De entre todos los lugares del mundo, el Ártico es el más afectado por el cambio climático. Ya hemos escuchado mucho de eso, pero poco se ha logrado. El derretimiento avanza a paso lento, pero avanza y el último video del Centro Goddard de la NASA muestra cómo la capa del hielo del Ártico llegó a su extensión mínima anual.

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Todos los veranos el hielo marino en el Ártico disminuye, pero con la crisis climática los expertos están más atentos sobre los posibles cambios en el panorama terrestre. Esta vez, según los científicos del Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo (apoyados por la NASA), la extensión de este verano es la duodécima más baja desde hace 43 años.

La capa de hielo del Ártico se redujo a 4,72 millones de km2, es decir que la extensión del hielo marino es menos del 15% del área total. Durante los últimos 15 años se han registrado récords de extensiones mínimas y aunque es de esperarse que el verano disminuya el hielo, no se espera que sea casi inexistente.

Simulación de la pérdida de la capa de hielo del Ártico

Aunque muchos están alertas por estos cambios en el Ártico, la gran mayoría de las personas no suele visibilizar con claridad lo que esta disminución representa. Por esta simple razón, la NASA creo una simulación del derretimiento del hielo y éste fue el resultado.

Las cifras podrán indicarnos mucho, pero si no estamos dispuestos a observar y frenar los verdaderos cambios, entonces tendremos que afrontar las consecuencias de ello. Las inundaciones están entre los primeros escenarios.

De acuerdo con una investigación, 6,100 millones de toneladas de los glaciares de montaña, 3,800 millones de toneladas de la capa de hielo de Groenlandia y 2,500 millones de toneladas de la capa de hielo de la Antártida han desembocado en el mar durante los últimos 30 años. El resultado es el aumento del nivel del mar.

Tal vez esto no alarme, pero los autores concluyen que por cada centímetro que aumente el nivel del mar, alrededor de 1 millón de personas están en peligro de ser desplazadas. El miedo de que el hielo llegue al desequilibrio tal que sea imposible recuperarlo como antes lo conocíamos, es una amenaza que ha estado latente desde el inicio del calentamiento global.