Una nueva píldora anticonceptiva para hombres parece ser segura y eficaz, como constató un estudio de la Universidad de Washington. La creación de un anticonceptivo masculino ha demostrado ser todo un reto para la comunidad médica, en parte por los efectos secundarios desagradables y la falta de fondos para las investigaciones.

Fuera del uso de condones y las vasectomías, la protección contra el embarazo había recaído prácticamente en manos de las mujeres. Ahora, la población masculina no se verá excluida de esta labor.

El undecanoato de dimetandrolona o DMAU por sus siglas en inglés fue consumido durante 28 días por un grupo de hombres, quienes no tuvieron efectos adversos frente a la fórmula. Además, hace 1 mes se empezó el proceso de pruebas con una opción en forma de gel con la misma fórmula.

Los médicos esperan que el gel, además de ser fácil de usar -se aplica en espalda y hombros- tenga aun menores riesgos que la píldora. Antes se temía que un anticonceptivo de este tipo ocasionara una baja en la libido, pero los investigadores de la Universidad de Washington aseguran que el DMAU no tiene este inconveniente. 

Si todo sale bien, el DMAU podría salir pronto al mercado, décadas después de la comercialización de los anticonceptivos femeninos.

 

¿Por qué ha tomado tanto tiempo? 

Se debe principalmente a los esfuerzos realizados para evitar que las bajas dosis de testosterona, necesarias para evitar la fecundación, provoquen conflictos en el hígado de quienes decidan consumir el anticonceptivo.

Esta tarea es difícil de lograr para ambos géneros: también es complicado controlar los efectos dañinos de los anticonceptivos femeninos, relacionados con el cáncer de mama y la depresión.

La esperanza de la comunidad médica internacional radica en lograr que el consumo de estas pastillas sea completamente seguro en ambos casos. Así, la planificación familiar puede ser un asunto de todos