Conservación y desarrollo: la complejidad del problema de la Selva Lacandona

Una visión holística es necesaria para lograr un equilibrio entre el desarrollo de las comunidades locales y el estado de conservación de la Selva Lacandona.

* Por Ana Helena Garay Ysita

 

Los problemas socioambientales de la Selva Lacandona deben abordarse de una forma integral si se pretende que las comunidades locales continúen con su conservación. A partir del último tercio del siglo XX, la cobertura selvática de la Lacandona se ha reducido en un 70% debido principalmente a tres actividades: la agrícola, la ganadera y la maderera (Castillo, 2000). Actualmente, se ejerce demasiada presión sobre las comunidades indígenas y campesinas que habitan la región para que conserven la selva, mientras por otra parte, varios programas gubernamentales promueven las actividades agropecuarias. Lo cierto es que hace falta tener otras tantas consideraciones que quizá no se estén atendiendo si se busca llegar a un equilibrio entre el estado de conservación de los ecosistemas y el avance de las actividades que sustentan la vida de las comunidades.

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En este ensayo se argumenta la necesidad de una visión holística para lograr un equilibrio entre el desarrollo de las comunidades locales y el estado de conservación de la región Selva Lacandona, en un momento en el cual es crucial fomentar acciones de manejo y aprovechamiento adecuado de los recursos naturales en la región. Se sostiene que la situación de la Selva Lacandona debe ser entendida como un problema público, y por ello se analiza en qué situación se encuentran las comunidades locales y cuál es la repercusión en el estado de conservación de una de las regiones más importantes del país y de Mesoamérica.

Si se retoman las palabras de Arellano y Blanco (2013) se le puede atribuir la calidad de público a un problema que ha sido posicionado en la agenda gubernamental, porque ha requerido una argumentación que lo presente ante la opinión pública como una cuestión con implicaciones negativas que ameritan la atención y deben ser resueltas con ayuda del gobierno. Aguilar (1993) habla de los problemas públicos como aquellos problemas sintomáticos de problemas de mayor trascendencia y cuya complejidad aumenta en la medida que se profundiza la intervención estatal. Tal parece ser el caso de la Selva Lacandona. La pérdida de la selva debido a la deforestación y el cambio de uso de suelo representa un problema para quienes se benefician directamente de los recursos, pues los miembros de las comunidades requieren de la madera, de la pesca o el agua de los ríos para sus actividades cotidianas, pero también para quienes requieren de los servicios ecosistémicos que provee la región a nivel nacional, pues la selva sirve como reservorio de grandes volúmenes de carbono, contiene en su sistema hidrológico el 56% del agua del río Usumacinta, que junto con el Grijalva, forman la mayor cuenca hidrológica en México (Lazcano-Barrero, March y Vásquez-Sánchez, 1992). En el aspecto económico, también se ha reconocido la importancia que tiene la región como uno de los principales atractivos turísticos del estado de Chiapas, tanto por su vasta diversidad biológica como por su riqueza cultural.

Lo anterior ha llevado a distintas administraciones de los gobiernos, estatal y federal, a reafirmar su compromiso con las comunidades y la conservación de la selva. Sin embargo, en estos esfuerzos poco se han considerado los orígenes históricos del conflicto hoy existente en la región. A saber, desde finales del siglo XIX y principios del siglo XX, el ingreso de madereras transnacionales, el establecimiento de grupos ganaderos provenientes de Tabasco y el inicio de las labores de exploración para detectar yacimientos petrolíferos comenzaron a causar estragos en la selva (Eroza Solana, 2006; Fuentes y Soto, 1992). Los problemas originados no sólo fueron de índole ambiental, sino que después de los decretos presidenciales de la década de los 70, se otorgó derecho sobre la tierra a las subcomunidades lacandonas sin tomar en cuenta los otros asentamientos que ya se encontraban ahí, principalmente de los grupos indígenas choles y tzeltales. Los llamados asentamientos irregulares se reubicaron en los nuevos centros de población ejidal. En conjunto, de todo lo anterior se ha generado una escasa o nula cohesión social entre las comunidades de diferentes orígenes y por tanto, una dificultad sustantiva para la organización interna en la región.

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Desde su llegada a la zona, los habitantes de las comunidades se tuvieron que enfrentar a las condiciones más inhóspitas, desmontar, esperar la llegada de las carreteras, sobrevivir al paludismo. Empero, estas condiciones no han cambiado del todo para ellos, pues en la actualidad aún viven en condiciones de completa marginación, los caminos son poco accesibles y en su mayoría de terracería, lo que complica sus traslados para comerciar o recibir atención médica o educación. La luz y el agua potable llegaron hace menos de 2 décadas (Eroza Solana, 2006) y los programas gubernamentales que llegan son un paliativo para mejorar marginalmente sus condiciones de vida.

Distintos instrumentos de política se han implementado en la región con el objetivo de mejorar las condiciones de sus habitantes y promover la conservación de la selva a través de la deforestación evitada. De acuerdo con la Iniciativa de Reducción de Emisiones de la Región Lacandona (CONAFOR, 2016) existen dos tipos de políticas en la selva, cada una con sus respectivos instrumentos: en la primera entran los instrumentos de conservación de los ecosistemas y sus servicios ambientales, como las áreas naturales protegidas (ANP), el pago por servicios ambientales (PSA) y los instrumentos de manejo en donde incluso se habla del fomento del ecoturismo; en la segunda se encuentran los instrumentos que buscan mejorar los sistemas productivos y las políticas agropecuarias, como Proagro y Progan.

Si bien pudiera pensarse que los instrumentos señalados se complementan para abordar un mismo problema, hoy día para los habitantes de la selva las áreas protegidas representan una limitante para hacer uso de los recursos a los que antes tenían acceso, y de acuerdo con Tejeda-Cruz (2009), éstas se han decretado de forma unilateral por parte del gobierno mexicano con escasa o nula participación de las comunidades. El incentivo que reciben de PSA no resulta suficiente para cubrir sus necesidades y en muchas ocasiones deben retirar las tierras inscritas en el programa para volver a las actividades agrícolas. Por otra parte, el ecoturismo no es viable porque los caminos hacen difícil el acceso a la región, y entonces, las opciones más accesibles para ellos son recurrir a plantaciones de palma africana, ganadería extensiva o cultivos. En este sentido, es posible observar una falta de coherencia entre instrumentos de política que, como sugieren Cejudo y Michel (2016), posiblemente por separado cumplan su propósito, pero la falta de coherencia de instrumentos anula la posibilidad de resolver problemas públicos amplios.

A partir de lo anterior, se puede concluir que la labor que se delega sobre las comunidades locales para conservar la selva resulta en una encrucijada, pues se espera que sean ellos quienes conserven una de las regiones más importantes a nivel nacional (de modo que todos puedan beneficiarse con los servicios ecosistémicos que ofrece), pero no se consideran muchas otras presiones que se ejercen sobre ellas, como el hecho de que sus habitantes también necesitan buscar su propio desarrollo, tienen que ver primero por su propia subsistencia y que enfrentan problemas desde hace décadas que no han sabido ser resueltos, como la dificultad de acceso a los recursos y servicios básicos, y problemas para diversificar sus ingresos.

Referencias:
Aguilar, L. (1993). Estudio introductorio: La definición de los problemas públicos. En Problemas públicos y agenda de gobierno (pp. 51–71).

Arellano, D., y Blanco, F. (2013). Políticas Públicas y Democracia. México: Instituto Federal Electoral.
Castillo, A. (2000). “Asedio a Montes Azules. Historia de la verdadera destrucción de la Selva Lacandona”, Ojarasca. Suplemento mensual de La Jornada, Núm. 38, Distrito Federal, México, Desarrollo de Medios S.A. de C.V. (DEMOS), 12 de junio de 2000.
Cejudo, G. M., y Michel, C. L. (2016). Coherencia y políticas públicas: Metas, instrumentos y poblaciones objetivo. Gestión Y Política Pública, 25(1), 3–31.
CONAFOR. (2016). Iniciativa de Reducción de Emisiones (IRE): Programa de Inversión Región Lacandona, Chiapas.
Eroza Solana, E. (2006). Lacandones. Pueblos Indígenas Del México Contemporáneo. Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.
Fuentes Aguilar, L., y Soto Mora, C. (1992). Colonización y Deterioro de la Selva Lacandona. Revista Geografica, 116, 67–84.
Lazcano-Barrero, M. A., March, I. J., y Vásquez-Sánchez, M. A. (1992). Importancia y situación actual de la Selva Lacandona: Perspectivas para su conservación. En M. A. Vásquez-Sánchez y M. A. Ramos (eds.), Reserva de la Biosfera Montes Azules, Selva Lacandona: Investigación para su conservación. (pp. 393–437). Ecosfera.
Tejeda-Cruz, C. (2009). Conservación de la biodiversidad y comunidades locales: Conflictos en Áreas Naturales Protegidas de la Selva Lacandona, Chiapas, México. Canadian Journal of Latin American and Caribbean Studies, 34(68), 57–88.

México Sostenible
Autor: México Sostenible
Somos una organización de jóvenes comprometidos con la conservación de la riqueza natural y cultural del país. Integramos un equipo interdisciplinario capaz de analizar diferentes temas de la agenda ambiental, con el fin de generar acciones para fortalecer la capacidad de adaptación de las sociedades frente al cambio climático e incentivar su desarrollo sostenible.


Akira Kurosawa: sus 100 películas preferidas (📽️)

En esta lista, Kurosawa dejó más que una historia personal del cine: son un trozo de su mundo más íntimo.

Las historias son reliquias: vestigios de un mundo oculto, pre-existente, la materia que moldea la identidad. El lenguaje escrito había sido el medio preferido para explorarlas hasta la llegada del cine. La lente de la cámara vino a prolongar la mirada, a traducir en pantalla lo que navega en el inconsciente. 

En el cine, la música, las palabras y la imagen se funden en un ritual inusitado e infinitamente repetible. Quien filma se sabe un espectador privilegiado que puede llevar al alcance de todos las experiencias más inenarrables. Es quizá por ello que Akira Kurosawa nunca se sintió un extranjero en el mundo. En películas como Rashomon Los siete samuráisel ser humano es un ente enérgico y vivo, cuyos actos adquieren un halo de trascendencia: tan capaces de la maldad como del más puro honor, incluso sus personajes más cotidianos se perciben legendarios. 

La lente de Kurosawa ha sido un brillo que a ratos despedaza: se adentró en el lado más tórrido de la conciencia y la proyectó en un cine vigoroso que continúa marcando a generaciones de artistas.  

¿Qué lleva a un cineasta a expresarse de cierta manera? ¿Qué eventos inspiran un giro de cámara, un cambio de enfoque?

Crear es una experiencia esclarecedora e hipnotizante, y Kurosawa lo sabía bien: “los genios son quienes sueñan”, decía. Pero no lo hacemos solos: lo que experimentamos, observamos y percibimos del mundo es lo que, con el paso del tiempo, culmina en obras maestras. 

¿Por qué elegir un filme sobre otro? ¿Por qué obviar ciertos clásicos? No lo sabremos nunca; quizá tenga que ver con aquello que solamente él, y nadie más, supo retratar.

Cada filme en la lista contiene una visión de mundo que evolucionó en una experiencia sensorial tan propia como colectiva. Un secreto que halló su expresión en el movimiento de la cámara y que hoy puede ser observado por quien sea: un trozo de universo subjetivo. 

Al leer la lista de las películas favoritas de este director, uno siente el azoro de asomarse a un lugar íntimo, y la sensación no es gratuita: en esta historia personal del cine se encuentra el germen del genio creativo de Kurosawa.

1). Broken Blossoms (Lirios rotos) Griffith, 1919 Estados Unidos.
2). Das Cabinet des Dr. Caligari (El cabinete del Dr. Caligari) Wiene, 1920, Alemania.
3). Dr. Mabuse, der Spieler (El doctor Mabuse) Lang, 1922, Alemania.
4). The Gold Rush (La quimera de oro) Chaplin, 1925, Estados Unidos.
5). La Chute de la Maison Usher Jean Epstein, 1928, Francia.
6). Un Chien Andalou (Un perro andaluz) Buñuel, 1928, Francia.
7). Morocco (Marruecos) von Sternberg, 1930, Estados Unidos.
8). Der Kongress Tanzt (El congreso se divierte) Charell, 1931, Alemania.
9). Die 3groschenoper (La comedia de la vida) Pabst, 1931, Alemania.
10). Leise Flehen Meine Lieder (Vuelan mis canciones ) Forst, 1933, Austria/Alemania.
11). The Thin Man (La cena de los acusados) Dyke, 1934, Estados Unidos.
12). Tonari no Yae-chan Shimazu, 1934, Japón.
13). Tange Sazen yowa: Hyakuman ryo no tsubo, Yamanaka, 1935, Japón.
14). Akanishi Kakita, Itami, 1936, Japón
15). La Grande Illusion (La gran ilusión) Renoir, 1937, Francia.
16). Stella Dallas, Vidor, 1937, Estados Unidos.
17). Tsuzurikata Kyoshitsu, Yamamoto, 1938, Japón
18). Tsuchi, Uchida, 1939, Japón
19). Ninotchka, Lubitsch, 1939, Estados Unidos.
20). Ivan Groznyy I, Ivan Groznyy II: Boyarsky Zagovor (Iván el Terrible) Eisenstein, 1944-46, Unión Soviética.
21). My Darling Clementine (Pasión de los fuertes) Ford, 1946, Estados Unidos.
22). It’s a Wonderful Life (¡Qué bello es vivir!) Capra, 1946, Estados Unidos.
23). The Big Sleep (El sueño eterno) Hawks, 1946, Estados Unidos.
24). Ladri di Biciclette (Ladrón de bicicletas) De Sica, 1948, Italia.
25). Aoi sanmyaku, Imai, 1949, Japón.
26). The Third Man (El tercer hombre) Reed, 1949, Reino Unido.
27). Banshun (Primavera tardía ) Ozu, 1949, Japón.
28). Orpheus (Orfeo) Cocteau, 1949, Francia.
29). Karumen kokyo ni kaeru (Carmen vuelve a casa) Kinoshita, 1951, Japón.
30). A Streetcar Named Desire (Un tranvía llamado deseo) Kazan, 1951, Estados Unidos.
31). Thérèse Raquin (Teresa Raquin ) Carne 1953, Francia.
32). Saikaku ichidai onna (La vida de Oharu, mujer galante) Mizoguchi, 1952, Japón.
33). Viaggio in Italia (Te querré siempre) Rossellini, 1953, Italia.
34). Gojira (Japón bajo el terror del monstruo) Honda, 1954, Japón.
35). La Strada, Fellini, 1954, Italia.
36). Ukigumo (Nubes flotantes ) Naruse, 1955, Japón.
37). Pather Panchali (La canción del camino) Ray, 1955, India
38). Daddy Long Legs (Papá, piernas largas) Negulesco, 1955, Estados Unidos.
39). The Proud Ones (Tierra de violencia )Webb, 1956, Estados Unidos.
40). Bakumatsu taiyoden Kawashima, 1957, Japón.
41). The Young Lions (El baile de los malditos) Dmytryk, 1957, Estados Unidos.
42). Les Cousins (Los primos ) Chabrol, 1959, France
43). Les Quarte Cents Coups (Los 400 golpes) Truffaut, 1959, Francia.
44). A bout de Souffle (Al final de la escapada) Godard, 1959, Francia.
45). Ben-Hur (Wyler, 1959) Estados Unidos.
46). Ototo, Ichikawa, 1960, Japón
47). Une aussi longue absence (Una larga ausencia) Colpi, 1960, France/Italy
48). Le Voyage en Ballon (Viaje en globo) Lamorisse, 1960, France
49). Plein Soleil (A pleno sol) Clement, 1960, Francia/Italia.
50). Zazie dans le métro (Zazie en el metro) Malle, 1960 Francia/Italia.
51). L’Annee derniere a Marienbad (El año pasado en Marienbad) Resnais, 1960, Francia/Italia.
52). What Ever Happened to Baby Jane? (¿Qué fue de Baby Jane? ) Aldrich, 1962, Estados Unidos.
53). Lawrence of Arabia (Lean, 1962) Reino Unido.
54). Melodie en sous-sol (Gran jugada en la Costa Azul) Verneuil, 1963, Francia/Italia.
55). The Birds(Los pájaros) Hitchcock, 1963, Estados Unidos.
56). Il Deserto Rosso (El desierto rojo) Antonioni, 1964, Italia/Francia.
57). Who’s Afraid of Virginia Woolf? (¿Quién teme a Virginia Woolf?) Nichols, 1966, Estados Unidos.
58). Bonnie and Clyde, Penn, 1967, Estados Unidos.
59). In the Heat of the Night (En el calor de la noche) Jewison, 1967, Estados Unidos.
60). The Charge of the Light Brigade (La última carga) Richardson, 1968, Reino Unido.
61). Midnight Cowboy (Cowboy de medianoche) Schlesinger, 1969, Estados Unidos.
62). MASH (Altman, 1970) Estados Unidos.
63). Johnny Got His Gun (Johnny cogió su fusil) Trumbo, 1971, Estados Unidos.
64). The French Connection (Contra el imperio de la droga) Friedkin, 1971, Estados Unidos.
65). El espíritu de la colmena, Erice, 1973, España.
66). Solyaris (Solaris) Tarkovsky, 1972, Soviet Union
67). The Day of the Jackal (Chacal) Zinneman, 1973, Reino Unido./Francia
68). Gruppo di famiglia in un interno (Confidencias) Visconti, 1974, Italia/Francia.
69). The Godfather Part II (El padrino: parte II) Coppola, 1974, Estados Unidos.
70). Sandakan hachibanshokan bohkyo, Kumai, 1974, Japón
71). One Flew Over the Cuckoo’s Nest (Alguien voló sobre el nido del cuco, Forman, 1975) Estados Unidos.
72). O, Thiassos (El viaje de los comediantes) Angelopoulos, 1975, Grecia.
73). Barry Lyndon, Kubrick, 1975, Reino Unido.
74). Daichi no komoriuta, Masumura, 1976, Japón.
75). Annie Hall, Allen, 1977, Estados Unidos.
76). Neokonchennaya pyesa dlya mekhanicheskogo pianino Mikhalkov, 1977, Unión Soviética.
77). Padre Padrone (Padre Patrón) P. & V. Taviani, 1977, Italia.
78). Gloria, Cassavetes, 1980, Estados Unidos.
79). Harukanaru yama no yobigoe (Llanto de Primavera) Yamada, 1980, Japón.
80). La Traviata, Zeffirelli, 1982, Italia.
81). Fanny och Alexander (Fanny y Alexander) Bergman, 1982, Sweden/France/West Germany
82). Fitzcarraldo, Herzog, 1982, Peru/West Germany
83). The King of Comedy (El rey de la comedia) Scorsese, 1983, Estados Unidos.
84). Merry Christmas Mr. Lawrence (Feliz Navidad, Mr. Lawrence) Oshima, 1983, Reino Unido/Japón/Nueva Zelanda.
85). The Killing Fields (Los gritos del silencio) Joffe 1984, Reino Unido.
86). Stranger Than Paradise (Extraños en el paraíso) Jarmusch, 1984, Alemania Occidental / Estados Unidos.
87). Dongdong de Jiaqi, Hou, 1984, Taiwan.
88). Paris, Texas, Wenders, 1984, Francia / Alemania Occidental.
89). Witness (Único testigo ) Weir, 1985, Estados Unidos.
90). The Trip to Bountiful (Regreso a Bountiful ) Masterson, 1985, Estados Unidos.
91). Otac na sluzbenom putu (Papá está en viaje de negocios ) Kusturica, 1985, Yugoslavia.
92). The Dead (Los muertos) Huston, 1987, UK/Ireland/Estados Unidos.
93). Khane-ye doust kodjast? (¿Dónde está la casa de mi amigo?) Kiarostami, 1987) Irán.
94). Baghdad Cafe (Bagdad Cafe) Adlon, 1987, Alemania Occidental / Estados Unidos.
95). The Whales of August (Las ballenas de agosto) Anderson, 1987) Estados Unidos.
96). Running on Empty (Un lugar en ninguna parte) Lumet, 1988, Estados Unidos
97). Tonari no totoro (Mi vecino Totoro) Miyazaki, 1988) Japón.
98). Gokudo no onna-tachi: San-daime ane, Furuhata, 1989, Japón.
99). La Belle Noiseuse (La bella mentirosa) Rivette, 1991, Francia/Suiza.
100). Hana-bi (Flores de fuego) Kitano, 1997, Japón.



Lo más oscuro de la naturaleza humana: 5 hallazgos de la psicología

Aún estamos repletos de instintos, pero no todos son positivos.

No hay cuestión que haya causado mayores dudas, ni que haya justificado tantas acciones individuales y colectivas, como la concepción de la “naturaleza humana. Algunas corrientes filosóficas o religiosas han afirmado que la maldad es nuestra característica intrínseca, mientras que otras aseguran que nuestro rasgo primigenio es la bondad.

Pero nuestras características naturales se diluyen con aquellas que surgen de la culturización y de nuestras capacidades racionales, hasta que se vuelve imposible distinguir qué nos hace lo que somos.

Para sortear estos laberintos, valdría la pena reflexionar la naturaleza humana a partir de un principio: nosotros también somos producto de la naturaleza. Quizá somos la más excéntrica de sus creaciones, pero lo somos a fin de cuentas. Por eso también tenemos tantos rasgos positivos, como por ejemplo, ser juguetones

Sin embargo, escuchar lo que la psicología tiene que decir sobre lo más desagradable de la naturaleza humana contemporánea es esclarecedor. El neurocientífico y escritor de ciencia Christian Jarret reunió algunas de estas características, las cuales han sido confirmadas por la psicología.

Estos son 5 hallazgos que revelan
lo más oscuro de la naturaleza humana

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Por naturaleza… vemos a las minorías como menos que humanos

Esta deshumanización rampante fue comprobada por un estudio que usó tecnología para escanear el cerebro. Dos psicólogas observaron la actividad cerebral de alumnos de la Princeton University mientras veían fotos de gente de diversos estratos sociales y grupos. Ver a los de mayor “estatus” activaba la corteza prefrontal media –asociada a las conexiones emocionales con otros–, mientas que las fotos de gente sin hogar o drogadictos no la activaba.

Otros estudios han demostrado que la gente considera a personas ­–como los migrantes o habitantes de países menos desarrollados– como “menos evolucionados”, lo que incluso le sucede a niños que ven niños de otro género.

Por naturaleza… somos dogmáticos

Si tuviésemos otra naturaleza, quizá sabríamos demostrar nuestro desacuerdo con buenos argumentos. Lo cierto es que estudios clásicos han demostrado cómo la gente que cree firmemente en algo tiende a ignorar por completo los elementos que determinan su posición. Al parecer esto tiene que ver con un resguardo instintivo de nuestro sentido de permanencia.

Por naturaleza… preferimos hacernos daño que pasar tiempo con nuestros pensamientos

Un peculiar estudio del 2014 comprobó que las personas ya no podemos sólo pensar o desconectarnos. En la prueba, 67% de los hombres y 25% de las mujeres prefirieron darse toques eléctricos antes que pasar 15 minutos en contemplación pacífica.

Por naturaleza… somos hipócritas morales

Cuando no somos nosotros quienes hacemos algo egoísta –como optar por la tarea más fácil y relegar la más difícil a otro– y somos, en cambio, a quienes les hacen la jugarreta, nos indignamos como si nosotros “no hubiésemos sido capaces de hacerlo”. Eso lo comprobó un estudio reciente. También tendemos a justificar lo que hacemos por las condiciones que vivimos, pero a lo que hacen otras personas somos incapaces de medir con el mismo barómetro.

Por naturaleza… nos atraen las personas con rasgos de personalidad sombríos

La evidencia sugiere que tanto hombres como mujeres se sienten atraídas por narcisistas, psicópatas e individuos maquiavélicos –incluso con aquellos que tienen esos tres rasgos de manera simultánea–. Es probable que esto tenga que ver con la supervivencia, pues dichos rasgos muestran la confianza y fortaleza del otro.

 

*Imágenes: 1) Creative Commons; 2) Marcus Selmer