En octubre de 2011, debajo de los escombros de una historia llena de dolor, se encontró un chispazo de vida. Los trabajadores encargados de recoger los escombros del 11 de septiembre, tras presenciar los escenarios más devastadores, encontraron un poco de luz cuando descubrieron un árbol debajo de los pedazos resquebrajados de tanta tristeza. El árbol estaba severamente dañado y herido, pero en un acto de conmemoración a las incontables pérdidas, decidieron cuidar de él con la esperanza de que lograra vivir. El peral de Callery fue trasladado hasta el Bronx y se convirtió en el árbol sobreviviente a los eventos ocurridos el 11 de septiembre.

árbol sbreviviente al 11 de septiembre

Con apenas unas pocas hojas saliendo de una sola rama, las raíces rotas y ramas carbonizadas por el fuego, el árbol se envió de inmediato a Van Cortlandt Park. Bajo la observación del Departamento de Parques y Recreación de la Ciudad de Nueva York, se le brindaron los cuidados necesarios esperando que sobreviviera. Los trabajadores del parque no estaban seguros de que el árbol lo lograría, pero sí que lo hizo.

Una historia de resiliencia 

Para la primavera del 2002 la vida volvió a él, llenándolo de hojas de un verde brillante y flores resplandecientes. Incluso una paloma lo tomó por hogar e hizo su nido en medio de sus nuevas ramas, cuenta Richie Cabo del Departamento de Parques y Recreación de la Ciudad de Nueva York. Poco a poco el ‘Survivor Tree’, el Árbol Sobreviviente del 11 de septiembre, creció más sus ramas y alcanzó un estado saludable.

árbol sbreviviente al 11 de septiembre

Luego de nueve años del suceso, cuando el estado contrató a Ronaldo Vega como Jefe de Construcción para el Museo y Memorial Nacional del 11-S, el arquitecto recordó la historia de cuando los trabajadores salvaron al árbol. Así que fue a buscarlo al Bronx y se encontró con un árbol completamente hermoso. Pensó que sería un emblema de esperanza para conmemorar las pérdidas del suceso que dejaron huella en la sociedad y lo trajo de vuelta a casa. 

El árbol mismo carga en su corteza las cicatrices que dejaron aquel día. En su piel cuenta la historia de lo que sucedió en aquel sitio y que dejó una profunda huella, pero que con el tiempo ha sabido sanar a través de la esperanza. Así es la historia del árbol que sobrevivió al 11 de septiembre y que se ha convertido en un emblema de la resiliencia.