Los investigadores han estado explorando posibilidades que van más allá de la medicina convencional, desde la biomecánica hasta la ingeniería genética, han marcado una nueva directriz en su uso para buscar el bienestar humano. Con anterioridad ya se habían utilizado válvulas cardiacas de cerdo en humanos, pero ahora los médicos han dado un paso más allá. En un hecho histórico y sin precedentes, se realizó exitosamente el primer trasplante de un órgano de cerdo a un humano. El órgano en cuestión es un riñón y se implantó en una persona con muerte cerebral.

El primer órgano de cerdo trasplantado en un humano

Los trasplantes de órganos de cerdo modificados han estado bajo la especulación desde hace unos años por investigadores genetistas. Al parecer los límites de la experimentación se han vuelto cada vez más flexibles. Existen investigaciones antecesoras a esta donde se han creado quimeras entre humanos y animales, como el caso de las investigaciones de Juan Carlos Izpisúa, donde se crearon embriones quimera entre macacos y humanos. Misma que busca generar nuevas alternativas para la medicina y pacientes con pocas probabilidades de recuperación. Sin embargo, esta vez los investigadores dieron un paso agigantado y pasaron a la práctica directa del laboratorio al quirófano.

Los cirujanos estadounidenses a cargo del procedimiento sin precedentes, anunciaron el éxito del primer trasplante de órgano de cerdo en un humano. Se trata de un riñón genéticamente modificado para evitar que el cuerpo humano lo rechace. El trasplante se llevó a cabo en una persona cuyo estado de salud es de muerte cerebral, lo que significa que sus probabilidades de recuperación son nulas y se mantiene vivo vía soporte artificial.

trasplante órgano cerdo a humano
NYU Langone

Luego de dos horas en el Centro Médico Langone Health de la Universidad de Nueva York, los cirujanos realizaron la conexión del riñón de cerdo a los vasos sanguíneos del receptor humano. Mantuvieron monitoreados los signos vitales del receptor por los siguientes días, para verificar el funcionamiento del órgano y la aceptación del cuerpo humano.

“Observamos un riñón que básicamente funcionaba como un trasplante de riñón humano. Parecía ser compatible en la medida en que hacía todas las cosas que haría un riñón humano normal”, dijo Robert Montgomery, investigador principal del estudio, a BBC.

El debate ético detrás de la ingeniería genética

Pese a que se trata de una investigación preliminar y de que faltan todavía más datos para llevar esta práctica hasta los quirófanos de los hospitales, el debate ético detrás de la ingeniería genética debe ponerse sobre la mesa.

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Equipo encargado del trasplante. NYU Langone

Es bien sabido que la mayoría de pacientes a la espera de un órgano donante no logran obtener un órgano antes de que las complicaciones toquen a la puerta. Sin embargo, el uso de órganos animales podría significar cruzar una línea borrosa que está más allá de la ética científica. Aunque existe una gran parte de la comunidad de investigadores que creen lo contrario. El mismo Montgomery, líder de la investigación ha dicho que:

“Ciertamente, entiendo la preocupación y lo que diría es que actualmente alrededor del 40% de los pacientes que esperan un trasplante mueren antes de recibirlo. Usamos cerdos como una fuente de alimento, usamos cerdos para usos medicinales, para válvulas, para medicamentos. Creo que no es tan diferente”.

Y aunque en este caso se trata de usos para la medicina, abrir la posibilidad de regirnos bajo leyes que permitan la crianza de animales para el uso específico de extracción de órganos es abrir una caja de pandora. Estamos ante un escenario desconocido todavía para la humanidad, que debe poner las cartas sobre la mesa para llegar a un consenso de leyes que lo regulen. El avance tecnológico ha traído muchos debates en ese sentido. No sólo en la utilización de trasplantes de órganos animales, sino también de la eugenesia, la ingeniería neuronal y los derechos del cerebro.