienen más de tres episodios de tristeza en un período corto, es cuando se puede diagnosticar depresión.

También cuando algunos síntomas persisten, como irritabilidad, perturbaciones en el sueño, cambios de peso y sentimientos de culpa.

depresion-que-es-causas-comprender-mente-depresiva
Maya Beano

 

Una vez que nos sumergimos en la mente depresiva… ¿qué hacer en la superficie?

Una mala reacción individual a la depresión puede ser mortal. Pero lo malo es que esto no sólo depende de los individuos: existe una cultura antitristeza que, al tiempo que afirma la depresión a cada momento, estigmatiza a quien la padece.

Debemos dejar de fomentar una cultura de desprecio a la tristeza y de estigma a la depresión. Y debemos comprender las enfermedades mentales sin que ello implique generar en las personas depresivas una victimización. Porque cuando el enfermo de depresión llega a ser reconocido por la comunidad, lo suele ser como una víctima. Pero esto resulta nocivo para el enfermo, ya que victimizarse sólo genera mayores culpas y hace que la depresión se arraigue más.

Ni el enfermo ni la sociedad deben ser victimarios. Se debe actuar con empatía y amor ante la depresión, que es tanto una enfermedad como una condición social. Por ello, debemos comenzar con cambiar nuestra forma de pensar y actuar ante la depresión, porque como le dijo el paciente depresivo Karl Nights a CNN:

Nadie en la vida está solo, o nunca está tan solo como cree que está. Siempre hay un punto de contacto con el resto de la raza humana, incluso si no eres consciente de ello.

Reafirmemos nuestros lazos humanos luchando contra la depresión, tanto en lo simbólico como en lo real. Y recordémonos, junto con Virginia Woolf, que no hay barreras que puedan contener la libertad de la mente: mantengámosla así, libre también de toda depresión.

 

* Fotografía principal: Laura Makabresku



El cuarto de alguien que sufre depresión es un reflejo de su mente (estas fotografías lo demuestran)

Para entender a alguien con depresión, debes ser capaz de entrar en su mente. Aunque quizá baste con echar un vistazo a su cuarto.

Muchas veces, el desorden psíquico y emocional decanta en el desorden de los espacios que habitamos. La relación puede ser inversa, y que sean los espacios desordenados los que desordenan nuestra mente. Como sea, ambas situaciones promueven un circulo vicioso de depresión, una condición que se ha vuelto casi epidémica en nuestra era, que se caracteriza por estar saturada de estímulos baratos que no satisfacen nuestras necesidades más primigenias.

Según la OMS, la depresión afecta a más de 300 millones de personas en el mundo. Entender esta condición es, por ello, un imperativo de nuestra época. Para eso, es necesario estimular nuestra empatía, lo cual requiere que nos sumerjamos en la mente del depresivo y aprendamos a ver el mundo con sus ojos. Aunque puede que baste con echar un vistazo a su cuarto o a cualquiera de sus espacios vitales, que es como entrar a su mente por otra vía.

Y es que nuestra mente y nuestra realidad tienen nexos indiscutibles. Eso es lo que creen algunos monjes zen, para quienes limpiar su espacio es equivalente a limpiar su mente. Las fotografías que te presentamos a continuación son un ejemplo de ello. Usuarios de Internet muestran en ellas el antes y después de la depresión, que a su vez ejemplifican con el antes y después de sus cuartos. Una oportuna curaduría realizada por Šarūnė Mac para el portal Bored Panda.

depresion-cuartos-estilo-vida-mente-depresiva

depresion-cuartos-estilo-vida-mente-depresiva

depresion-cuartos-estilo-vida-mente-depresiva

depresion-cuartos-estilo-vida-mente-depresiva

depresion-cuartos-estilo-vida-mente-depresiva

depresion-cuartos-estilo-vida-mente-depresiva

depresion-cuartos-estilo-vida-mente-depresiva

depresion-cuartos-estilo-vida-mente-depresiva

depresion-cuartos-estilo-vida-mente-depresiva

depresion-cuartos-estilo-vida-mente-depresiva

depresion-cuartos-estilo-vida-mente-depresiva

depresion-cuartos-estilo-vida-mente-depresiva

depresion-cuartos-estilo-vida-mente-depresiva

depresion-cuartos-estilo-vida-mente-depresiva

 



Esta animación explora la depresión en nuestra era

Este cortometraje animado retrata la tristeza y el duelo en tan sólo 8 minutos.

Estar deprimido es como vivir en constante acecho. Quien haya sufrido la pérdida de un ser querido, lo sabe mejor que nadie. Después de la negación, la fuerza sofocante de la tristeza se cierne sobre uno e inunda hasta los momentos más cotidianos. Aunque se trata de un sentimiento universal, en muchas ocasiones es difícil transmitirlo.

Ahí es donde entra Blue Hands, una poderosa animación de Diyala Muir.

La protagonista de Blue Hands (Manos azules) despierta con los ojos irritados por el llanto y aborda el transporte público. El destino es incierto, pero su desesperación es clara. En medio de una marejada de gente, ajetreo y locales vistosos que incitan al consumo, esta mujer se encuentra realmente sola a pesar de vivir en una ciudad.

Aferrada a las memorias de una pérdida pasada, vive en un estado de constante desamparo que se representa a través de unas manos azules que la acompañan en todo momento. La ansiedad provocada por las redes sociales, el ajetreo de la vida moderna y la indiferencia colectiva resultan en el aislamiento total de las personas que, como ella, sufren en soledad.

El cortometraje de Diyala Muir condensa este mensaje de manera magistral en tan sólo 8 minutos. Su animación fluida y su música punzante crean una atmósfera que es tan envolvente como la tristeza misma. Quien se haya sentido así alguna vez, entenderá. Míralo entero: