Aquellos que están dispuestos a ver más allá de cada detalle aparentemente rutinario, serán quienes logren avistar los chispazos de felicidad que la vida nos envía. Donde quiera que uno mire se encuentran los escenarios capaces de sorprendernos. Así sea en medio de la ciudad o en medio del pleno campo, sólo hay que estar atentos a ellos. Eso le sucedió al fotógrafo Brent Cizek quien salió en busca de una escena digna que pudiera captar su cámara y vaya que lo logró, en su camino se encontró con una mamá pato que parecía estar seguida no de 1 o 2 patitos, sino de más de cincuenta, ¿de dónde salieron tantos?

En busca de la sorpresa natural

Brent Cizek, un fotógrafo de Minnesota, decidió acercarse a las orillas del lago Bemidij pese a la alerta de tormenta que el cielo parecía estar enviando. Decidió abordar su pequeño bote para continuar con su camino directo hacia el lago. Desafiando las olas agitadas producidas por el fuerte viento que rebotaban en su embarcación, comenzó su búsqueda de escenarios para fotografiar. Pero no tuvo que esperar mucho tiempo, pronto a lo lejos divisó a una hembra pato que llamó su atención, ya que venía seguida de sus pequeñas crías.

mamá pato con patitos

Un desfile de una mamá pato con sus pequeños es de las escenas más tiernas que la naturaleza nos puede regalar. Pero el nivel de ternura se eleva cuando el desfile revela que no se trata de un grupo pequeño, sino de uno bastante relevante. Así, Cizek quedó cautivado ante lo que miro a lo lejos y supo que debía fotografiarlo.

Puso en acción el obturador de su cámara mientras descubría que el número de pequeños patos desfilando detrás de mamá, se hacía cada vez más grande. Aunque para lograr las tomas, las cosas no se pusieron tan fáciles.

“Probablemente tomé 50 fotografías, y estaba rezando para que una saliera nítida porque las olas eran tan fuertes que era casi imposible mantenerlas en el encuadre”, dice Cizek. Para complicar aún más las cosas, tuvo que alternar entre maniobrar su pequeño motor de arrastre y tomar fotografías rápidamente. “Afortunadamente, resultó una imagen”.

Una especie de guardería para patitos 

mamá pato con 50 patitos
Brant Cizek

Finalmente llegó a la conclusión de que la madre pato venía acompañada de un poco más de 50 patitos. Así que se preguntó de dónde salieron tantas aves, e indagando descubrió que este gran número de integrantes de la familia no son después de todo tan extraordinarios. Los patos hembra suelen poner sus huevos en nidos propios y luego pasan a otro para poner uno o dos huevos más. Probablemente el grupo que vio Cizek era un grupo mixto de más de una sola progenitora, algo así como una guardería para patitos.

Cizek dice que luego de tomar la fotografía, visitó de nuevo el lugar, pero ahora se percató de que el grupo se había hecho todavía más grande. Probablemente 70 crías desfilaban a cuestas de la pato hembra, al parecer en el tiempo en que el fotógrafo se ausentó, la mamá pato recogió más crías nacidas de otros nidos. Una muestra de que la supervivencia a veces puede rozar niveles de ternura en los compartimientos animales.