Mira a estos adorables cerdos jugar después de haber sido rescatados del matadero 🐖 ✨

Verlos juntos es adorable e inspirador, porque su historia estuvo a punto de ser otra.

En Iowa, Estados Unidos, existe una granja peculiar: en lugar de criar animales para su explotación y sacrificio, el Iowa Farm Sanctuary se dedica a proteger a todo tipo de animales de granja que por una u otra razón hayan podido huir de su destino.

Este fue el caso del cerdo George, quien en enero de este año iba a ser llevado al matadero, pero que logró escapar del camión en el camino. Los trabajadores del Iowa Farm Sanctuary fueron avisados y rescataron a George, quien estaba gravemente herido y tuvo que ser llevado al hospital animal de emergencia.

Tras un tiempo, George encontró una buena razón para seguir adelante: cultivó una linda amistad con un cerdito de apenas 21 días de nacido, quien también huyó en el camino al matadero, y que llegó al santuario en marzo.

Guy, como se llama el pequeño cerdito, también estaba teniendo problemas para rehabilitarse… hasta que conoció a George.

Ahora ambos corretean por la granja y el pequeño cerdito molesta al gran George mientras éste duerme –o intenta dormir–.

Seguramente, ver la amistad entrañable de este par te hará comprobar que ver fotos de animales bebé nos hace más empáticos. ¿Te imaginas qué pasaría si convivieras con ellos? Lo bueno es que ese es el propósito de esta granja-santuario, que busca promover un mundo sin crueldad.

Si te animas a ir, seguro vuelves hecho un vegetariano de pies a cabeza. Aunque si no puedes acudir y este video te tocó el corazón, también puedes donar dinero para mantener a uno de sus animales –cerdos, vacas, cabras o gallos y gallinas– hasta por 1 año.



Los animales también sienten (la ciencia lo avala)

Como los humanos, los animales también sienten, ríen, lloran.

Hace apenas unas décadas, los seres humanos aún se consideraban el centro del reino animal. La superioridad de la mente humana, en comparación con el resto de las criaturas, era incuestionable. Estas ideas estaban tan arraigadas que incluso se pensaba que los animales no tenían la capacidad de sentir. Hoy en día sabemos que esto es rotundamente falso: los animales sienten como nosotros. Además, muchos tienen conciencia de sí mismos. La evidencia científica para demostrarlo es amplia y abarca a un centenar de especies. 

Los animales ríen, lloran, llaman a sus seres queridos. Se ha demostrado que los elefantes, una de las especies más estudiadas, tienen una conciencia desarrollada. Además de ser extremadamente inteligentes y contar con capacidades de cálculo matemático, forman lazos familiares duraderos. También pueden sufrir heridas psicológicas y una especie de estrés postraumático. Si esto no es suficiente para afirmar que la conciencia animal es extremadamente similar a la nuestra, hay todavía más casos que mencionar. 

 

Los animales también sienten 

Si nos adentramos más en el ámbito de la conciencia, quizá lo primero que venga a nuestra mente son las emociones, y sobre todo, la capacidad de expresarlas. Los humanos podemos reír a carcajadas o sentir enojo, pero no somos los únicos. Las ratas se ríen cuando les hacen cosquillas. Además, en un estudio publicado en Science Magazine, se demostró que estos roedores prefieren salvar a un compañero en apuros que comer su comida favorita. ¿Qué significa esto? Que las ratas, como muchos otros animales, sienten empatía por sus congéneres.

La empatía es un rasgo crucial de la conciencia, porque lleva a la formación de lazos fuertes, como la amistad. En otro estudio se demostró que las ovejas reconocen las caras de sus compañeras, incluso después de años de no verlas. Esto nos lleva a un punto todavía más profundo: la idea de que los animales de una misma especie son todos iguales también es falsa. 

La personalidad es un rasgo que también se expresa en los animales. En otra investigación exhaustiva, publicada en ScienceDirect, se tomó a la personalidad optimista y pesimista como variables medibles. Los científicos encontraron que los niveles de ansiedad y síntomas depresivos en ciertos animales llevaban a una personalidad más pesimista, aspecto que se notaba  cuando algunos sujetos expresaban menos expectativas que otros antes de recibir un premio. 

Las pruebas no se reducen al comportamiento, también son biológicas. Algunos mamíferos marinos, como las ballenas y los delfines, poseen un sistema límbico cuatro veces mayor al  nuestro. Este sistema abarca áreas del cerebro relacionadas con las capacidades sociales y los sentimientos. Si dichas zonas han evolucionado de tal manera en estos animales, es por una razón: son habilidades que utilizan todo el tiempo.

La cantidad de estudios que podríamos seguir enumerando es gigantesca. No hay lugar a duda: en gran medida, todos los animales tienen la capacidad de sentir. ¿Cómo es que nos ha tomado tanto tiempo considerarlo? Hay un sinfín de razones detrás de esto, pero todos podemos ponernos de acuerdo en una cosa: si los animales sienten emociones “humanas”, ¿no deberían ser nuestros iguales? 



La vida de los 2 últimos rinocerontes blancos y sus cuidadores (fotos)

Una historia de empatía entre animales y humanos que es contada en imágenes.

Entre nosotros y los animales no hay tanta diferencia. El abanico de emociones que los animales son capaces de sentir y expresar lo demuestra, así como la empatía que esto nos genera hacia ellos. Es así que el mundo está repleto de historias de amor entre animales y humanos que han tejido vínculos más fuertes de los que a veces pueden tejerse de ser humano a ser humano.

Lamentablemente, hemos fallado como especie.
Por lo menos hasta ahora.

Así lo demuestra el hecho de que millones de especies están hoy en riesgo inminente de extinción, y entre ellas se cuentan decenas de animales. Muchas otras ya se han extinguido, real o técnicamente, como es el caso del rinoceronte blanco del norte, del cual quedan únicamente dos hembras en Kenia, África, llamadas Fatu y Nain. El último macho, pese a haber sido el soltero más codiciado del mundo e inspirar toda clase de estrategias para salvar a su especie ­―incluso “usar” Tinder―, murió en marzo de 2018, según reportó la organización Ol Pejeta Conservancy.

El fotoperiodista Justin Mott ha querido mostrar, a través de su proyecto a largo plazo Kindred Guardians, cómo es la vida de estos últimos ejemplares de rinoceronte blanco. Mott comenzó a trabajar en este proyecto tras la muerte de Sudan, el último rinoceronte blanco macho, motivado por trabajos previos relacionados con la conservación animal.

Retratar la existencia de los rinocerontes lo llevó inevitablemente a retratar la de los cuidadores que los protegen día con día de los cazadores furtivos, y que lo arriesgan todo por mantener con vida a estos majestuosos animales. Alguien podría pensar: ¿tiene sentido esto, si los rinocerontes ya están técnicamente extintos? Sí, porque quien salva una vida, salva el mundo entero. Lamentablemente, no pudimos evitar la extinción de esta especie y de muchas otras, pero podemos hacer de la vida de quienes aún están aquí algo digno de ser vivido. Y eso es lo que estos guardianes intentan hacer cada día, cuidando de estos dos bellos ejemplares con valentía y mucha ternura.

Pero las fotografías te lo contarán mejor que nosotros.

rinoceronte-blanco-norte-ultimos-ejemplares-fotografias-empatia-animal

rinoceronte-blanco-norte-ultimos-ejemplares-fotografias-empatia-animal

rinoceronte-blanco-norte-ultimos-ejemplares-fotografias-empatia-animal

rinoceronte-blanco-norte-ultimos-ejemplares-fotografias-empatia-animal

rinoceronte-blanco-norte-ultimos-ejemplares-fotografias-empatia-animal

rinoceronte-blanco-norte-ultimos-ejemplares-fotografias-empatia-animal

rinoceronte-blanco-norte-ultimos-ejemplares-fotografias-empatia-animal

rinoceronte-blanco-norte-ultimos-ejemplares-fotografias-empatia-animal

rinoceronte-blanco-norte-ultimos-ejemplares-fotografias-empatia-animal

rinoceronte-blanco-norte-ultimos-ejemplares-fotografias-empatia-animal

rinoceronte-blanco-norte-ultimos-ejemplares-fotografias-empatia-animal

rinoceronte-blanco-norte-ultimos-ejemplares-fotografias-empatia-animal