Nacimientos vírgenes, madres vírgenes o partenogénesis, así reconocemos a una de las tantas creaciones espectaculares de la naturaleza. Ya sea que la evolución haya improvisado o realmente sea parte de una nueva forma de reproducción, está claro que no todos los animales necesitan de otro para crear vida.

De alguna manera llegamos a la edad adulta pensando que todo ser viviente necesita de un igual para reproducirse. Damos por hecho que se requieren dos para crear uno, pero si observamos con más detalle, podemos resolver que la reproducción únicamente habla de un proceso biológico que permite la creación de nuevos organismos, sin números o pares.

Y es que la naturaleza tiene formas extrañas de llevar todo acabo; tiene gusanos que pueden vivir sin cabeza, animales transparentes y animales que no necesitan aparearse para reproducirse. Esta es exactamente la historia de las “madres vírgenes” o bien la partenogénesis.

reproduccion asexual partenogenesis

¿Qué es la partenogénesis o nacimientos vírgenes?

Los cuerpos diseñados para crear vida sin necesidad de un óvulo o espermatozoide funcionan a través del reemplazamiento de genes. Es decir, el organismo sustituye los genes que generalmente brinda un espermatozoide y después de un proceso complejo llamado meiosis, los ovarios son capaces de replicar, reorganizar y separar genes.

El huevo que produce la madre contiene solo la mitad de los cromosomas, la otra mitad es una copia exacta de las producidas originalmente. Por lo tanto, se crean células haploides. Pero, esto no es todo.

Para lograr reproducirse sin aparearse, un animal debe fusionar un cuerpo con un huevo. Por ejemplo, los tiburones son reconocidos por lograr el proceso de automixis dentro de la partenogénesis. Este quiere decir que contienen genes de la madre, pero no son totalmente iguales.

Existe otro proceso dentro de la partenogénesis conocido como apomixis, en éste las células reproductoras hacen una especie de copiar y pegar genético. Los animales que nazcan a partir de la apomixis entonces serán genéticamente idénticos a su progenitora (caso más común en las plantas).

reproducción asexual en tiburones

Los primeros seres en la Tierra

Desde hace millones de años los animales han dado vida a través de la partenogénesis. Se dice que la primera vez surgió en organismos simples y pequeños. Sin embargo, la evolución hizo su parte para que animales más grandes pudieran reproducirse asexualmente y de alguna manera asegurar la presencia de algunas especies.

Hasta ahora, se sabe que más de 80 especies de vertebrados (en su mayoría peces y lagartijas) se reproducen de esta forma. Aunque, también se han visto casos en serpientes, tiburones y algunos lagartos grandes. Pero, en el caso de los mamíferos hasta ahora ninguno ha reportado lograr la reproducción sin ayuda de otro. Tal vez será cuestión de tiempo o del nacimiento de otros mundos para que en los genes de todos los seres sea posible reproducirse sin aparearse.