La familia de los felinos es muy extensa y diversa. Desde los felinos más imponentes en tamaño como el tigre y el león, hasta los más pequeños como el gato doméstico. Y aunque varían en tamaños y en características, todos ellos son sumamente hermosos con sus ojos penetrantes y sus movimientos llenos de gracilidad. Pero entre todos, existe uno muy difícil de observar por ser muy escurridizo y aunque tiene un tamaño muy pequeño y un aspecto que evoca a la ternura, este extraordinario felino es el más letal de todos, el gato del desierto.

El gato del desierto (Felis margarita) es un cazador minúsculo que domina las regiones más áridas de África y Asia. Observarlo es sinónimo de caer ante sus encantos de ternura y peculiaridad. Con un aspecto muy esponjoso de pelaje y grandes mejillas regordetas, el gato del desierto es muy similar a un gato doméstico en apariencia, salvo que en comportamiento es muy distinto. Es un grácil cazador, tímido y huraño ante los extraños, y completamente nocturno, es muy difícil de observar en su hábitat natural.

gato del desierto felis margarita

Un gran escapista 

Mucho de su comportamiento es todavía un misterio para los investigadores, por la dificultad de seguirle el paso a tan ágil y escurridizo felino. Sin embargo, se sabe que es el felino más pequeño que existe en el planeta, junto con el gato patinegro. Aunque esto no le impide acertar en sus cacerías, ya que usa su pequeño tamaño a favor. De hecho, es el más letal de todos los felinos, incluyendo a los más grandes, pues acierta en un 60% de los casos donde ataca. Y tomando en cuenta que se alimenta de animales muy veloces como reptiles, roedores, aves e insectos, eso es ya decir mucho.

Pero un hecho más asombroso todavía es que el gato del desierto no necesita tomar agua, le es suficiente con la hidratación que obtiene a través de su alimento. Por esta razón es que es difícil de avistarlo, pues de día sólo viven resguardados del sol en cuevas o madrigueras pequeñas. Y de noche salen a cazar con su gran agilidad de movimientos.

gato del desierto felis margarita

Es de esperarse que toda su anatomía esté diseñada para la supervivencia a uno de los ecosistemas más crudos de todos. Posee un pelaje especial en sus orejas que impide la filtración de arena dentro de sus oídos y además, sus patas están protegidas contra el ardiente calor de las arenas del desierto. Todas sus características lo vuelven uno de los felinos más misteriosos de todo el planeta y también su apariencia esponjosa que evoca a la ternura.

Lamentablemente no hay mucha información al respecto de la salud de poblaciones del gato del desierto. Por esta razón, no se sabe en qué estatuto se encuentra aunque se piensa que sus ejemplares han disminuido en número debido a la pérdida de su hábitat. Por ello, en regiones como los Emiratos Árabes, se le considera en peligro de extinción y se están llevando a cabo esfuerzos para garantizar su supervivencia.