Con frecuencia el ser humano olvida aquellas enfermedades que físicamente no son visibles. Bajo una capa de ignorancia solemos enjuiciar a una persona por su comportamiento sin conocer el verdadero fondo. Greta Thunberg es una activista ambiental que, además de hablarnos de clima, nos abrió los ojos ante un síndrome muy común: el asperger.

Greta Thunberg
Bráulio Amado

“Tengo Asperger y eso significa que a veces soy un poco diferente de la norma. Y ser diferente es un superpoder”, así sentenció Greta en una de sus publicaciones en redes sociales hace un tiempo. Por ser una figura pública, la información rápidamente captó miradas.

Sin embargo, dejando detrás a la figura, se encuentra una declaración sincera sobre la necesidad de no juzgar las diferencias de los otros, sobre todo aquellas que no son visibles.

¿Qué es el síndrome de Asperger?

El síndrome de asperger es considerado un trastorno del desarrollo, uno que se encuentra dentro del mismo grupo que el espectro autista. No obstante, este síndrome no se asocia con alguna discapacidad intelectual como algunas creen.

Su nombre se lo debe a Hans Asperger, el psiquiatra austríaco que describió por primera vez el síndrome. Gracias a su aportación se sabe que el asperger es el trastorno más leve dentro del espectro autista.

asperger cerebro

Este se aloja como una condición del neurodesarrollo en la cual se observa un impacto en el funcionamiento social, así como en los intereses o actividades. En la mayoría de los casos, la persona con asperger desarrollo un interés intenso sobre un objeto o tema particular.

Asperger y Greta Thunberg, una oportunidad para visibilizar el trastorno 

Para Greta Thunberg el medio ambiente y el cambio climático fueron temas que capturaron su completa atención. Todas sus observaciones, interés y energía se concentraron en el ambiente y el rol del ser humano frente a él. 

No es una casualidad que una de las activistas ambientales más jóvenes desatara una pasión casi incomprensible. Y, no lo malinterpretemos, la importancia del clima es muy independiente a un padecimiento como el asperger. A todos debería apasionarnos e importarnos.

asperger greta thunberg
WIRED

Sin embargo, para Greta es mucho más evidente el problema. Después de haber enfocado su atención en el cambio climático es obvio que despeja los factores que a nosotros nos pueden nublar la visión. Pero, lo más importante es que se hace visible un síndrome que es muy común, pero pocos conocemos.

La sociedad puede encasillar fácilmente a una persona con asperger como un ser introvertido, obsesivo o incluso “extraño”. Pero, todo es parte de comprender que algo en su mente funciona distinto y realmente, en esencia, todos funcionamos distinto.

Entender el asperger, incluso cuando no lo tenemos cerca, es parte de mejorar el entorno en el que las personas con este síndrome se desenvuelven, incluso famosos. El desafío de construir una mejor sociedad es responsabilidad de todos y si figuras como Greta Thunberg nos ayudan a hacer más visible estos trastornos, entonces estemos abiertos y atentos.

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