Australia es por mucho uno de los oasis naturales de la Tierra más extraordinarios. Tanto en la superficie como en las profundidades marinas, este país alberga una diversidad extensa y fascinante. Para muchos compartir este lugar con tantos seres es un orgullo, mientras que para otros se traduce en un lucrativo negocio. El salmón, por ejemplo, se ha convertido en el mejor negocio para Australia, se calcula que la industria para 2030 se duplicará en tamaño y producción. Sin embargo, las granjas de salmón en el país se enfrentan a un factor importante, la naturaleza. Miles de focas se acercan a estas granjas de salmón para alimentarse y a cambio reciben bombas submarinas, un hecho que poco a poco levanta las alarmas. 

¿Qué tan natural es ahuyentar con bombas a los animales de su propio ecosistema? Para el ser humano esto puede ser muy normal, pero en la naturaleza las cosas funcionan distinto y la alteración de los mundos naturales puede atraer graves consecuencias. Aunque las focas son una especie protegida en Australia, es decir que están bajo cuidado de la ley. No obstante, esta legislación medioambiental parece tener sus lagunas y es que las bombas submarinas que lanzan en las granjas de salmón contra las focas van en contra de toda ley de protección. 

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Las bombas entre el salmón y las focas

Las grandes granjas de salmones Atlánticos, la especie más lucrativa del mundo, se instalan en Tasmania, tienen permitido lanzar bombas submarinas para ahuyentar a las focas y de esta manera evitar que causen daños a la industria. Estos animales de la vida oceánica se acercan a las granjas en busca de alimento y tratan de romper los corrales como parte de un instinto natural.

Pero, estas acciones no son bien vistas por la industria que cada día busca métodos más radicales para evitar el daño a los salmones. La medida más polémica hasta ahora es el uso de explosivos submarinos, conocidos como ‘bombas para focas’. Según Benjamin J. Richardson, profesor de derecho ambiental en la Universidad de Tasmania, estos son “dispositivos subacuáticos que emiten impulsos de ruido agudos y extremadamente fuertes” e incluyen:

  • proyectiles llenos de plomo conocidos como “bolsas de frijoles”, que se disparan con un arma

  • Dardos de sedación disparados con una pistola.

  • Cargas explosivas o “crackers” arrojadas al agua que detonan bajo la superficie.

El apoderamiento de los ecosistemas

Las bombas subacuáticas cumplen su cometido de alejar a las focas de las granjas de salmón. Sin embargo, también pueden causar daños muy graves en estos mamíferos marinos, incluso su muerte. Así lo reveló un informe de la Australian Broadcasting Corporation que recoge los datos de cuatro años de investigaciones al respecto.

En él se estipula que, de 2018 hasta la fecha, las granjas de salmón han detonado cerca de 77 mil bombas submarinas. Las consecuencias de estas detonaciones han llegado hasta la muerte de diversos ejemplares de focas, que sufrieron mutilaciones y lesiones muy graves. En algunos casos, las mutilaciones llegaron a tal gravedad que la única vía resultó ser la eutanasia.

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Pese al daño que se genera, las grandes granjas de salmones justifican el uso radical de las bombas argumentando que deben proteger a su personal. Refiriéndose a que estos mamíferos pueden atacar a las buzos que laboran para la recolección de salmón. Sin embargo, Richardson desestima que las focas pudieran atacar a los buzos y, de hecho, aclara, es un caso que se presenta en ocasiones extremadamente raras.

Existen otros métodos de disuasión para que las focas no se acerquen a las granjas, pero todos ellos desde luego son invasivos. Pero la detonación de bombas en contra de las focas, es el epítome de la falsa superioridad humana sobre otras especies. Este es un exceso de violencia en contra de la naturaleza, que demuestra que seguimos sin comprender cómo convivir con otras especies. Intervenimos en muchos ecosistemas con el objetivo de aprovechar los recursos en beneficio de nuestra supervivencia, pero ¿acaso hemos olvidado que nuestra vida también depende del resto de los seres?