Aunque se dice que el perro es el mejor amigo del ser humano, los gatos no se quedan atrás. A pesar de que estos pequeños felinos están dotados de una gran independencia y personalidades misteriosas, comparten un vínculo muy especial con los humanos. Entre sus tantas peculiaridades están sus cariñosas pero dolorosas lenguas. Los gatos tienen una lengua rasposa, pero por qué es así.

Las “papilas cónicas” son las encargadas de otorgarle a los gatos una lengua muy especial. Estas se encuentran en la parte central de la lengua y están compuestas por queratina, elemento que les otorga esa textura rugosa. Pero esta fisionomía no es un invento de la naturaleza…

gatos lengua rasposa

La lengua de los gatos es rasposa por diversas razones:

Alimentarse y beber

La lengua rasposa de las gatos es muy útil para alimentarse, ya que les permite raspar la carne o huesos de sus presas. Aunque, si tu gato es un minino de casa, entonces su lengua se concentra en destrozar otras cosas. En cuanto al agua, a diferencia de los perros que forman una cuchara para poder beber líquidos, los gatos sólo deben sumergir su lengua, ya que el agua se queda atrapada en sus papilas.

Aseo personal

Los felinos son reconocidos por utilizar la lengua para acicalarse, es decir, para limpiar todo su cuerpo. Las papilas en su lengua actúan como ligeras púas que eliminan el pelo muerto y desenredan el pelaje.

Asimismo, gracias a la humedad que guarda su lengua pueden mantener el pelo limpio y fresco. Esto les ayuda a mantener la frescura de su temperatura y a eliminar la suciedad o polvo.

Método de relajación

Por si limpiarse, cepillarse y desgarrar comida no fuera suficiente, la lengua rasposa de los gatos también funciona como método antiestrés. Así como los humanos nos relajamos con un buen masaje, los gatos utilizan su lengua para consentir a su cuerpo. La rugosidad ayuda a masajear su piel y dar una sensación de relajación.

La naturaleza nunca actúa sin razón y la curiosa lengua rasposa de los gatos cumplen funciones clave para el desarrollo de la especie. Hoy descubrimos para qué funcionan esas lenguas rasposas además de dar lengüetazos dolorosos a sus dueños.