La bicicleta lejos de perder popularidad por las nuevas tecnologías de movilidad, se ha convertido en una opción sostenible para desplazarse libremente sobre las zonas urbanas y también para realizar deporte más especializado. Actualmente existen innumerables modelos de bicicletas las hay de bambú, plegables, de montaña y todo un abanico de posibilidades. Pero, ¿conocemos la historia de la bicicleta? En Ecoosfera te contamos cómo surgió este dispositivo de movilidad que además de todo es amigable con el medio ambiente.

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Breve historia de la bicicleta

La historia de la bicicleta se remonta hasta tiempos muy remotos, en el Antiguo Egipto. Se cree que fueron los primeros en combinar ruedas con barras para crear dispositivos de movilidad e incluso que los utilizaron para transportación de personas. Aunque también se sabe que en la China Antigua, de igual forma se combinaron ruedas con barras para facilitar la movilidad.

Pero la bicicleta con su morfología más parecida a la actual, se le atribuye al alemán Karl von Drais, que en 1817 creó un vehículo compuesto por dos ruedas. Drais bautizó a su invento como ‘máquina andante’, aunque más tarde se le conoció como ‘drasiana’ en honor a Karl. Este primer prototipo ya contaba con la forma que hoy conocemos de la bicicleta, a excepción del mecanismo de impulso generado por los pedales. Sólo se desplazaba con el movimiento de los pies sobre la tierra.

historia de la bicicleta
Gun Powder Ma, CC BY-SA 3.0,

El escocés Kirkpatrick Macmillan en 1839 se encargó de agregarle los pedales, aunque nunca patentó su idea. Por ello, más tarde en 1846 Gavin Dalzell, también escocés, copió el modelo patentó la bicicleta con pedales, gracias a lo cual aparece en los registros como el inventor de la bicicleta moderna. Sin embargo, todavía faltaba un elemento, ya que hasta este entonces el vehículo no contaba con cadenas de propulsión.

Ese avance se lo debemos al francés Pierre Michaux, que ideó una forma de colocar los pedales en la parte delantera para movilidad de la trasera. Sin embargo, no resultó tan exitoso debido a la dificultad de mantener el equilibrio con esta mejor incorporada. Aunque Michaux dejó la idea en el aire para su posterior mejoramiento.

historia de la bicicleta

Las bicicletas anteriores a este periodo eran muy similares a lo que conocemos ahora, aunque claro en un estilo más rudimentario. Pero en 1879, el inglés James Starley modificó el tamaño de las ruedas, decidió que la delantera debería ser más grande que la trasera, para resolver el problema del equilibrio. Aunque la idea no funcionó del todo bien.

Hasta ahora los inventores batallaban para mejorar el funcionamiento del vehículo, pero la historia de la bicicleta moderna marca un hito cuando el inglés John Kemp Starley logra diseñar un modelo muy parecido a lo que hoy conocemos. Gracias a él, la bicicleta moderna apareció en el mercado y esta vez posibilitaba un buen equilibrio y desplazamiento por el terreno. El modelo regresó a las ruedas del mismo tamaño y incluso obtuvo mejoras importantes.

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Si bien la morfología de la bicicleta hasta ahora ya estaba constituida como la conocemos, la historia de los neumáticos es otra aparte. En 1882 el mismo John Kemp Starley, le agregó los neumáticos fabricados por John Boyd Dunlop. Este último inventó una cámara de tela y caucho que se inflaba con aire comprimido y se colocaba en la llanta facilitando la circulación. Este nuevo dispositivo no sólo cambiaría para siempre el curso de la historia de la bicicleta, sino que también la de la industria automotriz.

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A partir de aquí, la bicicleta se extendió por todo el mundo donde sufrió modificaciones para mejorarla. En Estados Unidos por ejemplo, las mejoras llevaron a la posibilidad de abrir al mercado diferentes tipos de bicicletas como bicicletas de montaña, para pistas, urbanas y distintos tipos más.

La bicicleta ha pasado por distintas mentes y manos que le agregaron mejoras para quedar como la conocemos hoy en día.

Razones para amar la bicicleta

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Una opción enteramente sostenible

La razón más obvia para amar la bicicleta es que contribuye al cuidado del medio ambiente. No genera gases tóxicos y así nos ayuda a vivir armoniosamente con la naturaleza.

Te lleva a cualquier rincón

El desplazamiento por las grandes zonas urbanas se vuelve cada vez más complicado con el tráfico de autos. Pero la bicicleta nos lleva a cualquier rincón de la ciudad e incluso a gran escala de distancias, si te lo quieres tomar muy en serio.

Llegas más rápido

Gracias a que nos posibilita movernos con mayor facilidad por cualquier terreno, también contribuirá a la buena puntualidad. En bicicleta llegas más rápido a cualquier lado al que te dirijas.

Te mantiene en forma

Hemos escuchado como mantra que un mínimo de 30 minutos de ejercicio al día mejora la salud en gran medida. Pues el uso de la bicicleta te posibilita mantenerte en forma mientras te desplazas a tu lugar de destino.

Desarrolla habilidades psicomotrices

Montar en bicicleta requiere de habilidades motoras especializadas, aquellos que andan en bicicleta desarrollan habilidades psicomotrices que ayudan a la concentración, ya que involucra una gran cantidad de coordinación de movimientos y atención en el desplazamiento.

Mejora habilidades deportivas

El deporte en general requiere de mucho control psicomotriz e improvisación, los reflejos de respuesta deben estar alerta en todo momento. El ciclismo mejora en gran medida este tipo de habilidades necesarias para practicar actividades físicas.

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Cuida tu corazón

Aunado al punto anterior, el ejercicio que se realiza mientras pedaleas va directamente a fortalecer el corazón que como todo músculo, mientras más bombea sangre, más fuerte se vuelve.

Fortalece las articulaciones

El ciclismo en general es un deporte de bajo impacto, a diferencia de otras actividades físicas como correr, andar en bicicleta no somete tus articulaciones a sacudidas o tirones. Por el contrario, se recomienda a personas con problemas de rodillas.

Contribuye al buen estado de ánimo

La liberación de endorfinas debido a la activación física ya de por sí contribuye al buen estado de ánimo, pero aunado a esto, sentir la brisa correr por el rostro y la libertad de movimiento harán que mejores tu estado de ánimo.

No requiere ningún gasto

Lo mejor de todo es que una vez que ya tienes tu bici, moverte a través de los rincones más intrincados se vuelve totalmente gratis.

Conoces amigos

Extrañamente ser amante de estos vehículos sustentables te lleva a conocer amigos. Allá afuera hay muchas más personas que también aman desplazarse en bicicleta y están dispuestos a formar comunidades para realizar sus recorridos.

Nuevas aventuras

Mientras más nos sumergimos en el mundo del ciclismo, nos damos cuenta de que hay un mundo de aventuras que nos esperan. Abrirá tu mente que quizá querrá recorrer montañas, viajar distancias largas e incluso descubrir deportes como el BMX.

Reconectas con la naturaleza

Recorrer distancias libres de barreras físicas como en el caso de los autos, genera una sensación de fundición con el exterior.

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