13 canciones que fueron creadas en sueños

Muchas de nuestras canciones favoritas fueron concebidas durante los sueños de estas leyendas musicales.

Los sueños son uno de los terrenos más fértiles para la creación. Al fin y al cabo somos seres humanos, pero también seres del sueño, parafraseando a Jack Kerouac. Así como le pasó a este poeta, e incluso a Albert Einstein con su teoría de la relatividad, muchos músicos se han encontrado con sus canciones en sueños.

canciones-suenos-inspiradas-musicos-creatividad

Para Carl Jung los sueños decían mucho de nuestra psique, porque además de ser una vía de expresión del subconsciente, son un reflejo de aquello que experimentamos en la vigilia. Así que un sueño, podría decirse, expresa en gran medida todo lo que somos, y de él podemos aprender más de lo que creemos. Quizá por eso grandes artistas y pensadores han podido estar en un contacto tan orgánico con sus sueños, pues ello requiere de una cierta sensibilidad y curiosidad, e incluso diríamos que se necesita la sabiduría de quien sabe que en los sueños tiene mucho por descubrir.

Muchos músicos han aprovechado esa especie de innata sensibilidad para surfear por su onírico subconsciente, donde han encontrado las melodías o las letras de canciones que terminan por ser grandes éxitos. Algunas de estas canciones son francamente inmortales, lo que habla de la fascinante e insospechada simbiosis entre sueño y vigilia, que son en realidad territorios sin fronteras, que se influyen mutuamente todo el tiempo.

Estas son algunas de las canciones que los sueños han prodigado al mundo de la música.

 

“Yesterday”, The Beatles (1965) 

Paul McCartney se levantó en medio de la noche y fue directo a su piano. De sus sueños había surgido la inspiración para una de las melodías más emblemáticas de todos los tiempos. 

 

“Purple Haze, The Jimi Hendrix Experience (1967) 

Jimi Hendrix soñó que estaba caminando debajo del agua y que una neblina morada lo envolvía. Por supuesto, debajo del agua no hay neblina, pero ese místico y surreal sueño se convirtió en la canción “Purple Haze”.

 

“#9 Dream, John Lennon (1974) 

El más soñador de los Beatles, John Lennon, describe un sueño que tuvo. Esta canción es, literalmente, onírica e incomprensible: el coro es una especie de rezo que dice “Ah! böwakawa poussé, poussé”. Según Lennon, su sueño no fue ninguna inspiración, sino simple y llanamente un pasaje onírico que quiso convertir en canción (y que se posicionó en el lugar #9 del Billboard Hot 100 Chart). 

 

“Five Years”, David Bowie (1972) 

La canción que abre el de por sí onírico álbum de The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars trata sobre un hipotético anuncio del fin del mundo. Bowie soñó en 1971 que su padre le decía que sólo tenía 5 años para vivir y que ya no debía volver a soñar, y por eso escogió que el tiempo para el fin del mundo fuesen 5 años en la canción. 

 

“I Can’t Get no Satisfaction, The Rolling Stones (1965) 

Al igual que le pasó a McCartney, Keith Richards escuchó el riff de esta canción en sueños, junto con la legendaria frase “I can’t get no satisfaction”, que da nombre a la canción.

 

“Let it Be”, The Beatles (1970) 

Otro sueño de Paul McCartney, esta vez de su madre, quien había fallecido cuando él tenía sólo 14 años. En una noche de sueños profundos e insomnio intermitente, McCartney soñó a su madre Mary, quien le decía “Déjalo ser”. 

 

“The Prophet’s Song, Queen (1975) 

La letra de esta canción, que habla sobre un sabio que alerta a la humanidad sobre una profecía, proviene de un sueño febril del guitarrista Brian May, quien por aquel entonces lidiaba con la hepatitis que contrajo debido a una aguja infectada.

 

“Break it Up, Patti Smith (1975)

Esta canción trata de Jim Morrison. Combina un sueño que Patti Smith tuvo sobre el vocalista de The Doors y la visita que hizo a su tumba en el cementerio Père Lachaise de París. En su sueño, Smith ayudaba a Morrison (quien se hallaba encadenado, cual Prometeo, a una piedra) a liberarse.

 

“Every Breath You Take”, The Police (1983) 

La línea principal de la canción, y que le da su nombre, fue soñada por Sting. Con esa frase en mente fue a su piano y compuso la canción en 30 minutos. 

 

“The Man Comes Around, Johny Cash (2002) 

La reina Elizabeth de Inglaterra le dijo a Johnny Cash en sueños que era como un arbusto torcido en medio de un remolino. Años después leyó algo similar en el Book of Revelation y terminó por juntar los puntos que lo llevarían a escribir esta canción.

 

“How to Disappear Completely, Radiohead (2000)

Thom Yorke dijo haber soñado que flotaba en el río Liffey, sin poder controlarlo. Esta canción busca hablar de cómo se siente flotar, como lo hizo Yorke en su sueño. Aunque parte de su inspiración provino también de una plática con miembros de la banda R.E.M.

 

“Enterlude, The Killers (2006)

El vocalista, Brandon Flowers, soñó con Kurt Cobain cantando encima de un bote. Dice que sonaba como Bob Dylan. La melodía de “Enterlude” provino de aquello que cantaba ese navegante Cobain que sonaba como Dylan.

 

“Gust of Wind”, Pharrel Williams (2014)

Esta canción trata de un hombre enamorado de una mujer que lo eleva mental y emocionalmente, como una fuerza natural. Fue inspirada en la esposa de Pharrel, Helen Lasichanh, a quien se la cantó en cuanto despertó, diciéndole que era sobre la divina fuerza que ella representa, como una ráfaga de viento.



La atención es nuestro puente con el mundo

La economía de la atención gana millones robando nuestra atención, pero, ¿cómo podemos recuperarla para alcanzar nuestros objetivos?

Nuestras capacidades cognitivas son nuestro puente con el mundo. Son aquella habilidad que nos permite conocerlo, pero también inteligirlo, memorizarlo y nombrarlo. Más aún: son un aspecto esencial de la conciencia humana.

¿Qué tan importantes no serán estas capacidades, que en la actualidad son explotadas por otros?

economia-atencion-como-prestar-atencion-enfocarse

La información se ha vuelto una mercancía. Y para poder competir, las grandes industrias de todo tipo –pero sobre todo las industrias techtienen que lograr captar nuestra atención, vendiéndonos cierto tipo de información. Lo único que quieren es que demos click y que nos quedemos viendo un video por más de tres segundos. O en el caso de la publicidad, nos siguen bombardeando con mensajes irrisorios y cacofonías estridentes.

Cada dos días es generada más información de lo que se generó en toda la historia de la humanidad antes de 2003

Lo malo –para las industrias y para nosotros– es que hemos entrado en un circulo vicioso. Mientras más atención nos exigen, menos atención somos capaces de prestar. La demanda por atención nos aletarga, y por eso hoy son usadas insólitas formas para explotar nuestras capacidades cognitivas. Para ello se utilizan todo tipo de recursos: psicológicos, neurológicos, de programación y de diseño.

¿A que grado se está viendo comprometida nuestra atención?

 economia-atencion-como-prestar-atencion-enfocarse

Tenemos distintas formas de prestar atención. Estas se producen en los dos hemisferios del cerebro: en el hemisferio izquierdo está la atención más analítica, mientras que en el derecho está una atención más enfocada a la exploración sensorial. Estas capacidades se complementan: el hemisferio izquierdo es el que le da una representación a la totalidad captada por el hemisferio derecho.

De alguna manera, la atención del hemisferio derecho, que es la más libre, la que no se “engancha”, sino que se mantiene al tanto de todo, es aquella que se está viendo más comprometida debido a la economía de la atención. Porque la atención que reclama el Internet, las redes sociales y los servicios de entretenimiento, es una atención inmediatista, de gratificaciones al instante. Apaga nuestra modalidad de exploración y nos engancha a una sola cosa: a las pantallas.

¿A qué quieres prestar atención?

economia-atencion-como-prestar-atencion-enfocarse

Pero la atención en realidad es una experiencia, no sólo un recurso. Y es una capacidad que nos permite encontrar nuestros intereses y llevar a cabo nuestros propios objetivos. Por eso es urgente que dejemos las pantallas y volvamos a explorar al mundo y a nosotros mismos con él. Quizá la pregunta más pertinente sea: a qué queremos prestarle atención… ¿Lo habías pensado?

Si quieres dejar de ser explotado por la economía de la atención, ya existen algunas propuestas, como el minimalismo digital, que sirven como modelos para tener una vida menos tecnológica y más orgánica. A esto se suman prácticas que podemos adoptar, como la meditación mindfulness, el hacer de la comida un ritual de principio a fin –y dejar de comer frente a las pantallas comida rápida–, o incluso prácticas sin una finalidad aparente, como salir a dar una caminata.

Así podremos conquistar nuevamente nuestra atención consciente y enfocarla en lo que verdaderamente importa.

Imágenes: Piero Fornasetti



La psicología detrás de las letras de canciones más repetitivas de la historia

Las canciones con letras repetitivas se comportan mejor en las listas de éxitos, lo que puede demostrarse con un sencillo algoritmo.

Las letras de las canciones pueden ser sugerentes y poderosas en sí mismas, pero muchas veces solamente forman un relleno pegajoso que nos hace recordarlas. Esto no es necesariamente negativo: una canción sumamente exitosa como Around the World de Daft Punk no necesita más que esas tres palabras para convertirse en un éxito gigantesco.

¿Pero estamos condicionados a preferir las canciones repetitivas? Es difícil saberlo. Lo que sí podemos saber es cuántas de las canciones más exitosas de los últimos años cuentan con letras repetitivas. 

Colin Morris es un fanático de la estadística aplicada a la música. Él se dio a la tarea de analizar qué tan repetitivas son un grupo de 15,000 canciones que entraron en la famosa lista de éxitos de Billboard, entre 1958 y 2017. Esto califica las canciones incluidas como éxitos comerciales, a pesar de la diversidad de géneros incluidos.

Para lograr esto, Morris utilizó un sencillo algoritmo de compresión, el cual agrupa las palabras repetidas y ofrece un porcentaje de compresión. Si un texto tiene muchas palabras diferentes se comprime poco; si tiene poca diversidad de palabras (aunque se repitan a menudo) tendrá un alto porcentaje de compresión. Según Morris, la eficiencia del algoritmo “se relaciona directamente con el número y longitud de las secciones repetidas en un texto”, como una canción.

Para ponerlo de modo sencillo, un texto en prosa (como el de este artículo) tiene una compresión de aproximadamente 8%, mientras que una canción como “Around the World” tiene una compresión de 98%.

Top 10 de las canciones más repetitivas

Imagen: Colin Morris

Y es que no se necesita estadística para saber por intuición cuando una canción es muy repetitiva. Pensemos en ejemplos como Funkytown o la Macarena: letras muy sencillas que se repiten una y otra vez, pero que tienen gran éxito comercial, en parte porque son fáciles de recordar, pero también porque son bailables, disfrutables musicalmente, o por razones comerciales.

Sin embargo, es interesante recalcar que las canciones de la lista Billboard se van haciendo más “comprimibles” con el tiempo. Según estimaciones de Colin Morris, el 2014 fue el año más repetitivo, donde en promedio las canciones se comprimían un 22% más que en 1960.

Cabe decir que no todos los géneros musicales se comportan igual. Por ejemplo, en el rap y el hip-hop, las letras de las canciones son mucho más extensas y diversas, puesto que, aunque muchas palabras rimen, los MCs buscan diversidad en sus rimas.

Como ejemplo, tomemos “Rap God” (2013) de Eminem, la cual tiene una compresión de 33%, y comparémosla con “American Oxygen” (2015) de Rihanna, cuya compresión es de 78%.

Por otra parte, “Rap God” de Eminem sostiene el récord Guiness por ser la canción con más palabras en ella: Eminem rapea un promedio de 6.5 palabras por segundo, y hay una sección donde Marshall Mathers logra decir 97 palabras en tan sólo 15 segundos (a partir de 4’26”). 

Esto no quiere decir necesariamente que la canción de Eminem sea mejor que la de Rihanna o viceversa, sino que un análisis estadístico de sus letras revela que la de Eminem tiene menos palabras repetidas que la de Rihanna.

La página en la que Morris explica más a fondo estos conceptos y ofrece la posibilidad de navegar a través de los datos para ver cómo funcionan las letras de miles de canciones puede consultarse aquí