Desde el nacimiento de la humanidad, esta ha intentado comprender su entorno de distintas maneras. Desde la explicación que emana de la influencia de los dioses, hasta el desarrollo de los sistemas complejos de la ciencia, todo forma parte de un intento de comprensión de la realidad. Pero conforme ha evolucionado el pensamiento humano, también lo ha hecho la cognición para descifrar esto que parece ser un rompecabezas sempiterno. Así, a través de los siglos han surgido, o más bien, el hombre ha nombrado fenómenos que están presentes en su entorno y los ha transformado en conceptos que usamos para entretejer la comprensión de la realidad. La pregunta de qué es la luz, ha formado parte de los grandes cuestionamientos de aquellos pensadores más acérrimos. Y no es para menos, preguntarse sobre la luz es plantearse la noción de la realidad misma.

Materia y existencia

Hace 2500 años, Demócrito de Abdera ya hablaba sobre la materia y su composición. Desde entonces Demócrito ya pensaba a escalas minúsculas, estipulando la existencia de la materia como aquello que podemos dividir en partes hasta que se llega a un componente que ya no puede dividirse más; el átomo. Aunque pasarían muchos siglos antes de que pudiéramos comprender que esta pequeña célula material, está dividida a su vez en partículas. Un concepto más para darle vueltas al asunto.

Así si asociamos directamente la materia con partículas en un sentido bilaterial, también podríamos pensar que las partículas están a su vez conformadas por la masa. ¿O es que acaso pueden existir partículas sin masa? O más bien deberíamos preguntarnos si es que puede existir algo que no tenga masa propiamente, ¿se le podría llamar existencia? Estos cuestionamientos desde luego que pueden resultar enredosos, pero son básicos para comprender nuestra realidad.

qué es la luz

A lo largo de los siglos los científicos se han hecho estas mismas preguntas y llegaron a la conclusión de que es posible la existencia de partículas sin masa. Para prueba de ello está la luz, cuyas partículas llamadas fotones, carecen de masa. Y tiene sentido ya que no es propiamente un objeto tangible que podamos manipular tan fácilmente.

¿Partícula u onda?

Hace 300 años, Isaac Newton observó los rayos de luz y la curiosidad lo llevó a realizar importantes estudios sobre óptica. Descubrió que la luz está compuesta por partículas que pueden descomponerse en distintos colores. Y entonces se le dio el concepto de partícula a la luz. Sin embargo, tras este descubrimiento han venido nuevas mentes a defender que no se trata de partículas, sino más bien de ondas las que componen y hacen viajar a la luz. Este nuevo concepto tuvo mayor aceptación en los siglos venideros, sobre todo después del descubrimiento de las ondas electromagnéticas de James Clerk Maxwell. Con el cual dedujo que la luz está compuesta por campos electromagnéticos que se propagan por el espacio.

descomposición de la luz

No obstante, luego vinieron aquellos que decidieron mirara a escalas todavía más pequeñas, a escalas cuánticas. Albert Einstein defendió la cualidad de partícula de la luz y para entonces comenzó a surgir el término fotón, que hoy en día conocemos bien por ser una partícula. Actualmente el fotón forma parte del modelo estándar de partículas y se sabe que es el responsable de producir todos los campos electromagnéticos, incluidos los espectros electromagnéticos de los que forma parte tanto la luz visible como aquella que no podemos ver.

En fin, la historia detrás de la comprensión de la luz ha sido una espiral en ascenso en donde se pasa de defender su cualidad de partícula a su comportamiento como onda, una dualidad que quizá nunca logremos descifrar del todo pero que es la unidad misma del entendimiento de la realidad.