La distopía es un gran vehículo para develar las realidades de la sociedad. Esta clase de historias llevan las peores consecuencias del presente al límite y proyectan un futuro catastrófico. En el caso de Cómprame un revólver no hace falta exagerar mucho: la violencia que retrata es increíblemente actual.

Julio Hernández Cordón dirige esta cinta que le valió el Premio Fénix al ya renombrado director. Cómprame un revólver sigue los pasos de una niña llamada Huck, quien vive una realidad genuinamente distópica. Su padre, un drogadicto en serios problemas, le pide proteger un campo de béisbol abandonado en el que los narcotraficantes se reúnen de vez en cuando a jugar.

Para hacer su trabajo, Huck se hace pasar por un niño usando una máscara. Así se protege de los delincuentes en un país donde las mujeres desaparecen de un día para otro. 

La película se ubica en un México del futuro, aunque no muy lejano. La apariencia del lugar en el que habita Huck le da a la cinta un toque que se acerca a la ciencia ficción más agresiva, con fuertes influencias de Mad Max: Fury Road. Vemos un paisaje desértico lleno de polvo y contaminación, en el que sólo resuenan los balazos.

Sin embargo, una visión fantástica prevalece a través de los ojos de Huck y sus amigos. El grupo de niños, con camuflaje y los rostros pintados, recuerda a la inocencia de los chicos abandonados de Peter Pan. El México atemporal en el que se mueven es un campo minado que tiene un parecido brutal con el México que todos conocemos.

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Las referencias literarias se notan hasta en el nombre de Huck, que remite a Las aventuras de Huckleberry Finn. La mezcla de géneros que el director logra en Cómprame un revólver se desenvuelve en una historia con un mensaje atronador guiado a un solo concepto: la supervivencia.

Las vidas de Huck y el resto de los niños giran en torno a sobrevivir a situaciones sangrientas y escalofriantes. Esta circunstancia es inimaginable, más apropiada a las ficciones a las que la cinta alude que a la vida real. Aun así, el parecido entre la película y algunas noticias que vemos todos los días existe.

A veces, es necesario recubrir los datos crudos de ficción para que notemos la urgencia que hay en ellos. Esa es la denuncia social que transmite Cómprame un revólver y una de las razones por las que no puedes dejar de verla.

No te pierdas este fascinante filme, que se estrena este próximo 10 de mayo de 2019 en las salas Cinépolis.

Mira el tráiler: