Los árboles absorben el dióxido de carbono (CO2) y lo transforman en oxígeno. Es por eso que los esfuerzos de reforestación a nivel mundial son tan importantes. Sin embargo, una compañía de Texas está intentando optimizar este proceso, a través de un biorreactor capaz de absorber tanto CO2 como 400 árboles

Hypergiant Industries presentó recientemente el biorreactor Eos. Esta tecnología absorbe el CO2 y lo transforma en oxígeno, utilizando 200 litros de agua y algas marinas. En el océano, las algas llevan a cabo este mismo proceso antes de convertirse en una biomasa que se hunde y sirve de alimento para distintas especies marinas. El biorreactor haría lo mismo a nivel doméstico y, si fuera posible implementarlo a escala suficiente, podría aliviar considerablemente la contaminación ambiental en las grandes ciudades.

Ben Lamm, CEO de Hypergiant Industries, explica que biorreactor Eos:

Es un fotobiorreactor, pero también es una plataforma de experimentación. Usaremos esta plataforma para entender mejor el entorno adecuado para la producción de biomasa bajo circunstancias controladas, de manera que podamos comprender cómo diseñar reactores para distintas condiciones medioambientales.

 

Algas optimizadas con inteligencia artificial

Sin embargo, uno de los problemas de las algas es la velocidad a la que crecen. Aquí es donde entra la inteligencia artificial. El biorreactor podría administrar factores como la luz, la temperatura y el flujo de aire para optimizar la ingesta de CO2 y a la vez hacer más lento el crecimiento de las algas. La biomasa resultante podría cultivarse para ser usada en la alimentación, así como para fertilizantes, plásticos, cosméticos, aceites e incluso combustibles. 

Aunque no existe una fecha de salida, el prototipo estará listo en la primavera de 2021. Será de código abierto para que la gente pueda construirlo y modificarlo. La idea es que en el futuro cada casa, departamento y edificio urbano posea algún tipo de máquina para limpiar el aire -algo así como un bosque particular-.

Según la Agencia Internacional de Energía, la industria de la construcción y los edificios urbanos consumen 36% de la energía producida en el planeta, y son responsables de casi 40% de las emisiones directas e indirectas de dióxido de carbono (CO2).