Si quieres participar en la conservación de nuestro planeta, reducir tu consumo de carne es una de las acciones más efectivas que puedes tomar. Más allá del daño alarmante que la industria de la carne provoca en la naturaleza, pensar en que lo que comemos alguna vez fue un ser vivo y sensible puede ser la clave para adquirir una dieta más sustentable. 

Es un hecho: según expertos en psicología, ver fotos de animales bebés reduce el antojo por consumir carne. Esto es especialmente cierto para las mujeres, pero creemos que cualquier persona se la pensaría dos veces antes de comer una hamburguesa si viera primero a esta adorable vaquita:

En un estudio de la Universidad de Lancaster, grupos de hombres y mujeres observaron fotografías de animales bebés al lado de platos de carne. Se les pidió que calificaran el nivel de ternura que sentían y su apetito del 0 al 100. Aunque ambos grupos demostraron menos apetito, para las mujeres fue especialmente difícil no empatizar con los animales: sus ganas de comer carne se redujeron en 14 puntos.

La industria de la carne contamina excesivamente, desperdicia recursos y depreda los hábitats de muchas especies. Dejar de comer carne tan sólo 1 día a la semana puede hacer una gran diferencia. Según el WWF, si todos comiéramos un poco menos de carne salvaríamos un área de tierra del tamaño de la Unión Europea.

La ternura que nos provocan estos animalitos es un recordatorio poderoso de la importancia de ser más empáticos en nuestros esfuerzos por conservar el planeta.