Los amantes de los perros a menudo describen cómo sus amigos caninos son buenos para captar sus emociones. Incluso hay quienes aseguran que sus perros ofrecen consuelo cuando la tristeza los invade. Por esta razón, no es extraño que los investigadores quieran conocer más al respecto y desvelar la gran conexión que existe entre perros y humanos. Los resultados de las pesquisas arrojan hechos sorprendentes y todos indican que los perros pueden captar las emociones de sus dueños. No es cuestión de imaginación, es un hecho real.

Los perros son como niños pequeños hasta ciertos aspectos. Así como los infantes buscan señales del comportamiento de sus padres para aprender a reaccionar ante ciertas situaciones, los perros lo hacen de la misma manera. Si un humano reacciona ante una situación estresante elevando sus niveles de cortisona y desencadenando sentimientos como el miedo, la ira o la ansiedad, su perro compañía desencadena las mismas sensaciones. En cambio, cuando los dueños actúan con tranquilidad, el perro actuará de la misma manera. Así que quizá la ansiedad de nuestros amigos caninos después de todo es un reflejo de nuestro estado de ánimo.

perro sonriendo

Este contagio emocional como lo llaman los expertos, tiene sus bases en aspectos psicológicos y la conducta, pero también en la fisiología. Desde hace ya algunos años, las investigaciones han demostrado que los perros tienen una capacidad olfativa que va más allá de lo visible. Incluso se sabe que algunos canes, son capaces de detectar el cáncer o la diabetes con tan sólo olfatear a una persona. Pero además de esto, también huelen las emociones y son empáticos a ellas.

Una empatía canina

Si alguna vez te has percatado de que tu can compañero se contagia de tus bostezos, tu tristeza o tu enojo, no estás errando según algunas investigaciones. Se ha comprobado que los niveles de cortisona, que es la hormona de la ansiedad, aumentan en perros a medida que esta también aumenta en sus dueños. Incluso también desarrollan una empatía afectiva cuando se trata de otras emociones como las risas o el llanto.

La empatía afectiva se define como la capacidad de comprender los sentimientos de personas que juegan roles importantes para aquel que la desarrolla. En ese sentido, entre más estrecha sea la relación entre humano-perro, mayor empatía afectiva desarrollará el can por su dueño. Para demostrar esta suposición, un estudio del la Universidad de Macalester examinó la reacción de perros ante el llanto o la risa de sus dueños. Encontraron que los canes prestaron mayor atención a los llantos, mostraron mayor atención tanto física como visual. Incluso sus niveles de estrés aumentaron, lo que significa que experimentaron una sensación similar a la de sus dueños.

perros sienten emociones dueños

“Toda empatía tiene algún componente de emociones contagiosas”, explica Meyers-Manor, autora principal de la investigación. “De alguna manera, reconocer la emoción de otro [ser] es más complejo cognitivamente hablando. Mientras que sentir lo que siente otro animal es más simple”.

Quizá nunca seamos capaces de descifrar completamente qué sucede en las mentes de nuestros perros, pero poco a poco se van derribando falsas ideas que argumentaban que los perros no eran capaces de sentir dolor u otras emociones supuestamente exclusivas de los humanos. Aquellos que alguna vez han podido desarrollar una estrecha conexión con un perro, saben que el vínculo es impresionante. La ciencia nos ayuda a comprender cada día mejor dicha relación, aunque vivirla es la mejor manera de comprenderla.