A veces estamos tan inmersos en nuestros asuntos, que olvidamos que allá afuera hay un mundo entero lleno de hechos inesperados. Sólo basta recobrar la capacidad de sorprenderse y entonces una ventana hacia mundos inimaginables se abrirá ante nuestra curiosidad. Eso lo sabe bien el fotógrafo Lewis Kemper, quien dirige sus lentes para captar el comportamiento de los osos. Pero incluso en medio de hechos que podrían parecer cotidianos para él, se ha encontrado con una escena enternecedora que nos reafirma que no somos tan diferentes de los animales. Dos osos pequeños ‘tomados de la mano’ esperan a que mamá regrese de cazar, una fotografía que alegra el día de cualquiera.

osos pequeños tomados de la mano en Alaska
Lewis Kemper

El fotógrafo Lewis Kemper se encontraba en el Parque Nacional Clark en Alaska dirigiendo un recorrido fotográfico. En medio de la asombrosa naturaleza, Kemper vio una escena digna de ser fotografiada. Un par de osos pequeños esperando a la orilla del agua mientras su madre se internaba en el lago para cazar la cena. Y aunque hasta aquí el escenario ya es más que enternecedor, de pronto sucedió algo que sorprendió al grupo del recorrido. Los dos pequeños osos lucían expectantes ante el resultado de la audaz caza de su madre y en un acto conmovedor, se les vio ‘tomados de la mano’ esperando el regreso de su madre.

Lewis se mostró audaz con su lente y decidió rápidamente captar el momento. Las asombrosas imágenes muestran a los dos cachorros uno al lado del otro, mientras el más pequeño toca la espalda de su hermano mayor. Ambos dirigen la atención hacia la osa hembra que busca cazar algo de cenar para sus oseznos. Pero el momento se volvió único cuando el hermano mayor parece corresponder el toque del oso más pequeño. Así, en una de las instantáneas los dos osos pequeños parecen estar ‘tomados de la mano’, aguardando el regreso de mamá.

osos pequeños y su madre
Lewis Kemper

El fotógrafo luego explicó que “los dos osos se tomaron de la mano durante unos 20 segundos, con la esperanza de que su madre les trajera algo de cena. Pero desafortunadamente, ella regresó sin peces”. Y aunque la caza no fue lo esperado, los tres animales no se quedaron sin alimento. Es bien sabido que, aunque los osos aman a sus peces, la mayoría de ellos son omnívoros y se alimentan principalmente de plantas. Así que aunque esa tarde la caza no resultó fructífera, el enternecedor momento quedará guardado para la posteridad en estas lindas imágenes.