La contaminación del aire: un sigiloso agente que está matando a más de 17,000 mexicanos al año

En el colmo de la paradoja, el aire nos está matando. ¿Por qué? ¿Y qué podemos hacer?

Para los habitantes de las ciudades y grandes metrópolis, escuchar la frase “aire puro” remite si acaso a la fantasía, o a parajes naturales como bosques y selvas, pero jamás a nuestros propios ecosistemas urbanos. El aire puro no es algo con lo que contemos cotidianamente, pese a que debería ser considerado un derecho humano.

Al momento que escribimos esta nota, la calidad del aire en el centro de la Ciudad de México verificada por Google en tiempo real es considerada “insalubre para grupos sensibles”, pues supera los 100 puntos, cuando apenas 150 ya se estiman como una contingencia ambiental:

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Es normal que los niveles de contaminación del aire sean todavía más altos que este nivel durante los 365 días del año, como asegura Greenpeace México, que pronto dará a conocer los resultados de un proyecto para medir los niveles de contaminación del aire en hora pico en la Ciudad de México.

Según activistas de esta organización, estamos respirando índices de contaminación del aire mucho más elevados de lo que es permisible según instancias internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y nos recuerdan que esto ocasiona directa e indirectamente la muerte de 17,700 personas en México, pues en estados como Ciudad Juárez, Monterrey y Guadalajara el número de partículas finas se ha incrementado.

La mala calidad del aire no es exclusiva de la Ciudad de México, es un problema que afecta a todo el país y que debería ser atendido de inmediato.

(Paloma Neumann, coordinadora de la campaña Revolución Urbana)

Al momento que escribimos esta nota, la calidad del aire en el centro de la Ciudad de México verificada por Google en tiempo real es considerada “insalubre para grupos sensibles”

 

Hace 5 años, en la Ciudad de México se registraron 248 días con una calidad de aire “buena”, debido a programas de transporte limpio y a iniciativas como el “Hoy no Circula”. Pero desde entonces, comenzó elevarse la contaminación otra vez.

Un habitante de la CDMX fuma involuntariamente 40 cigarrillos al día

cuando la calidad del aire es mala.

No obstante, los programas de movilidad sustentable siguen desarrollándose (como Metrobus y Ecobici en la Ciudad de México), y el incremento poblacional no puede haber ocasionado el aumento desmedido de la contaminación del aire en tan poco tiempo. Nos enfrentamos entonces a que el cambio de paradigma debe ser de mucha mayor envergadura para enfrentar este problema. Y nos debe comprometer a todos, pues las consecuencias son realmente tóxicas.

Las partículas de metal en el ambiente

provocan enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer.

Lamentablemente, en los centros de verificación la corrupción sigue siendo una constante, no sólo en la Ciudad de México, sino también en otras urbes del país. Esta práctica se multiplica debido a los bajos salarios de quienes ahí trabajan, como pudo verificar el portal Animal Político. Por ello, enfrentar la contaminación del aire en las ciudades depende de que elaboremos soluciones de conjunto que atiendan los problemas inmediatos, sociales y económicos de sus habitantes.

Es por eso que, aunque pareciera no estar conectado, elevar los salarios podría ayudar a disminuir los mortíferos índices de contaminación del aire, pues esto evitaría la corrupción en los centros de verificación y, por ende, la contaminación provocada por los automoviles, que es la más nociva, pues contribuye un 70% a la contaminación atmosférica.

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También es de vital importancia que tomemos acciones cotidianamente, realizando algunos cambios en nuestros hábitos que ayuden a disminuir la contaminación ambiental. Por ejemplo, reciclando basura, evitando el uso de plaguicidas y el consumo de tabaco, reduciendo el consumo de electricidad y utilizando la bicicleta (aunque en primera instancia parezca un gran reto).

Pero sobre todo debemos exigir (y más aún durante este período electoral) que se tomen medidas para proteger al medioambiente de nuestros ecosistemas urbanos, que sean tan amplias como lo es el problema y que lo resuelvan de raíz.

Porque el aire puro es un derecho no susceptible a negociaciones.

 

* Imágenes: 1) Violeta Amapola Nava; 2) Giphy; 3) City clock



¿El aire de tu casa está contaminado? Te decimos cómo evitar que ocurra esto

El aire de tu casa u oficina podría estar contaminado. Te decimos qué hacer para evitar esto.

Cada día somos más conscientes de los problemas que suceden en nuestro entorno, y también de lo que tenemos que hacer para evitarlos. Procuramos reciclar, evitamos el plástico de un solo uso y tenemos cuidado de no dejar ningún residuo de nuestro paso por el planeta. Pese a esto, hay un factor que tal vez no estemos considerando: el aire contaminado en espacios interiores. Pasamos una gran cantidad de tiempo en lugares cerrados, por lo que debemos poner especial cuidado en mantener limpio el aire de nuestras casas y oficinas.

Pero, ¿cómo saber si el aire de tu casa está contaminado? El primer paso es conocer los factores que podrían estar viciando el ambiente de estos espacios interiores, pero sobre todo, aprender a evitarlos. Es de suma importancia que dediques un tiempo a considerar esta información, ya que el aire contaminado acarrea peligros para la salud a largo plazo.

 

Estos son 5 consejos para evitar el aire contaminado en tu casa u oficina:

1. Evita los compuestos orgánicos volátiles

Los compuestos orgánicos volátiles, también conocidos como COV, son agentes que se desprenden de los muebles, las sábanas, las fragancias e incluso los limpiadores que utilizas para hacer el aseo. Las altas concentraciones de COV tienen efectos nocivos en la salud física. Si constantemente presentas irritación en los ojos o la garganta, o fuertes dolores de cabeza, ello podría estar relacionado con estos compuestos, como se indica en este estudio.

¿Cómo evitarlos? La solución es sencilla. Basta con prestar atención a qué clase de productos compras y evitar aquellos que contengan acetona, formaldehído y benceno. Revisa bien los ingredientes en las etiquetas antes de comprar. Si es inevitable que adquieras un producto con estos químicos, una manera de resolverlo es guardarlo en un espacio abierto, como tu jardín. Además, asegúrate de ventilar bien el área en donde vayas a usarlos.

 

2. Cuídate del polvo y los ácaros

Si te la vives estornudando o tosiendo, lo más probable es que tu casa necesite de un buen aseo. El polvo es un componente que, cuando se acumula, se convierte en el hábitat perfecto para los ácaros. Estos seres son tan pequeños que sólo pueden verse a través de un microscopio, pero seguramente son los principales responsables de tus alergias. Viven en ambientes húmedos y cálidos, por lo que regular la temperatura de tu hogar y mantenerla libre de polvo es la mejor forma de evitar que se acumulen. 

 

3. Vigila los niveles de dióxido de carbono en el aire

Sabes perfectamente lo que es el dióxido de carbono, en especial si vives en una ciudad grande. Este compuesto completamente natural es el responsable de la contaminación del aire cuando se acumula en grandes cantidades. Hay momentos en que las contingencias ambientales nos impiden salir de nuestras casas, todo para evitar respirarlo, pero, ¿cómo asegurarse de que no esté dentro de tu casa?

Debido a que el dióxido de carbono es incoloro e inodoro, es imposible medirlo a simple vista. Cuando sepas que la calidad del aire al exterior de tu casa u oficina es mala, lo mejor es mantener las puertas y ventanas cerradas para evitar entrar en contacto con él. Si el ambiente en donde vives tiene una baja contaminación del aire, la solución es la inversa: mantén tu hogar muy bien ventilado siempre. 

 

4. Ajusta la temperatura

La temperatura tiene mucho que ver con la calidad del aire, y esto se explica por lo que mencionamos en el punto anterior. Los ácaros prefieren hábitats húmedos y los químicos en los productos que utilizas se liberan más rápido cuando el ambiente es más caluroso. Si vives en un lugar con temperaturas altas, es buena idea ventilarlo tan seguido como sea posible o invertir en un aire acondicionado.

 

5. Elimina la humedad

De la misma manera en que la temperatura afecta el aire que respiras, la humedad también es un factor perjudicial. Cuando los niveles de humedad se acumulan, hay más probabilidades de que se desarrolle moho y hongos, sobre todo en los sitios más oscuros de tu hogar.  Además, la humedad también es la culpable de que haya un olor desagradable en la ropa que guardas en tu armario o la que sacas de la lavadora.

La mejor manera de reducirla lo más posible es comprar un deshumidificador, un aparato que reduce los niveles de humedad en el ambiente. 



La CDMX sólo tuvo 15 días limpios en 2018 (y 3 contingencias ambientales)

El año pasado tuvimos sólo 15 días con buena calidad de aire, y en los primeros días de 2019 ya se registra contingencia ambiental.

En el año 2018, la calidad del aire de la Ciudad de México empeoró: se registraron sólo 15 días limpios, mientras que en 2017 hubo 21, según reporta la Secretaría del Medio Ambiente de esta ciudad. Además, durante el año tuvieron lugar tres contingencias ambientales. 

Los días “limpios” son aquellos que tienen una cantidad de partículas de contaminación aceptable para estándares internacionales, es decir, menor a 100 puntos IMECA. A pesar de que respirar aire puro es un derecho al que todos tenemos acceso, no es algo con lo que contemos cotidianamente.

Este año no comenzó de la mejor forma para nuestros pulmones. El 2 de enero se registró una pésima calidad de aire en varias alcaldías, que sobrepasaron los 101 puntos. Por si fuera poco, se declaró contingencia ambiental en localidades del Estado de México, parte de la zona conurbada de la Ciudad.

Durante una contingencia ambiental, los niveles de partículas de contaminación se alzan al punto de que los grupos más sensibles (como los niños y las personas de la tercera edad) deben evitar salir de sus casas, pues corren el riesgo de perjudicar gravemente su salud.

En lo que va de 2019 no se ha registrado un solo día limpio, de acuerdo con estadísticas del Gobierno de la Ciudad.

¿A qué se deben estos problemas de contaminación? Además de tratarse de una ciudad sobrepoblada en la que el uso del automóvil sigue siendo casi universal, las condiciones geográficas de la Ciudad de México dificultan la limpieza del aire, por tratarse de un valle. 

Esta combinación de factores ocasiona que el ambiente sea realmente dañino para los habitantes, especialmente en época de calor. En los primeros días del año, el uso de la pirotecnia de las festividades incrementa las partículas de contaminación en el aire, al igual que el uso de fogatas. Como en otras ciudades del mundo, las políticas públicas son cruciales para detener el problema.

La Ciudad de México y su zona metropolitana comenzaron el programa “Hoy No Circula” en 1989, que permitió controlar las alarmantes condiciones ambientales que se habían registrado hasta ese punto. Hasta el año 2012, el programa tuvo buenos resultados: en ese año se registraron 248 días limpios.

Sin embargo, la contaminación hoy en día sigue cobrando la vida de muchos mexicanos, pues la exposición a estas partículas contribuye a provocar enfermedades de las vías respiratorias y enfermedades neurodegenerativas.

La salud del aire que respiran nuestros pulmones dependerá de los hábitos sustentables que adquiramos este nuevo año. Puedes comenzar con esta guía.

La forma más sencilla en que puedes dejar de contribuir a la contaminación del aire es moderando considerablemente el uso del automóvil y privilegiando la caminata, el uso del transporte público y la utilización de bicicletas.