La espiritualidad es un proceso que se puede abordar desde distintas visiones. Algunos lo hacen desde la religión y otros desde una visión un poco más científica. Sin embargo, este santuario interno o el despertar espiritual es algo que todos deseamos alcanzar sin importar la perspectiva.

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Podríamos llamarlo santuario u oasis del espíritu, pero en realidad la espiritualidad abarca tantas cosas que limitarla a una sola definición es casi injusto. Se trata de ese lugar en el que el alma cae sometida ante la mortalidad de forma etérea.

Ahí, justo en el despertar de la espiritualidad, encontramos paz, liberación, autoconocimiento, amor, bondad. Le damos sentido a nuestro ciclo de vida de forma definitiva o en pequeños lapsos. Parte de reconocer el despertar espiritual es identificar algunos signos de él en nosotros y experimentarlos.

Una parte es sentirse libres de las reglas y las expectativas del mundo físico. Nuestra existencia se simplifica, elimina todo aquello que carece de un valor interno, nos transforma para ser influencias positivas y llenas de armonía.

Aunque estos elementos no son una regla inamovible. El trabajo espiritual parte de la esencia y dedicación de cada persona. Estos signos pueden ser un ligero acercamiento a lo más hablado del despertar espiritual, pero nada como una introspección guiada por nuestra experiencia y percepción.

Puedes apegarte a estos signos del despertar espiritual o no, realmente depende de cómo percibes el entorno y de saber si te sientes cómodo o no con él. Si te funciona, estos signos del despertar espiritual pueden ser una guía para encontrar tu propio despertar.

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7 signos del despertar espiritual

Atemporalidad

El tiempo no será lo mismo para ti. Ahora las experiencias se convertirán en oportunidades a reflexionar. Los eventos no pasarán desapercibidos, habrá sensaciones, impresiones y lecciones que abordar con el objetivo de mejorar en un futuro.

 

Minimalismo

Las cosas materiales dejan de ser importantes y necesarias. Ya no se necesita llenar un vacío, porque la espiritualidad refuerza nuestro sentido de identidad y conocimiento. Las posesiones, la riqueza o el estatus se vuelven innecesarios cuando el espíritu encuentra la calma.  

 

Capacidad del ser

Serás auténtico, capaz de ser tú mismo sin temor a algo. Saborea la armonía interior, disfruta de ti, pasa tiempo contigo mismo y aumenta el autoconocimiento. No temas estar con tu propio ser en la soledad, estos momentos suelen cultivar grandes semillas para alcanzar el bienestar.

 

Paz interior

Deshacernos del miedo es parte de entender la fragilidad de nuestro paso por la vida. Somos seres fugaces, pero eso no quiere decir que no tengamos que disfrutar de nuestra existencia. Es a partir de esta visión que valoramos el ahora, aceptando nuestro destino y trayendo paz a la vida.

 

Autonomía/conexión

La mayoría de nosotros somos producto de algo: de un ambiente, de una cultura, de una familia, de una especie. Sin embargo, separarnos de aquello y experimentar la autonomía hace crecer nuestro interior, favorece la confianza y nos da seguridad.

No obstante, no podemos olvidar la conexión natural. Biológicamente, todos los seres vivos del planeta somos parte de una cadena perfecta del universo en la que no podemos ignorar las cualidades fundamentales del ser.

 

Bienestar

Este puede ser uno de los síntomas más simples, ya que el estado de felicidad se manifiesta de manera continua. Si consideras que eres una persona que ha experimentado el despertar espiritual, seguramente no te detienes a pensar en lo negativo y buscas una atmósfera armoniosa.

 

Mayor perspectiva

Si lo que buscas es no encerrarte en lo negativo, seguramente eres una persona que disfruta del despertar espiritual a través de un amplio sentido de la perspectiva. Eres consciente de cómo tus elecciones pueden influir en tu vida y tu entorno, es por eso que vives con mayor responsabilidad.

 

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