¿Qué tiene que ver la vainilla con los castores? Una relación que parece un tanto absurda pero que, podría ser de tu interés. Los alimentos procesados incluyen en sus listas, ingredientes que poco sabemos su procedencia y que en algunos casos resultan un tanto extraños. En uno de los descubrimientos más absurdos pero que seguro despertará tu interés, las galletas de vainilla y algunos dulces podrían contener saborizante a vainilla proveniente de una sustancia llamada castóreo, que se obtiene de las glándulas anales del castor.

Los castores son animales muy peculiares pertenecientes al género de los roedores. Habitan principalmente en América del Norte y Eurasia, que comprende territorios de Europa y Asia. Pero además de su gran habilidad para construir presas con tan sólo sus dientes, también tienen otra habilidad poco conocida y que te sorprenderá. Son capaces de ‘orinar’ vainilla, claro que no en el sentido literal, sino que secretan una sustancia llamada castóreo que usan para marcar su territorio. Lo curioso aquí es que la industria alimentaria descubrió que esta sustancia que se alberga en sus glándulas anales, tiene un aroma en extremo similar a la vainilla.

castóreo de castor

¿Qué es el castóreo?

El castóreo tiene un aroma almizclado mezclado con vainilla, resultante de su alimentación basada en hojas y cortezas de árbol. Por esta razón la industria alimentaria lo utiliza para aromatizar sus productos. Y no, no lo hacen de manera ilegal, de hecho, la Administración de Drogas y Alimentos de EE. UU (FDA), enumera el castóreo como un aditivo “generalmente considerado como seguro”. Así que la industria lo ha estado utilizando durante los últimos 80 años para aromatizar ya sean alimentos o perfumes.

castóreo aromatizante de vainilla

Aunque su uso es bastante pequeño, según el Manual de Ingredientes de Sabor Fenaroli, tan sólo de 132 kilogramos al año de castóreo, extracto de castóreo y líquido de castóreo. Pero lo más curioso es que la FDA permite no referirse directamente al castóreo como un ingrediente en la etiqueta de los productos. Por lo que los fabricantes pueden simplemente nombrarlo como ‘saborizante natural’.

Pero desde luego que obtener esta peculiar sustancia no es para nada sencillo. Para ello se debe anestesiar a los castores y luego ‘ordeñar’ los sacos de ricino que se encuentran entre la pelvis y la base de su cola. De esta manera se obtienen la sustancia pegajosa que luego se procesa para luego adicionarla a los alimentos y darles un aroma a vainilla. Por lo tanto, los alimentos que adicionan castóreo para aromatizar a vainilla no son considerados veganos por su procedencia animal. 

La industria alimentaria ha estado utilizando durante décadas ingredientes que poco conocemos y que en casos como este, resultan simplemente increíbles. Declinarnos por lo natural seguirá siendo la única vía segura para estar cien por ciento seguros de lo que realmente consumimos.