El arte ambiental ha intentado despertar de muchas maneras la conciencia social. Ya sea a través de monumentales exposiciones o pequeños dispositivos, el objetivo es repensar lo que está frente a nosotros. En esta ocasión, el arte se unió a la tecnología en beneficio de los ríos de México y la contaminación.

El artista mexicano Gilberto Esparza cruzó los límites del arte ambiental e incluyó a la tecnología en su nuevo proyecto. El resultado fue un dispositivo biotecnológico que analiza el impacto de la contaminación en los ríos de México. Su propuesta es usar la tecnología para plantearnos preguntas y soluciones al impacto de las actividades humanas en la vida en la Tierra. Como una traducción del dolor y desgaste de los ecosistemas en el país, Gilberto utilizó BioSoNot para monitorear la calidad del agua.

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Debido a que muy pocos ríos o cauces de agua cuentan con plantas de tratamiento, la acumulación de basura y desperdicios se hace evidente. El problema de contaminación crece, impactando la vida de las especies y la salud de las comunidades.

 

¿Cómo se escucha la contaminación? 

El experimento consiste en un mecanismo que traduce los niveles de contaminación en sonido. BioSoNot cuenta con módulos que transforman la presencia de organismos contaminantes en energía. Combinando esta energía con agua se producen biosensores que miden el movimiento bioeléctrico, es decir, traducen la actividad de las bacterias en energía.

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Simultáneamente, otros sensores disueltos en oxigeno y otros elementos trasnforman los datos en sonidos a través de un sintetizador de audio. El resultado final es el sonido de la contaminación. Extrañas melodías que muestran que la contaminación no se detiene, y produce música (no necesariamente hermosa). Si nos hemos negado a ver la basura y la ignoramos, quizá si escuchamos el impacto nuestra percepción sea distinta.

Por suerte, la tecnología y el arte ambiental han puesto frente a nosotros un instrumento que manda a nuestro cerebro señales directas sobre la contaminación. Este sonido significa daño, suciedad, pérdida de la vida y, sin duda, son melodías que debemos escuchar.

 

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