Cuando se trata del espacio, la imaginación se echa a volar como cometa. Si alguna vez te has dado la oportunidad de dejar todos los deberes de la vida cotidiana para perderte en la observación astronómica, quizá hayan venido a tu mente cientos de preguntas sobre cómo es que funcionan las cosas allá afuera. ¿Cómo sería vivir sin gravedad? ¿Qué pasaría si un astronauta se pierde en el espacio? ¿Cómo transcurre el tiempo allá afuera? Más y más preguntas aparecen de pronto y quizá entre tantas, alguna vez te hayas cuestionado ¿por qué la temperatura del espacio es tan fría si el Sol es tan caliente? Un excelente cuestionamiento.

Primero hay que pensar que el Universo es muchísimo más extenso que nuestro Sistema Solar. Aunque nos guste ser los protagonistas, lo cierto es que en la inmensidad del cosmos somos prácticamente un punto en la nada. Así, en medio de toda esta inmensidad se pueden encontrar temperaturas sumamente extremas. Nuestro Sol, por ejemplo, es una bola de gas ardiendo que en su parte más caliente alcanza 15 millones °C, según la NASA. No obstante, las temperaturas del espacio son opuestamente distintas a este dato. La temperatura del espacio en el fondo cósmico, alcanza los -270°C.

temperatura en el espacio

Entonces, ¿cómo es que el espacio es gélido si el Sol está ardiendo? Para contestar esta pregunta, primero hay que entender cómo se propaga el calor. En el espacio, el calor del Sol y otras estrellas que están ardiendo a millones de °C, viaja en forma de radiación, que es una onda de energía infrarroja.  En la Tierra, las ondas de radiación entran en contacto con las moléculas, provocando que se calienten. No obstante, en el espacio el escenario es totalmente distinto.

¿Cómo se propaga el calor en la Tierra?

Nuestro planeta es muy especial, tiene una burbuja protectora que funciona como el escudo de la vida. Gracias a la composición de la atmósfera, el aire se mantiene cálido incluso si estamos a la sombra. ¿Por qué sucede esto? Esto es porque existen tres formas distintas en que el calor viaja a través de nuestra burbuja biológica: conducción, convección y radiación.

Así, cuando las ondas de radiación provenientes del Sol entran en contacto con las moléculas del aire, estas se excitan y con el movimiento rápido, se calientan. Luego transfieren esta energía a las moléculas circundantes y así se detona una reacción en cadena. A esta manera de transferencia de calor se le llama conducción y es la razón por la que sientes el calor incluso en espacios fuera de la trayectoria del Sol.

Un gélido vacío

Regresando al espacio, este está prácticamente vacío y su temperatura es demasiado fría por las distancias enormes que hay entre cada cuerpo cósmico. Además, no existe una atmósfera como la existe en la Tierra. No existen conjuntos de moléculas de gas, de hecho, son bastante escasas. Por lo tanto, no hay oportunidad de conducción de calor, ya que están lo suficientemente alejadas como para no alcanzar a transferir su calor, pese a que estén dentro de trayectorias de ondas radioactivas solares.

temperatura en el espacio

La otra manera de transmisión de calor en la Tierra aparte de la radiación y la conducción, es la convección. Pero para que se pueda dar, se requiere de un ciclo hidrológico, ciclo que no existe en el espacio. Además, también depende de la gravedad y la precipitación de gotas de agua que se condensaron por el calor absorbido por el agua en la superficie terrestre a través de la convección.

En otras palabras, la Tierra es maravillosa y realiza un sinfín de procesos para mantenernos con vida. Procesos que desde luego no se dan en el vacío del espacio, aunque no estamos seguros de que no se den en otros planetas del Universo, la eterna pregunta.