Es un hecho: hay circunstancias sociales y económicas que parecen impedir la posibilidad de un mejor futuro para cualquiera que se atreva a soñarlo. Pero, frente a esta realidad que pareciera distópica, siempre existirá quien tenga la necesidad de transformarla: la resistencia. 

Un necio, un terco, un chicuarote, o quizás, el simple hecho de tener por identidad lo mexicano y sobrevivir con eso a las adversidades que presenta la vida. Poner hoy esta reflexión en la mesa es fundamental; por eso aplaudimos la llegada a las salas de cine de Chicuarotes, la nueva película de Gael García Bernal. Esta historia narra la vida de dos jóvenes originarios de San Gregorio Atlapulco, Xochimilco, que en su intento por liberarse de su contexto social se toparán con su propia sombra…

Este es un mensaje a la juventud… 

Chicuarotes no es una historia de ficción. Es una película con un mensaje realista. Nos invita a poner en el imaginario colectivo nuestra responsabilidad frente a este, un presente distópico, con una inmensa deuda que tenemos con la juventud. 

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¿Y qué es un chicuarote?

Es un gentilicio para nombrar a los habitantes de San Gregorio Atlapulco. Significa “terco”, “necio”. También es un chile nativo de la región de Xochimilco, uno muy tradicional que seguramente ya has probado. Ambos significados son símbolos de identidad, pero también de resistencia. Y es que en la nueva cinta de Gael García, existe una metáfora implícita sobre lo incansable: la  juventud, los sueños, la lucha, la tragedia, la posibilidad de la extinción y la figura del axolote.

El axolote es un animal muy mexicano y nativo de los canales de Xochimilco. Un precioso animal prehistórico, cuya edad podría alcanzar los 50 años, pero debido a las azarosas adversidades de nuestra realidad actual -mismas que lo llevaron a estar en peligro de extinción-, muchos de ellos sólo llegan a vivir entre 15 y 20 años. Pese a las condiciones desafortunadas, este animal resiste, aunque frágil, hasta su destino incierto. La historia de “Cagalera” y “Moloteco”, dos amigos originarios de San Gregorio Atlapulco, no es diferente. Estos jóvenes enfrentan día a día la posibilidad de alcanzar un sueño que se mira tan cercano -y fácil-, o de enfrentarse a las consecuencias de una realidad fatal y férrea. 

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Sueños y distopías 

Soñar es, para muchos, un acto de ingenuidad. Pero también, este “ingenuo” acto podría ser clave para que las cosas cambien realmente en algún momento. En pocas palabras, la realidad aprieta cada vez más fuerte, pero “la esperanza es lo último que muere”.

Hoy más que nunca es importante resolver cómo podemos hacer coexistir nuestros sueños con un escenario de vida cada vez más complicado. Pobreza, crimen, marginación, desesperanza y violencia, son algunos ingredientes en la vida de millones de mexicanos. Chicuarotes invita a la reflexión de este escenario, y en un acto análogo por dibujar la realidad palpable, mezcla dos ingredientes como la tragedia y la comedia, acaso una metáfora brillante sobre la ingenuidad de la juventud, pero también de la vida cotidiana del mexicano.

¿Y hasta dónde podemos llegar para que nuestro sueño pese más que la distopía?   

La dura realidad familiar de Cagalera, el abandono que rodea a Moloteco y la azarosa suerte que le depara a Sugehili los encierran en una sofocante pecera donde la única salida que parece viable es el oscuro camino de la delincuencia y la huida. 

Para estos jóvenes, existir no es necesariamente fácil, y mucho menos cuando las adversidades del entorno te rodean, formando una especie de prisión. Pero, hay que admitirlo, al igual que ellos, todos estamos frente al mismo reto: liberarnos –lo que sea que eso signifique para cada uno de nosotros–, pues siempre existirá una posibilidad latente de cambiar las cosas, de transformar nuestras vida y saltar más allá de los límites de las circunstancias. La pregunta es: ¿qué decisiones te podrían ayudar a conseguirlo y cuáles, por el contrario, terminarían por hundirte?

Si nunca te has cuestionado lo anterior, Chicuarotes es, entre otras cosas, una invitación a que lo hagas ya.   

No te pierdas este fabuloso filme que se estrena este 27 de junio en todas las salas Cinépolis.