Estar deprimido es como vivir en constante acecho. Quien haya sufrido la pérdida de un ser querido, lo sabe mejor que nadie. Después de la negación, la fuerza sofocante de la tristeza se cierne sobre uno e inunda hasta los momentos más cotidianos. Aunque se trata de un sentimiento universal, en muchas ocasiones es difícil transmitirlo.

Ahí es donde entra Blue Hands, una poderosa animación de Diyala Muir.

La protagonista de Blue Hands (Manos azules) despierta con los ojos irritados por el llanto y aborda el transporte público. El destino es incierto, pero su desesperación es clara. En medio de una marejada de gente, ajetreo y locales vistosos que incitan al consumo, esta mujer se encuentra realmente sola a pesar de vivir en una ciudad.

Aferrada a las memorias de una pérdida pasada, vive en un estado de constante desamparo que se representa a través de unas manos azules que la acompañan en todo momento. La ansiedad provocada por las redes sociales, el ajetreo de la vida moderna y la indiferencia colectiva resultan en el aislamiento total de las personas que, como ella, sufren en soledad.

El cortometraje de Diyala Muir condensa este mensaje de manera magistral en tan sólo 8 minutos. Su animación fluida y su música punzante crean una atmósfera que es tan envolvente como la tristeza misma. Quien se haya sentido así alguna vez, entenderá. Míralo entero: