El anticonceptivo masculino ya pasó una prueba médica 👏 (y vienen más)

Pronto, los hombres podrán tomar una píldora o usar un gel para ayudar a prevenir embarazos.

Una nueva píldora anticonceptiva para hombres parece ser segura y eficaz, como constató un estudio de la Universidad de Washington. La creación de un anticonceptivo masculino ha demostrado ser todo un reto para la comunidad médica, en parte por los efectos secundarios desagradables y la falta de fondos para las investigaciones.

Fuera del uso de condones y las vasectomías, la protección contra el embarazo había recaído prácticamente en manos de las mujeres. Ahora, la población masculina no se verá excluida de esta labor.

El undecanoato de dimetandrolona o DMAU por sus siglas en inglés fue consumido durante 28 días por un grupo de hombres, quienes no tuvieron efectos adversos frente a la fórmula. Además, hace 1 mes se empezó el proceso de pruebas con una opción en forma de gel con la misma fórmula.

Los médicos esperan que el gel, además de ser fácil de usar -se aplica en espalda y hombros- tenga aun menores riesgos que la píldora. Antes se temía que un anticonceptivo de este tipo ocasionara una baja en la libido, pero los investigadores de la Universidad de Washington aseguran que el DMAU no tiene este inconveniente. 

Si todo sale bien, el DMAU podría salir pronto al mercado, décadas después de la comercialización de los anticonceptivos femeninos.

 

¿Por qué ha tomado tanto tiempo? 

Se debe principalmente a los esfuerzos realizados para evitar que las bajas dosis de testosterona, necesarias para evitar la fecundación, provoquen conflictos en el hígado de quienes decidan consumir el anticonceptivo.

Esta tarea es difícil de lograr para ambos géneros: también es complicado controlar los efectos dañinos de los anticonceptivos femeninos, relacionados con el cáncer de mama y la depresión.

La esperanza de la comunidad médica internacional radica en lograr que el consumo de estas pastillas sea completamente seguro en ambos casos. Así, la planificación familiar puede ser un asunto de todos



El origen de la vida es poesía pura y demuestra que todo está conectado

Un experimento demostró cómo la vida se originó en el fondo del mar (a partir de moléculas provenientes del espacio).

Tenemos cuentas pendientes con nuestro más remoto pasado. La idea de encontrar nuestros orígenes nos sigue fascinando, quizá porque simbólicamente sería como un regreso a lo natural. Y vaya que nos hace falta reconectarnos con todo eso que fuimos hace mucho, mucho tiempo. Porque además, en nuestros orígenes está la prueba de que todo está conectado.

Pero, ¿cómo empezó todo?
No sólo la vida humana, sino la vida en la tierra.

Al parecer, la respuesta está en el fondo del mar. Un estudio publicado en la revista Proceedings imitó las condiciones del océano para observar cómo las moléculas inertes cobraban vida.

origen-vida-oceano-donde-origino-2

 

El agua caliente que generaban estos respiraderos hidrotermales en el océano antiguo crearon condiciones químicas que permitieron la formación de aminoácidos. Estos fueron los componentes básicos de las proteínas, encargadas de las primeras funciones metabólicas. Tales condiciones, así como la composición del océano, es lo que los investigadores de la University of Southern Denmark imitaron.

Su maqueta era una mezcla de agua alcalinizada, calentada a 70 grados y que constaba de minerales y moléculas como el piruvato y el amoníaco, que fueron precursores de los aminoácidos y abundaban en la Tierra primitiva. También agregaron “óxido verde”, el término común para el hidróxido de hierro.

El equipo pudo observar la formación de un par de aminoácidos tan pronto como se introdujeron pequeñas cantidades de oxígeno en el agua, un elemento escaso en aquel entonces.

Así, podemos saber de qué tipo de entornos específicos surgió la vida.

Si el océano tuvo tanto que ver con la formación de primigenias moléculas orgánicas, estaríamos ante un fenómeno por demás poético y casi mitológico. Una correlación de sucesos que demostraría cómo todo ha estado conectado desde el origen.

Y es que tanto el cielo –la atmósfera– como lo más profundo de la Tierra –el océano– hubieron de trabajar en conjunto para que surgiera la vida. Incluso el universo conspiró para crear vida en nuestro planeta, ya que más de la mitad de los átomos que conforman nuestro cuerpo podrían provenir de galaxias más allá de la Vía láctea. En eso acuerdan la mayoría de los astrónomos. Así también, es probable que el origen del agua sea cósmico. De hecho, este líquido vital es más antiguo que el sol y la luna, y podría tener más de 4 mil millones de años en caso de que esta teoría esté en lo correcto.

Es así que la vida no puede pensarse sino como un auténtico milagro natural, cuyos orígenes nos hacen pensar que si todo nació conectado, el futuro depende de que todo siga en sintonía.

 

 

*Imágenes: 1) un modelo de protocélula, NSF (edición Ecoosfera); 2) Richard Bizley/SPL