El espíritu navideño no conoce fronteras y esta vez una estudiante de física decidió desafiar a la naturaleza con un experimento excéntrico. Maura Willems, estudiante de Física Aplicada en la Universidad Tecnológica de Delft creó el árbol de Navidad más pequeño del mundo.

Con un estilo minimalista y materiales poco convencionales, la estudiante dio vida a un árbol microscópico. Exactamente, este árbol navideño fue creado a partir de la transformación de átomos individuales.

A través del microscopio que escanea los átomos, Willems tuvo la oportunidad de cambiar de posición cada átomo construyendo pequeñas estructuras que al final le dieron forma a un diminuto árbol navideño. 

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Pero, este experimento no fue desde el inicio una tarea invernal. El objetivo principal de Willems es estudiar las propiedades mecánicas cuánticas de los átomos y cómo estos reaccionan cuando sus estructuras son distintas.

Bajo esta propuesta, la estudiante eliminó 51 átomos de la red cristalina original y como resultado surgió un pequeño árbol de Navidad que le dio un tono divertido y muy festivo a este experimento.

¿Cómo es el árbol de Navidad más pequeño del mundo?

El árbol de átomos mide exactamente cuatro nanómetros de alto o lo que equivale a cuatro millonésimas de milímetro. Su color en definitiva es verde, pero eso no se debe a los átomos naturalmente, sino a un filtro del microscopio que despierta el espíritu de estas épocas. 

Además, el árbol no se observa con demasiada nitidez ya que traducir las imágenes del microscopio se vuelve algo complejo. Sin embargo, con un toque de imaginación y mucho espíritu navideño este árbol toma una forma fantástica. No cabe duda de que la ciencia involucra muy bien la exploración de los elementos del universo y las festividades que el ser humano ha propuesto a lo largo de los siglos.  

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