La música es un ente cambiante que nunca para de transformarse. Lo mismo aplica para la manera en que se consume y comparte. La llegada de los servicios de streaming, como Spotify, tomó por sorpresa a muchos artistas, pero no a David Bowie.

Este multifacético músico dejó una marca en la cultura popular con sus inolvidables hits y su imagen, siempre a la vanguardia. La noticia de su fallecimiento el 10 de enero del 2016 nos sacudió hasta la médula, pero hoy seguimos celebrando su enorme legado que incluye una sensibilidad única hacia el futuro.

 En 2002, el multifacético músico predijo cambios en la industria de la música que casi dos décadas después son una realidad.

Bowie declaró a The New York Times en ese entonces que las disqueras dejarían de existir en el 2012. De igual forma, los derechos de autor y el copyright pasarían a extinguirse para dar paso a una propiedad colectiva:

Ni siquiera sé si  me gustaría estar con una disquera en unos años, porque no creo que los sistemas de distribución vayan a funcionar de la misma manera. La transformación absoluta de todo lo que alguna vez pensamos sobre la música tendrá lugar en 10 años, y nada podrá detenerla. No veo el punto de pretender que eso no va a ocurrir.

Estoy totalmente seguro de que el copyright y los derechos de autor dejarán de existir dentro de 10 años.

Aunque el copyright sigue vivo (y nos entretiene con las demandas legales que provoca), es cierto que las disqueras van en decadencia.

En un mundo digital, comprar discos es un gusto que se relaciona ya más con el afán coleccionista que con la necesidad. Las ganancias de muchos artistas estriban en la venta de boletos para conciertos, como advirtió Bowie:

Más vale que se preparen para salir mucho de tour, porque es lo único que va a quedar. Es realmente emocionante.

Sin duda esta emoción proviene de las posibilidades nuevas que las redes sociales y el internet han abierto. Ahora es posible darse a conocer de formas por medio de un canal de Youtube o una cuenta de Soundcloud. La aprobación de las disqueras ya no es una limitante para el talento.

Aunque varios artistas (Coldplay, Tool, Taylor Swift, Beyoncé) se han mostrado reacios a este cambio, negándose a hacer disponible su música en plataformas de streaming, para el visionario Bowie la transformación era natural y positiva. Lo resumió de una manera incluso poética que nos deja pensando:

La música será como el agua corriente o como la electricidad.