Unos cuantos días después del Día de Muertos, una calavera hecha de roca pasará cerca de la Tierra. Se trata del peculiar asteroide 2015 TB145 que, como su nombre lo indica, fue divisado por primera vez el 30 de octubre de hace 3 años.

Las imágenes captadas ese día causaron gran sorpresa en los astrónomos. Las formaciones sobre la roca asemejan un par de ojos vacíos y una nariz huesuda desde ciertos ángulos. Esta aterradora fotografía deja muy claro por qué se ganó el apodo de “el asteroide de Halloween”.

Como si su espeluznante aspecto no fuera suficiente, los astrónomos descubrieron que este objeto de 625 metros de ancho podría ser un asteroide muerto. Su forma ovoide y la falta de la característica cola de gas y polvo indican que ha dado demasiadas vueltas al sol.  

El análisis por radar de esta clase de cuerpos celestes permite conocer su tamaño, velocidad, textura y rotación. Gracias a los radares, es posible predecir su orbitación de aquí a varios años. El desarrollo de estas tecnologías recibe mucho presupuesto por parte de la NASA, que prioriza la detección de asteroides para tomar medidas preventivas contra sus posibles impactos.

En esta ocasión no debemos preocuparnos, ya que el asteroide de Halloween no pasará tan cerca de la Tierra. De todas maneras se trata de un evento excepcional: no volveremos a ser testigos del vuelo de este cadáver de cometa hasta el año 2082.

 

* Imagen 1): Daily Express