El Universo vive inundado de radiación electromagnética que nosotros apreciamos como luz en sus formas más diversas. Pero el espectro visible que el ojo humano es capaz de captar es muy limitado. Por eso, para poder observar lo que yace allá en el cosmos los científicos han desarrollado diferentes tecnologías que recogen distintos tipos de luces como los rayos gamma, los X o incluso los ultravioleta. Luego de un arduo trabajo de 10 años en que el LOFAR recogió datos provenientes de frecuencias de radio, por fin se han podido observar las imágenes de galaxias más nítidas jamás procesadas.

Revelando un universo oculto

La Red LOFAR (Low Frequency Array), es un radiotelescopio que capta frecuencias que van desde los 10, hasta los 240MHz. Pero no se trata de cualquier telescopio, sino el más potente de su especie. No actúa de manera solitaria, como su nombre lo dice, está compuesto por una red de 52 estaciones repartidas entre toda Europa. En total se cuenta con 70 mil antenas ubicadas en su mayoría en los Países Bajos.

Gracias a su potente captación de ondas de baja frecuencia, los datos obtenidos no se ven obstaculizados por las nubes de polvo o gas, que en ocasiones impiden la observación de objetos lejanos. Luego de un arduo trabajo de recopilación a través de LOFAR y el procesamiento de los datos, finalmente los astrónomos han tenido acceso a las imágenes de galaxias más nítidas jamás antes vistas.

Imágenes de galaxias de LOFAR
University of Virginia, Charlottesville/NRAO/Stony Brook University), edited by R. Cumming [optical], C. Groeneveld, R. Timmerman; LOFAR & Hubble Space Telescope,. Kukreti; LOFAR & Sloan Digital Sky Survey, A. Kappes, F. Sweijen; LOFAR & DESI Legacy Imaging Survey, S. Badole; NASA, ESA & L. Calcada, Graphics: W.L. Williams.

“Ahora podemos investigar la estructura a pequeña escala de los chorros de radio a bajas frecuencias, algo que simplemente no era posible antes de que las líneas de base internacionales LOFAR estuvieran disponibles”, comenta Jeremy Harwood, astrónomo de la Universidad de Hertfordshire. “Este es un importante paso adelante en la comprensión de cómo estos chorros y las galaxias que los albergan evolucionan a lo largo del tiempo cósmico y cómo el Universo llegó a ser la forma en que lo observamos hoy”.

La colaboración internacional entre distintas universidades y agencias espaciales, posibilitó el procesamiento de las imágenes y la descripción de lo que se observa en ellas. Publicados en un número especial de la revista científica Astronomy & Astrophysics, once artículos de diversos autores describen los resultados científicos detrás de cada una de las imágenes.

Nitidez nunca antes captada

Antes ya existían imágenes de objetos cósmicos captadas por LOFAR. Sin embargo, esta vez se hizo un cambio en la captación y procesamiento de los datos. En el funcionamiento estándar de las estaciones del radiotelescopio, sólo se combinan las señales de las antenas ubicadas en los Países Bajos. Con este método se crea un telescopio ‘virtual’ con una ‘lente’ recolectora con un diámetro de 120 km. Pero el equipo decidió utilizar las señales de todas las antenas europeas, para aumentar el diámetro de la ‘lente’ a casi 2.000 km. Una resolución veinte veces mayor.

imágenes de galaxias
Timmerman; LOFAR & Hubble Space Telescope

Sin embargo, obtener datos desde LOFAR no es el único trabajo que se hace para obtener las imágenes. Una vez que se cuenta con la información, esta debe procesarse mediante supercomputadoras a una velocidad extrema. Para producir una sola imagen, se digitalizan más de 13 terabits de datos brutos por segundo. Mismos que luego son transportados a un procesador central y finalmente se combinan. De esta manera se obtuvieron las imágenes más nítidas de galaxias con las que los investigadores cuentan hasta ahora.