Quien quiera que piense que los bosques son meramente montones de árboles dispuestos cada uno por su cuenta, está cometiendo un lamentable error. Un bosque es más que una colección estética de seres arbóreos bien distribuidos, un bosque es más de lo que nuestros ojos pueden ver. Guardan secretos tan especiales que quizá sea por esta razón que atraen con gran misticismo, pese a que no somos enteramente conscientes de lo que sucede en ellos. Si alguna vez has tenido la sensación de que los árboles te susurran, no estás muy distante de la realidad. Los árboles sí que hablan, al menos lo hacen entre ellos mismos de maneras impresionantes y así reconocen a su descendencia.

árboles en el bosque

Una de las más grandes limitantes de la vista humana es que nos concentra en lo macro para dejar de lado el mundo microscópico. No es que queramos pasar desapercibidos a los organismos microscópicos, pero nuestro tamaño nos limita a concentrarnos en lo grande. Así, obviamos los procesos que se gestan detrás de sitios llenos de magia, justamente como los bosques. Y aunque para muchos estos santuarios de la vida son imanes atrayentes, otros podrían caer en la visión reduccionista de que los árboles son objetos que pueden reemplazarse fácilmente. No obstante, este es un gran error que ha impulsado las reforestaciones sin sentido, cubriendo terrenos grandes con árboles de monocultivo.

Así hablan los árboles, a través de la tierra 

El hogar de los árboles es más que simples montones de vegetación, la sabiduría inunda estos ecosistemas. E incluso han llegado a construir su propio sistema de conexión subterránea, donde las raíces de los árboles se entretejen con los hongos y microorganismos habitantes de la tierra. Gracias a esta red conocida como Wood Wide Web, los árboles se hablan unos a otros a través de impulsos eléctricos que hacen llegar de árbol en árbol. Son seres socialmente elevados que reconocen a sus hermanos y se cuidan entre sí.

Pero no lo logran solos, no son egoístas y hacen partícipe de esto a otras especies como los hongos. Seres que los humanos han estudiado muy poco, así que queda todavía grandes secretos por descubrir. Se estima que muchas de las especies presentes en el mundo pertenecen al reino fúngico, y los humanos sólo han explorado el 1.5% de ellos. Lo que significa que es un terreno inexplorado todavía que podía arrojar luz sobre la gran conexión que existe entre ellos y los árboles.

hongos del bosque

Los bosques no son reemplazables

Los seres humanos tendemos a adoptar filosofías que sostienen la destrucción y la fácil sustitución de los elementos naturales. Pero los árboles no son seres que podamos cortar y luego reforestar a diestra y siniestra. La tala no sólo destituye un árbol de su lugar, también rompe con la conexión sabia de la naturaleza y deja sin hogar a decenas de organismos, tanto macros como micros. Por esta razón es de vital importancia cuidar de nuestros bosques primarios y poco a poco entender que no podemos sustituir a la naturaleza a nuestro antojo, ella es perfecta como está.