Cada día somos más conscientes de los problemas que suceden en nuestro entorno, y también de lo que tenemos que hacer para evitarlos. Procuramos reciclar, evitamos el plástico de un solo uso y tenemos cuidado de no dejar ningún residuo de nuestro paso por el planeta. Pese a esto, hay un factor que tal vez no estemos considerando: el aire contaminado en espacios interiores. Pasamos una gran cantidad de tiempo en lugares cerrados, por lo que debemos poner especial cuidado en mantener limpio el aire de nuestras casas y oficinas.

Pero, ¿cómo saber si el aire de tu casa está contaminado? El primer paso es conocer los factores que podrían estar viciando el ambiente de estos espacios interiores, pero sobre todo, aprender a evitarlos. Es de suma importancia que dediques un tiempo a considerar esta información, ya que el aire contaminado acarrea peligros para la salud a largo plazo.

 

Estos son 5 consejos para evitar el aire contaminado en tu casa u oficina:

1. Evita los compuestos orgánicos volátiles

Los compuestos orgánicos volátiles, también conocidos como COV, son agentes que se desprenden de los muebles, las sábanas, las fragancias e incluso los limpiadores que utilizas para hacer el aseo. Las altas concentraciones de COV tienen efectos nocivos en la salud física. Si constantemente presentas irritación en los ojos o la garganta, o fuertes dolores de cabeza, ello podría estar relacionado con estos compuestos, como se indica en este estudio.

¿Cómo evitarlos? La solución es sencilla. Basta con prestar atención a qué clase de productos compras y evitar aquellos que contengan acetona, formaldehído y benceno. Revisa bien los ingredientes en las etiquetas antes de comprar. Si es inevitable que adquieras un producto con estos químicos, una manera de resolverlo es guardarlo en un espacio abierto, como tu jardín. Además, asegúrate de ventilar bien el área en donde vayas a usarlos.

 

2. Cuídate del polvo y los ácaros

Si te la vives estornudando o tosiendo, lo más probable es que tu casa necesite de un buen aseo. El polvo es un componente que, cuando se acumula, se convierte en el hábitat perfecto para los ácaros. Estos seres son tan pequeños que sólo pueden verse a través de un microscopio, pero seguramente son los principales responsables de tus alergias. Viven en ambientes húmedos y cálidos, por lo que regular la temperatura de tu hogar y mantenerla libre de polvo es la mejor forma de evitar que se acumulen. 

 

3. Vigila los niveles de dióxido de carbono en el aire

Sabes perfectamente lo que es el dióxido de carbono, en especial si vives en una ciudad grande. Este compuesto completamente natural es el responsable de la contaminación del aire cuando se acumula en grandes cantidades. Hay momentos en que las contingencias ambientales nos impiden salir de nuestras casas, todo para evitar respirarlo, pero, ¿cómo asegurarse de que no esté dentro de tu casa?

Debido a que el dióxido de carbono es incoloro e inodoro, es imposible medirlo a simple vista. Cuando sepas que la calidad del aire al exterior de tu casa u oficina es mala, lo mejor es mantener las puertas y ventanas cerradas para evitar entrar en contacto con él. Si el ambiente en donde vives tiene una baja contaminación del aire, la solución es la inversa: mantén tu hogar muy bien ventilado siempre. 

 

4. Ajusta la temperatura

La temperatura tiene mucho que ver con la calidad del aire, y esto se explica por lo que mencionamos en el punto anterior. Los ácaros prefieren hábitats húmedos y los químicos en los productos que utilizas se liberan más rápido cuando el ambiente es más caluroso. Si vives en un lugar con temperaturas altas, es buena idea ventilarlo tan seguido como sea posible o invertir en un aire acondicionado.

 

5. Elimina la humedad

De la misma manera en que la temperatura afecta el aire que respiras, la humedad también es un factor perjudicial. Cuando los niveles de humedad se acumulan, hay más probabilidades de que se desarrolle moho y hongos, sobre todo en los sitios más oscuros de tu hogar.  Además, la humedad también es la culpable de que haya un olor desagradable en la ropa que guardas en tu armario o la que sacas de la lavadora.

La mejor manera de reducirla lo más posible es comprar un deshumidificador, un aparato que reduce los niveles de humedad en el ambiente.