El cambio climático continúa devastando nuestro planeta día con día. Las regiones que más han sufrido sus efectos  son también las de mayor belleza: los majestuosos glaciares del ártico funcionan como un medidor de la rapidez con la que nuestro entorno se modifica ante este fenómeno.

Consciente de esto, la artista visual Zaria Forman se embarcó en una misión aérea junto con la NASA para rastrear el desplazamiento de las capas de hielo. El resultado son cuadros elaborados a gran escala que combinan la suavidad de los pasteles con un hiperrealismo arrollador. 

El paisajismo es una manera óptima de visualizar el entorno desde nuevas perspectivas. Como tal, es casi imposible admirar estas pinturas sin conmoverse. El azul profundo de los mares contrasta con la claridad del hielo milenario que flota sobre ellos. Estas obras deslumbran por el minucioso trabajo que hay detrás, pero también por el mensaje que transmiten: urge tomar medidas para conservar estos paisajes que, como el material con el que se retratan, podrían borrarse en cualquier momento