Quizá no somos conscientes de que nuestros cuerpos son el resultado de millones de años de evolución. La fisionomía que nos resulta tan familiar día con día, pudo haber sido distinta si tan sólo un factor distinto hubiera intervenido en ello. Pensar que nuestras manos son de esa forma gracias a la selección natural, o que la forma de nuestra cabeza responde a la evolución, es simplemente sorprendente. Pero por más extraño que resulte, el proceso sigue en pie, justo ahora aunque no lo notemos por lo efímero de nuestras vidas, la evolución continúa gestándose en nuestros cuerpos. Y prueba de ello es que cada día nacen más niños sin muelas del juicio, una manifestación clara de que las prácticas diarias dejan una profunda huella en la anatomía.

niños sin muela del juicio

Nuestra columna, por ejemplo, guarda las reminiscencias de lo que alguna vez fuera una cola externa que usaban nuestros antepasados más primitivos para encontrar el equilibrio. Pero la pérdida de señales de estimulación y la falta de uso, hicieron que poco a poco se fuera atrofiando. Así, quedó reducida a una cola ósea embrionaria que se ubica justo en la parte más inferior de la columna vertebral.

Lo mismo está sucediendo ahora con las muelas del juicio a medida que la alimentación va cambiando radicalmente en los últimos siglos, los niños cada vez nacen más sin ellas. Un comportamiento evolutivo que responde a los procesos de la selección natural. Eso es lo que concluye una investigación de la Universidad de Flinders.

Una microevolución en menor tiempo 

Según los investigadores liderados por la Dra. Teghan Lucas, se trata de una microevolución que es un proceso en donde se pueden observar manifestaciones evolutivas durante un periodo corto de tiempo. Lucas explica que los rostros de los humanos se están volviendo cada vez más cortos, con mandíbulas más pequeñas. Lo que significa entre otras cosas, que no hay espacio suficiente para el crecimiento de los terceros molares.

“Esto está sucediendo con el tiempo, ya que hemos aprendido a usar el fuego y procesar más los alimentos. Mucha gente está naciendo sin muelas del juicio”, explica Lucas.

Pero todavía más sorprende resulta saber que no es la única microevolución que algunos humanos están experimentando justo en el presente. Según las conclusiones de la investigación, algunas personas están naciendo con huesos adicionales en brazos y piernas. También se ha mostrado un ‘aumento significativo’ en la prevalencia de la arteria mediana desde finales del siglo XIX. Es decir, que desde finales de siglo antepasado, cada vez nacen más personas con una tercera arteria en las manos, misma que debería desaparecer durante la gestación. 

arteria adicional brazo

El nacimiento más recurrente entre niños sin muelas del juicio, así como con huesos adicionales y la arteria mediana, nos habla de una evolución a un ritmo mucho más acelerado del que se había experimentado en tiempos pasados. Lucas argumenta que es incluso más rápido que en cualquier momento de los últimos 250 años.