Si vives o trabajas en la CDMX, salvar el bosque de agua de Milpa Alta debe ser una prioridad

Al sur de la megalópolis de la CDMX, existe una enorme reserva de biodiversidad cuya supervivencia es fundamental para el futuro de la ciudad.

La vida diaria de millones de mexicanos está estrechamente ligada a un sitio conocido como el bosque de agua, ubicado en la alcaldía de Milpa Alta, al sur de la Ciudad de México. Sin embargo, ni los ciudadanos ni los gobiernos suelen ser completamente conscientes de la importancia de esta reserva natural de 250,000 hectáreas, que se distribuye entre las fronteras de la Ciudad de México, Morelos, el Estado de México y varios parques nacionales.

Jürgen Hoth es director del Programa Bosques Acuáticos de Conservación Internacional en México, y actualmente trabaja con varios grupos de activistas y comuneros para conservar y restaurar el bosque de agua, como el Grupo de Monitoreo Biológico de Milpa Alta.

Milpa Alta es una de las delegaciones más grandes de la CDMX, y una de las más pobres

El principal problema que observa Hoth es que “estamos perdiendo agua en cantidad y calidad”, un peligro latente en una megalópolis como la Ciudad de México, hogar de 22 millones de personas, si tomamos en cuenta la cantidad de gente que vive y viene a trabajar en ella desde ciudades aledañas.

 

Importancia de conservar el bosque de agua

Con los niveles de contaminación ambiental que produce la ciudad, tener un bosque que filtre el esmog no es un lujo sino una responsabilidad. Los bosques no sólo ayudan a limpiar el aire contaminado, sino que son fundamentales para mantener el ciclo del agua, pues filtran las lluvias y reabastecen los depósitos subterráneos de agua.

En el caso del bosque de agua, por sí mismo establece conexiones con dos de los ríos más grandes del país, el Lerma y el Balsas, que conforman dos terceras partes del abasto de agua para la ciudad. Además, el bosque es hogar de especies de flora y fauna amenazadas por la expansión de la mancha urbana, muchas de ellas endémicas de la región sur de la ciudad, como el gorrión serrano, el conejo zacatuche o el famoso teporingo.

Teporingo (Ulises Martínez / Grupo de Monitoreo Biológico de Milpa Alta)
Teporingo, especie endémica en peligro de extinción

Sin embargo, la ciudad de México está muy lejos de ser sustentable en cuanto al abasto de agua. Hasta 40% del agua utilizada viene de otras regiones del país, y se encuentra perpetuamente amenazada por deficiente mantenimiento, fugas, robo y extorsión, situaciones como la que se vive en la alcaldía de Iztapalapa, cuyos habitantes no tienen un abasto de agua constante a lo largo del año.

El problema se agrava cuando consideramos que, según el Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México, cada día se pierden 2,400 hectáreas del bosque de agua

 

¿Cuáles son los riesgos y qué se puede hacer?

A decir de Hoth y otras organizaciones ambientalistas, los esfuerzos de protección del agua, la tierra y los bosques de Milpa Alta han sido relegados tradicionalmente a las organizaciones de comuneros y campesinos de la zona, quienes dependen directamente de estos recursos naturales para sobrevivir. Sus esfuerzos han sido tan consistentes, que numerosas organizaciones ambientalistas de todo el mundo vienen a trabajar con ellos y aprender de sus prácticas comunitarias.

No obstante, la falta de oportunidades educativas y recreativas en la zona y la marginación geográfica con respecto a los centros económicos de la ciudad, así como la creciente incursión de grupos delictivos, han creado una situación social insostenible, de la cual, sin embargo, depende el futuro de la ciudad entera.

Tlalcoyotes
Grupos como los Tlalcoyotes velan por la seguridad del bosque de Milpa Alta

Durante su campaña electoral de 2018, la hoy jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, se comprometió a quintuplicar el presupuesto en apoyo al campo, lo que daría un total de 1,000 millones de pesos para impulsar la producción de amaranto, hortalizas, nopal y otros productos. También se comprometió a duplicar la cantidad de apoyos directos y compensaciones por servicios ambientales.

No obstante, históricamente estos apoyos sirven a corto plazo, con el peligro latente de crear fuentes clientelares, tras lo cual los comuneros quedan nuevamente a la deriva. 

Los conflictos por la tenencia de la tierra son otro factor histórico a considerar. Los nueve poblados originarios de Milpa Alta tienen títulos de propiedad por una superficie de 29,300 hectáreas, de las cuales 10,000 son de bosque. Sin embargo, desde los años 50 del siglo XX, el gobierno sólo reconoce títulos por 17,994 hectáreas, en un proceso jurídico que continúa hasta la actualidad.

Una de las apuestas de conservación es promover activamente el ecoturismo, de manera que los visitantes puedan aprender sobre la importancia del bosque de agua y contribuir a su cuidado. Diversos grupos de observación de aves se reúnen frecuentemente en la zona, y el impulso turístico también se ha promovido desde el gobierno.

Salvar el bosque de agua de Milpa Alta es un recordatorio urgente de que la vida urbana está estrechamente ligada a la conservación de las áreas boscosas aledañas. Los habitantes de la ciudad no podemos hacer caso omiso de las condiciones de vida de quienes protegen cada día nuestros recursos naturales. 



México deja en la calle al 70 % de sus mascotas

México ocupa el 1 er lugar de América Latina en animales en situación de calle.

Tener animales de compañía literalmente nos regala vitalidad, pero también puede ser difícil. Mucho más difícil que tomar la decisión de tenerlos. Por eso –y porque se trata de un ser vivo–, es importante repensar con seriedad, antes de adquirir una mascota, si podremos cuidarla con todas las necesidades que implica. 

Tan sólo este dato tan desolador como gravoso nos hará pensarlo dos veces: en México, el 70 % de las mascotas son abandonadas, de cuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Y no sólo eso: 

México ocupa el 1 er lugar de América Latina en animales en situación de calle.

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De acuerdo con la organización Adoptare, se trata de un problema común en las grandes capitales de latinoamérica que obliga a dichas ciudades a enfrentar graves retos en torno a los animales en abandono. Alan Rozz, fundador de Adoptare México, explica que, aunque las adopciones de animales han aumentado en los últimos años, todavía se compran cachorros y se regalan como objetos, por lo que el abandono también continúa aumentando.

El censo del INEGI de 2016, la cifra de perros en el país es de aproximadamente 19.5 millones; por su parte, la Asociación Mexicana de Médicos Veterinarios y Especialistas en Pequeñas Especies estima que este número podría ascender a 28 millones.

También en Ecoosfera: Aliviar el sufrimiento animal es nuestro imperativo ético y moral

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Adopta, no compres

Numerosas investigaciones han comprobado los beneficios mentales, emocionales (e inclusive físicos) que las mascotas pueden detonar en nosotros. Los perros, especialmente, figuran en las terapias contra la depresión y la ansiedad, así como en la sanación rápida de las enfermedades, precisamente por demostrarnos esa fidelidad natural digna de su especie. 

Con tanta dicha que los canes son capaces de ofrecer, resulta difícil entender cómo es que existen tantos de ellos en situación de calle. Se piensa que la razón principal es que no se ha logrado cultivar una cultura de la esterilidad. Sin embargo, la cría de perros de raza sigue siendo un negocio y aún nos queda mucho por hacer en cuanto a la educación colectiva que demanda tener un perro en casa.

Por ello, siempre es importante adoptar en vez de comprar. Darle la oportunidad a un ser vivo que está dispuesto a darlo todo por quien se atreva a cuidar de él.  

En la Ciudad de México, muchos albergues, asociaciones y ONG se dedican a rescatar a estos animales en espera de un dueño. En este link puedes revisar algunos.

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Existe una arraigada (y muy obsoleta) idea de que los animales no pueden sentir. O que al no poderse comunicar mediante un lenguaje de palabras no tienen conciencia de sus sentimientos, por ejemplo del dolor. Actualmente son muchos los estudios científicos que han desmentido este mito infundado,  y que pretenden informar a la sociedad para que, de una vez por todas, entendamos que se trata de una vida, de la que nos hacemos cargo.



Cuáles sí y cuáles no son las fotografías de los incendios en el Amazonas

Una parte del principal pulmón del planeta arde en llamas, pero las imágenes en redes sociales no corresponden al suceso.

Las llamas consumen el Amazonas y en las redes sociales circulan devastadoras imágenes, pero no todas corresponden a los incendios que está sufriendo hace más de 15 días un sector de la selva amazónica.

La Agencia France-Presse (AFP) declaró que varias de las fotos con la etiqueta #PrayForAmazonas que denuncia la emergencia ambiental, son engañosas porque no corresponden a los efectos de estos incendios. Algunas fotos que se viralizaron son imágenes antiguas y otras ni siquiera fueron tomadas en Brasil.

En Facebook y en Twitter circulan las siguientes imágenes que NO sucedieron por los incendios en el Amazonas en este mes de agosto, por ejemplo:

 

1. Un mono llora desconsolado abrazando, aparentemente muerto, a su cría. Ha sido una de las fotos más virales; sin embargo, la imagen fue tomada en Jabalpur —India— por el fotógrafo Avinash Lodhi.

Por cierto, Avinash declaró al periódico británico The Telegraph que el pequeño mono no estaba muerto, sólo se había tropezado.

 

2. La segunda foto viral, arriba a la derecha, muestra una gran extensión de bosque incendiada y mucho humo. Fue tomada en el año 1989 por un fotógrafo de la agencia francesa Sipa Press, adquirida luego por la entonces Rex Features, ahora Shutterstock Editorial, y publicada por The Guardian en el año 2007.

Las personas —famosos o no— están compartiendo las imágenes sin verificarlas. El actor Jaden Smith, hijo de Will Smith, publicó la imagen en su cuenta de Instagram y, hasta el momento, ya superó los 1,2 millones de “me gusta” con el mensaje “el bosque del Amazonas se está incendiando, esto es terrible”.

 

3. Son varias las fotografías de bosques quemados con escenarios apocalípticos. Una de ellas es la imagen del Amazonas pero del año 2017. Fue capturada por el fotógrafo de la agencia Reuters, Bruno Kelly, durante la llamada Operación Ola Verde, una quema controlada que realizó el Instituto Brasileño del Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables

 

Otras imágenes que la agencia francesa AFP ha detectado que no pertenecen a este evento histórico son:

 

¿Pero cuáles imágenes sí son de los incendios del Amazonas de 2019?

Las fotos satelitales tomadas por el Observatorio Terrestre de la NASA son verdaderas. Reflejan la situación en los estados de Rondonia, Amazonas, Pará y Mato Grosso. Las imágenes fueron registradas los días 11 y 13 de agosto de 2019. 

NASA

 

Las siguientes imágenes también son actuales, tomadas durante el mes de agosto de 2019. Pertenecen a la agencia Reuters:

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Ueslei Marcelino / REUTERS / Agosto de 2019
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Ueslei Marcelino / REUTERS / Agosto de 2019
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Ueslei Marcelino / REUTERS / Agosto de 2019
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Ueslei Marcelino / REUTERS / Agosto de 2019
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Ueslei Marcelino / REUTERS / Agosto de 2019
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Ueslei Marcelino / REUTERS / Agosto de 2019
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Ueslei Marcelino / REUTERS / Agosto de 2019

 

Los incendios que está sufriendo el Amazonas se deben en gran parte a las quemas provocadas para deforestar los terrenos: 2,254.8 kilómetros cuadrados en julio, casi el cuádruple del mismo mes de 2018, según el Programa de Quemas del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil.

 

* Fotos: NASA y AFP Factual