Este hombre corrió más de 150 kilómetros… aunque le dijeron que moriría en marzo de este año

Corriendo, Mark Thornberry no sólo desafió a la muerte, sino que dio bríos a la vida.

“Mi cáncer me ha hecho un runner menos eficiente. Como sea, estoy adelante en el juego”, dice Mark Thornberry, quien formó parte de una carrera con un circuito de casi 230 kilómetros pese a haber sido diagnosticado con cáncer de hígado terminal.

Pero este runner no sólo desafió a la muerte. En realidad, los pulsos de sus pasos marcaron una ruta vital, ya que realizar esta carrera tuvo como propósito recolectar fondos para financiar investigaciones sobre el cáncer de hígado en Gran Bretaña, como el que Thornberry padece y que debería haberlo matado hace 5 meses, según los diagnósticos.

Thornberry ya ha recolectado más de 80 mil libras para el King’s College Hospital Charity Fund desde que hizo pública su enfermedad, así como el hecho de que correría pese a ella.

corredor-con-cancer-mark-thornberry-causa

Sin embargo, el azar ya jugó antes en contra de Thornberry. El cáncer que padece a partir de una hepatitis C tenía sólo una posibilidad entre 50 de desarrollarse. Pero ahora la suerte, quizá mezclada con un poco de destino, lo ha hecho sobrevivir a la fatídica fecha que los doctores habían pronosticado.

Seguiré corriendo hasta que los doctores me digan que, físicamente, no puedo. Incluso entonces, ¡más les vale tener una maldita buena razón! 

La carrera Coast2CoastUltra en la que participó Thornberry el pasado 25 de agosto comprende un recorrido por las costas irlandesas de Whiteheaven hasta llegar a las costas Tynemouth de Gran Bretaña, y toma aproximadamente 38 horas.

Thornberry no consiguió terminar la carrera. Como dijo en su cuenta de Twitter, “no fue mi día”.

No obstante, este runner logró recorrer impresionantes 180 kilómetros. Y a fin de cuentas, la cuestión no era ganar; la meta de Thornberry era otra y sin duda fue cabalmente cumplida, dejándonos un ejemplo de cómo enfrentar la adversidad con resiliencia y empatía.



El origen de la vida es poesía pura y demuestra que todo está conectado

Un experimento demostró cómo la vida se originó en el fondo del mar (a partir de moléculas provenientes del espacio).

Tenemos cuentas pendientes con nuestro más remoto pasado. La idea de encontrar nuestros orígenes nos sigue fascinando, quizá porque simbólicamente sería como un regreso a lo natural. Y vaya que nos hace falta reconectarnos con todo eso que fuimos hace mucho, mucho tiempo. Porque además, en nuestros orígenes está la prueba de que todo está conectado.

Pero, ¿cómo empezó todo?
No sólo la vida humana, sino la vida en la tierra.

Al parecer, la respuesta está en el fondo del mar. Un estudio publicado en la revista Proceedings imitó las condiciones del océano para observar cómo las moléculas inertes cobraban vida.

origen-vida-oceano-donde-origino-2

 

El agua caliente que generaban estos respiraderos hidrotermales en el océano antiguo crearon condiciones químicas que permitieron la formación de aminoácidos. Estos fueron los componentes básicos de las proteínas, encargadas de las primeras funciones metabólicas. Tales condiciones, así como la composición del océano, es lo que los investigadores de la University of Southern Denmark imitaron.

Su maqueta era una mezcla de agua alcalinizada, calentada a 70 grados y que constaba de minerales y moléculas como el piruvato y el amoníaco, que fueron precursores de los aminoácidos y abundaban en la Tierra primitiva. También agregaron “óxido verde”, el término común para el hidróxido de hierro.

El equipo pudo observar la formación de un par de aminoácidos tan pronto como se introdujeron pequeñas cantidades de oxígeno en el agua, un elemento escaso en aquel entonces.

Así, podemos saber de qué tipo de entornos específicos surgió la vida.

Si el océano tuvo tanto que ver con la formación de primigenias moléculas orgánicas, estaríamos ante un fenómeno por demás poético y casi mitológico. Una correlación de sucesos que demostraría cómo todo ha estado conectado desde el origen.

Y es que tanto el cielo –la atmósfera– como lo más profundo de la Tierra –el océano– hubieron de trabajar en conjunto para que surgiera la vida. Incluso el universo conspiró para crear vida en nuestro planeta, ya que más de la mitad de los átomos que conforman nuestro cuerpo podrían provenir de galaxias más allá de la Vía láctea. En eso acuerdan la mayoría de los astrónomos. Así también, es probable que el origen del agua sea cósmico. De hecho, este líquido vital es más antiguo que el sol y la luna, y podría tener más de 4 mil millones de años en caso de que esta teoría esté en lo correcto.

Es así que la vida no puede pensarse sino como un auténtico milagro natural, cuyos orígenes nos hacen pensar que si todo nació conectado, el futuro depende de que todo siga en sintonía.

 

 

*Imágenes: 1) un modelo de protocélula, NSF (edición Ecoosfera); 2) Richard Bizley/SPL