Aprovecha el siguiente brote de inspiración en la cocina para preparar una de las recetas más sencillas y deliciosas. Estás a punto de descubrir cómo hacer leche de almendras casera, y estamos seguros de que en cuanto la pruebes será uno de los alimentos que no podrán faltar en tu refrigerador.

La leche es algo que el ser humano no necesita consumir durante toda su vida, sin embargo, el mercado nos ha hecho adictos a este líquido. No obstante, tenemos algunas variantes disponibles que pueden ser más sustentables y naturales que la leche de vaca común.

Si aún no estás muy convencido de cambiar hacia la leche de almendras, te vamos a contar de algunos de los beneficios de este líquido que proviene del fruto del almendro. En primer lugar, esta leche no contiene lactosa, ni gluten.

Para aquellos con niveles altos de colesterol puede ser un gran aliado para eliminar el colesterol malo, además de que es rica en ácidos grasos esenciales y tiene un alto contenido de vitaminas y minerales.

El valor nutricional de la leche de almendras es fabuloso, y lo mejor es que no necesitarás ir al supermercado a gastar demasiado dinero en una leche deliciosa. A continuación, tenemos la receta perfecta y sencilla para hacer leche de almendras casera.

También en Ecoosfera: ¿Te gusta beber leche? Entonces debes leer esto

 

Cómo hacer leche de almendras en casa fácil y rápido

Ingredientes

  • 3 tazas de agua (para remojar las almendras)
  • 1 taza de almendras
  • ½ cucharada de esencia de vainilla
  • ¼ de cucharada de sal
  • 4 y ½ tazas de agua
  • Dátiles al gusto o miel (para endulzar) 
  • Una manta de cielo

 

Preparación

Comencemos con las almendras: todas las semillas las pondrás a remojar durante una noche. Después las vas a colar y las pondrás en una licuadora junto a la esencia de vainilla, la sal, el agua, los dátiles (para darle un toque dulce) y debes mezclar todo.

Asegúrate de mezclar todo muy bien y de que la almendra esté muy bien molida. Ya que tu preparación esté lista, extiende una manta de cielo sobre un recipiente y sirve lo que licuaste. La manta servirá como un colador, así que sólo se filtrará el líquido.

Exprime muy bien la manta de cielo para que toda la esencia se libere y el resto de la pasta quede seca. Después sólo guarda la leche de almendras en un recipiente, refrigérala y estará lista para disfrutarla.

Como ves, es muy sencillo hacer tu propia leche de almendras, lo único de lo que debes asegurarte es de que el líquido quede completamente a tu gusto. Puedes ir variando la cantidad de los ingredientes de acuerdo con tu sabor favorito.

 

Sigue leyendo: Deliciosa receta de leche de cáñamo con chocolate