Detrás de las causas de la extinción del icónico tigre de Tasmania, se encuentran las acciones del hombre. Esta especie se extinguió hace casi un siglo y los únicos remanentes que tenemos de ella son imágenes borrosas en blanco y negro. Su belleza no pudo ser admirada por los hombres del presente. Por esta razón y en conmemoración de la muerte de Benjamín, el último tigre de Tasmania conocido, expertos se han dado a la tarea de colorear un video de él y ahora por primera vez podemos ver al tigre a todo color.

Benjamín, el último ejemplar de su especie 

El tigre de Tasmania (Thylacinus cynocephalus), también conocido como lobo marsupial o tilacino, se extinguió en 1936 con la muerte de Benjamín, el último ejemplar conocido. Las causas detrás de su extinción no son ajenas a nosotros, de hecho, se siguen repitiendo con otras especies. Miles de tilacinos murieron a manos de colonos ingleses en Australia y Tasmania, para evitar que estos cazaran a sus ovejas. De esta manera, se llevó a la especie al límite hasta que finalmente se extinguió.

demonio tasmania benjamin
Benjamín

Tristemente este patrón se sigue repitiendo con otras especies. El claro ejemplo de ello son el lobo gris y el lobo mexicano que se encuentran en peligro de extinción. Pese a que los esfuerzos por recuperar la salud de sus poblaciones han sido grandes, existe una controversia con los ganaderos que han invadido el hábitat de los lobos y solían cazarlos para evitar que devoraran al ganado. La misma historia que con el tigre de Tasmania, sólo que esta vez estamos a tiempo de evitar su extinción.

Un metraje para reflexionar 

El National Film and South Archive ha lanzado las imágenes para conmemorar el Día Nacional de las Especies Amenazadas y como un recordatorio de la profunda huella que la humanidad es capaz de dejar en la naturaleza. Samuel François-Steininger de Composite Films fue el encargado de transformado las imágenes en video de Benjamín, el último tigre de Tasmania conocido, en un metraje a todo color. Por primera vez podemos observar a un ejemplar de la especie en un video de alta calidad y apreciar los colores de su pelaje.  

François-Steininger tomó como base el film original del naturalista David Fleay, grabado en el zoológico de Beaumaris, Hobart en diciembre de 1933. Para colorear a Benjamín, François se basó en pieles conservadas en museos, bocetos y pinturas, ya que no existen fotografías a color de la especie. Cuidando cada detalle, finalmente pudo colorear y traer a Benjamín a un mundo de diversas tonalidades.

Observa por primera vez a un tigre de Tasmania a color, un metraje que nos hace reflexionar sobre el poder que posee el hombre para cambiar el curso de la naturaleza. Así como existen historias de extinción, también tenemos el poder de reestablecer la armonía natural y recuperar a las especies amenazadas.