Décadas atrás mientras sucedían una serie de hechos históricos en Colombia que involucraban a la mafia, a la par, su ecosistema también experimentaba cambios que han llegado hoy en día al borde del desastre. Pablo Escobar utilizaba su poder para obtener ejemplares exóticos de animales. Entre jirafas y rinocerontes procedentes de África, llegaron a Colombia los primeros ejemplares de hipopótamo. Tan sólo cuatro ejemplares bastaron para que décadas más tarde se convirtieran en una especie invasiva para la fauna local y cuya solución actual fluctúa entre el sacrificio y la esterilización. Luego de meses de disputas, finalmente el gobierno ha esterilizado a los primeros hipopótamos traídos por Pablo Escobar, para evitar el colapso del ecosistema.

El sacrificio como una posible vía

El hábitat natural de los hipopótamos se limita a la África Subsahariana, aquella región vasta que posee una de las biodiversidades más importantes del planeta. Sacarlos de aquella región, es igual que atentar en contra de ellos y del equilibrio sistémico bajo el que se rige la naturaleza. Pero décadas atrás, en 1991, cuatro hipopótamos llegaron desde el continente africano hasta la Hacienda Nápoles, propiedad de Pablo Escobar en Colombia.

hipopótamos en la Hacienda Nápoles

Años más tarde, tras la caída del capo y el abandono de la hacienda, los hipopótamos han estado reproduciéndose sin control hasta llegar a un aproximado de entre 80 y 120 ejemplares. Las autoridades locales entonces se plantearon la idea de darle solución a la situación que ha estado escalando hasta convertirse en un peligro para el ecosistema de la región.

Hace unos meses salió a la luz una investigación que planteó como única vía para evitar el colapso natural, el sacrificio de los hipopótamos. Entonces se le consideró para ponerle punto final a la situación. Sin embargo, en este caso los hipopótamos serían víctimas una vez más del capricho humano y sus vidas poca responsabilidad tienen sobre el asunto. Por ello, muchas organizaciones en pro de los derechos de animales hicieron escuchar sus protestas ante la posible decisión del gobierno colombiano de sacrificar a los hipopótamos.

Meses después, la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los Ríos Negro y Nare (CORNARE), anunció la decisión del implemento de un programa de esterilización para evitar que la población de esta especie siga creciendo. Según la corporación, se ha comenzado con la esterilización química en 24 ejemplares.

Castración química 

Se declinó por la vía química mediante una vacuna. Se trata de un método mucho menos invasivo y más viable que la intervención quirúrgica. Para el procedimiento se utilizó el medicamento conocido como GonaCon, cuyo mecanismo genera anticuerpos contra la hormona liberadora de gonadotropinas. Esta es la responsable de la producción de testosterona en los machos y la maduración del óvulo en las hembras. Así, se induce a la infertilidad mediante la acción del sistema inmune del propio ejemplar.

hipopótamos de Pablo Escobar

Por ahora no se ha dado a conocer la decisión de sacrificio de la manada más grande hipopótamos que habitan fuera de África. Aunque los conservacionistas mantienen sus ojos puestos en el caso, por si es necesario accionar en contra de cualquier decisión que ponga en peligro la dignidad y bienestar de los ejemplares. La esterilización quizá no sea la solución radical que se busca. Pero sí la más indicada para salvaguardar tanto a los hipopótamos, como al ecosistema local.