Las 50 ciudades más grandes y densamente pobladas: ¿está tu ciudad aquí?

Así se ven estos masivos territorios urbanizados.

En el 2011 nació en Filipinas el habitante número 7 mil millones, en un mundo donde más del 50% de la población –es decir, más de 3 mil millones– vive en la ciudad.

Esta densidad poblacional y creciente urbanización es apabullante, y al parecer lo será todavía más: se calcula que para el 2050 habrá más de 9,500 millones de personas, la mayoría de las cuales vivirán en ciudades.

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¿Cuáles son, ahora mismo, las ciudades más grandes y pobladas?

Con datos actualizados sobre la densidad poblacional, el usuario de Reddit Dadapp94 muestra gráficamente las áreas urbanas más grandes a escala, del 1 al 50 y catalogadas según el continente donde se encuentran:

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Lo interesante es que para esta cartografía de la masividad urbana se tomó en cuenta no sólo lo que tradicionalmente era delimitado como “ciudad”, sino las extensiones de las ciudades tradicionales que se han dado en llamar “áreas urbanas”.

Es el caso de México, ciudad que se constituye no sólo por la Ciudad de México, sino por la denominada Zona Metropolitana del Valle de México, la cual abarca otras entidades periféricas, como el Estado de México.

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Así, esta área urbana en México alcanza la impresionante cifra de 22 millones de habitantes en un territorio de 7954 kilómetros cuadrados.

Por su parte, y si se toman en cuenta sus cuatro prefecturas, Tokio es la ciudad más poblada, con más de 34 millones de personas viviendo sobre un territorio de 8,304.87 de kilómetros cuadrados.

Esta visualización de la masificación y el futuro aún más denso que le aguarda a las ciudades –y a sus habitantes– abre la puerta a cientos de reflexiones que giran en torno a una cuestión vital: ¿cómo hacer sustentables a estas ciudades?

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Un imperativo de nuestra generación –y las que están por heredar este mundo urbanizado– es lograr hacer de las ciudades hábitats tan resilientes como todos los ecosistemas de la naturaleza.

La cuestión no está solamente en que haya un control demográfico, sino en que todos tomemos acciones ecológicas, directas y a todos los niveles –individual, barrial, laboral, político–, orientadas a planear las ciudades a partir de enfoques sustentables, y siempre bajo una filosofía del buen vivir urbano para estar en equilibrio con la naturaleza.



“El libro de la madera”, un manual sensible para el amante de la leña

Literatura y naturaleza: el arte de contar la historia de la leña en Noruega.

A veces son personajes inspirados en la vida diaria, a veces son animales –como el caso de El viejo y el mar, Moby Dick o Lobo estepario. También hay escritores capturados con elementos del paisaje, un río, árboles, que se presentan en la vida y reviven nuestra comunicación con la naturaleza. La literatura da voz a lo inimaginable, especialmente a aquello que está a punto de perderla.

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Algo así le ocurrió a Lars Mytting, un autor noruego que se adentró en el bosque de la escritura para hablar de la leña. En pleno siglo XXI este autor contemporáneo le rinde homenaje a la naturaleza y, como él dice, a su “laborioso acto de amor”, con su libro (El libro de la madera).

El libro de la madera bosques Noruega Lars Mytting

Leemos historias para vivir y revivir con otros tiempos y lugares lejanos y desconocidos o reconocibles y cercanos. Leer es íntimo y a la vez colectivo. A veces los pasamos por alto, pero aún en las tareas más rutinarias, leemos porque queremos entender, porque no queremos dejar de buscar, porque deseamos encontrar el camino a casa o porque queremos conquistar otros países.

Al leer ponemos otro ritmo a nuestras reflexiones y somos muchos personajes. También leer nos seduce por la empatía hacia héroes y heroínas, porque durante el tiempo que transcurre cada página también los lectores dejan de ser anónimos para convertirse en testigos de algo universal.

libro de la madera-Norwegian Wood

Mytting escogió hablar de leña y bosques en tiempos críticos de cambio climático. Nos deja una lección: revalorar el fuego, las cosas que hacen que una casa sea un hogar. Los mismos libros hacen más habitable y más hogareño los lugares que habitamos.

En detalles se reencuentra el sentido que une a la humanidad, como lo expresa el poeta, también noruego, cuando escribe versos sobre el aroma de la leña para decirnos que, “aún hay en el mundo algo digno de confianza.”

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Naturaleza y libros, ¿no es eso lo que hace a la humanidad digna de confianza? En tiempos descubrimientos y aceleración y multitecnologías seguimos conviviendo con fauna y flora, seguimos siendo como unas células sociales agrupadas en torno a la fogata. Necesitamos de herramientas sofisticadas, pero también del hacha para mantenernos calientes. Las ciudades masivas también pueden hacernos sentir a la intemperie, también pueden ser inhóspitas, como antaño lo fueron las tundras, las selvas, los bosques.

Los libros también pueden ser una metáfora de hachas, nos acompañan para salir de la ignorancia, para encontrar las chispas de sabiduría.

 



Orgía de luz: miles de luciérnagas se reúnen para aparearse en los bosques de Japón

Fertilidad, luz y movimiento, todo en un bosque. No muchos escenarios parecieran más atractivos que este, y cuando observamos lo que ahí ocurre entonces se cumplen las expectativas. En el bosque de Nagoya, Japón, durante una corta temporada al año, entre junio y julio, se reúnen cientos de miles de luciérnagas para aparearse, particularmente tras […]

Fertilidad, luz y movimiento, todo en un bosque. No muchos escenarios parecieran más atractivos que este, y cuando observamos lo que ahí ocurre entonces se cumplen las expectativas. En el bosque de Nagoya, Japón, durante una corta temporada al año, entre junio y julio, se reúnen cientos de miles de luciérnagas para aparearse, particularmente tras las tormentas eléctricas.

El espectáculo que se genera con esta danza de amor bio-lumínico es evidentemente onírico. Un sueño finamente confeccionado para estimular los sentidos y acariciar la imaginación, para transportarte a tu niñez o propulsarte hacia un destino incierto pero precioso; todo cortesía de uno sólo de los incontables discursos estéticos de la naturaleza.

Takaaki Ishikawa, autor de algunas de las imágenes que aquí te compartimos, lleva retratando luciérnagas durante años.

Las luciérnagas son criaturas muy delicadas, así que es importante no atraparlas o molestarlas. Cuando alguien ve mis fotografías con frecuencia refieren a escenas que verían en sueños. Yo encuentro a las luciérnagas muy encantadoras. 

Imágenes de larga exposición para grabar en tu memoria las coreografías de las luciérnagas (y recordar que la magia está ahí afuera, siempre latiendo)

 

Imágenes: Kei Nomiyama, 1 y 2; Takaaki Ishikawa, 3-5