¿Procrastinando? Toma estas clases de felicidad online gratuitas, cortesía de Yale

Reconcilia todo el rigor académico con la conectividad social y la satisfacción personal.

¿Qué podría ser más importante que educar la felicidad? Si aspiramos a ser felices, buscamos a la vez un conocimiento holístico del mundo y de nosotros mismos como parte de él: una sabiduría quizá resiliente que nos abra algunas puertas rumbo al goce, en un mundo por demás complejo y donde eso parece imposible.

Por ello es una bocanada de aire fresco que la felicidad se esté convirtiendo en una materia de estudio, como de hecho ya sucede en la India gracias a una propuesta del Dalái Lama. Porque, en la actualidad, aprender a ser feliz debería ser una prioridad.

Quizá es por eso que el curso de felicidad de la Universidad de Yale ha tenido tanto éxito, y en este semestre cuenta con más de mil estudiantes.

La psicóloga Laurie Santos es la encargada de esta clase de 10 semanas, que ahora forma parte de los cursos en línea de la plataforma Coursera y de su seminario dedicado a la “ciencia del bienestar”.

En las sesiones de Santos hay una infinidad de buenos hacks para llevar adelante una praxis de la felicidad en estos tiempos donde abundan elementos que atentan contra ello y una especie de depresión masiva se apodera de todos nosotros.

Así que puedes reconciliar todo el rigor académico con la conectividad social y la satisfacción personal. Gradúate en ciencias del bienestar con Laurie Santos.

Empieza el curso aquí.



¿Puedes ser feliz 100 días seguidos?

Tal vez, una buena parte de ser feliz consiste tan sólo en darte cuenta de que cotidianamente tienes buenas razones para serlo.

Vivimos en tiempos socioculturalmente vertiginosos, siempre ocupados, sin tiempo para nada. Entre más rápido vivimos menos disfrutamos del presente, del momento en el que estamos. Tomando esto en cuenta nace #100HappyDays, una iniciativa que te invita a apreciar el momento y compartirlo. Un reto: 71% de las personas que han tratado de completar el desafío fallaron, citando la falta de tiempo como principal razón. 

Te inscribes y escoges tu plataforma favorita (Instagram, Facebook o Twitter). Es muy sencillo: todos los días registras una fotografía de lo que te hace feliz. Puede ser cualquier cosa (personas, paisajes, sensaciones, espacios, plants, animales): la felicidad no tiene límites. Se trata de compartir esos pequeños momentos que te provocan una sonrisa, y quizá así estás tú también regalando una.

No es competencia, es un experimento. Cualquiera que sea tu ubicación geográfica o tu edad, siempre tienes la opción de cambiar tu vida aceptando lo que es y siendo feliz con lo que tienes hoy. Henry Miller decía: “Nuestro destino de viaje nunca es un lugar sino una nueva forma de ver las cosas”.

Este reto te permitirá resaltar lo que te hace feliz cada día, documentar tu camino y lo que le da sazón. Funciona como un recordatorio para ti mismo, de la suerte que tienes de ser quien eres y de tener la vida que tienes. Es fácil y gratis. ¿Qué esperas para cambiar tu perspectiva, para cambiar tu enfoque y ser feliz todos los días? 

#100HappyDays es una oportunidad más para enamorarte de la vida.

Checa aquí su página.

 

* Fotografía principal: Teo Stoleru – Instagram



Las legendarias ideas de Albert Camus sobre la felicidad

Las ideas de Camus invitan a repensar el significado de la felicidad.

Contra la injusticia eterna, el hombre debe hacer justicia, y para protestar contra el universo del dolor, debe crear felicidad.
Albert Camus

 

El filósofo y escritor Albert Camus vivió una época difícil. Sus mejores obras de literatura exploran el lado más oscuro de la conciencia humana después de las guerras mundiales. Su vida personal fue igual de tumultuosa, marcada por el exilio y la muerte.

Ante esto, se entiende por qué el ganador del Premio Nobel de Literatura afirmó que la felicidad era un crimen. En un mundo azotado por la masacre, había cierto escepticismo en torno a esta emoción. ¿Por qué, y para qué, ser felices?

La sociedad que hoy nos acoge, ha puesto la felicidad a nuestro alcance. Para algunas personas ésta se encuentra en las posesiones materiales y el éxito económico. Para otras, el mundo sigue siendo tremendamente desigual.

En este sentido, la felicidad también podría verse como una acción egoísta. ¿Cómo estar contentos cuando no todos son libres de serlo? Aunque esta visión puede parecer pesimista, en realidad es todo lo contrario.

La felicidad que Camus rechaza es la superficial, la obligada, la que se antepone a todas las demás emociones. Él comprendía que el dolor es un sentimiento necesario para alcanzar una vida con propósito.

A pesar de reconocer el absurdo de la vida en sí misma, Camus fue un firme creyente de la libertad de vivir. Como dijo en su magistral obra El mito de Sísifo:

El acto más importante que realizamos cada día es tomar la decisión de no suicidarnos.

Ante un mundo absurdo y sin sentido, en el que rendirse sería sencillo, la voluntad de seguir vivos es lo más preciado. Pero esta voluntad no debe centrarse en la búsqueda de una felicidad egoísta, sino en la conciencia de que estamos vivos, de que podemos ser libres y tenemos el derecho a rebelarnos.

Este metafórico “rechazo a la felicidad” también aboga por no excluir otras emociones. No hay por qué sentir humillación ante la tristeza, la frustración y el enojo, pues forman parte de la complejidad de la vida. Es más: son la vida misma, y nos permiten enfrentarnos a las dificultades.

En fin, la felicidad va más allá de los placeres hedonistas. Su búsqueda es un crimen sólo cuando la vemos como una obligación. En un universo absurdo, no hay una única manera de vivir una vida excelente.

Para este gran escritor, determinar nuestra propia manera de sentir la plenitud, procurar la felicidad de los demás y no escapar de la melancolía son los pasos hacia una vida llena de significado.