En el año 2018, la calidad del aire de la Ciudad de México empeoró: se registraron sólo 15 días limpios, mientras que en 2017 hubo 21, según reporta la Secretaría del Medio Ambiente de esta ciudad. Además, durante el año tuvieron lugar tres contingencias ambientales. 

Los días “limpios” son aquellos que tienen una cantidad de partículas de contaminación aceptable para estándares internacionales, es decir, menor a 100 puntos IMECA. A pesar de que respirar aire puro es un derecho al que todos tenemos acceso, no es algo con lo que contemos cotidianamente.

Este año no comenzó de la mejor forma para nuestros pulmones. El 2 de enero se registró una pésima calidad de aire en varias alcaldías, que sobrepasaron los 101 puntos. Por si fuera poco, se declaró contingencia ambiental en localidades del Estado de México, parte de la zona conurbada de la Ciudad.

Durante una contingencia ambiental, los niveles de partículas de contaminación se alzan al punto de que los grupos más sensibles (como los niños y las personas de la tercera edad) deben evitar salir de sus casas, pues corren el riesgo de perjudicar gravemente su salud.

En lo que va de 2019 no se ha registrado un solo día limpio, de acuerdo con estadísticas del Gobierno de la Ciudad.

¿A qué se deben estos problemas de contaminación? Además de tratarse de una ciudad sobrepoblada en la que el uso del automóvil sigue siendo casi universal, las condiciones geográficas de la Ciudad de México dificultan la limpieza del aire, por tratarse de un valle. 

Esta combinación de factores ocasiona que el ambiente sea realmente dañino para los habitantes, especialmente en época de calor. En los primeros días del año, el uso de la pirotecnia de las festividades incrementa las partículas de contaminación en el aire, al igual que el uso de fogatas. Como en otras ciudades del mundo, las políticas públicas son cruciales para detener el problema.

La Ciudad de México y su zona metropolitana comenzaron el programa “Hoy No Circula” en 1989, que permitió controlar las alarmantes condiciones ambientales que se habían registrado hasta ese punto. Hasta el año 2012, el programa tuvo buenos resultados: en ese año se registraron 248 días limpios.

Sin embargo, la contaminación hoy en día sigue cobrando la vida de muchos mexicanos, pues la exposición a estas partículas contribuye a provocar enfermedades de las vías respiratorias y enfermedades neurodegenerativas.

La salud del aire que respiran nuestros pulmones dependerá de los hábitos sustentables que adquiramos este nuevo año. Puedes comenzar con esta guía.

La forma más sencilla en que puedes dejar de contribuir a la contaminación del aire es moderando considerablemente el uso del automóvil y privilegiando la caminata, el uso del transporte público y la utilización de bicicletas.