Por mucho tiempo se pensó que los animales no eran capaces de sentir, ni de desarrollar empatía hacia cuestiones que asociamos enteramente con la sociabilidad humana. Pero esta falsa idea poco a poco se ha ido derrumbando a medida que los animales nos revelan sus estructuras complejas. No somos la única especie capaz de vivir en sociedad, ni tampoco la única que tiene intrincadas estructuras organizacionales, las abejas son la prueba fehaciente de ello. Pero entre voladores también hay otras criaturas que cada día sorprenden más; los cuervos, que han demostrado gran inteligencia, lealtad y ahora sabemos que también pueden guardar rencor ante las injusticias.

Los cuervos poseen inteligencia abstracta

Con anterioridad ya han surgido investigaciones que indagan en las capacidades cognitivas de los córvidos. Incluso se ha demostrado que tienen conciencia abstracta y saben diferenciar bastante bien la diferencia entre la nada y el cero. Incluso son capaces de mostrar lealtad ante los humanos y hasta existen historias donde esta lealtad los llevó a salvar vidas humanas. Pero, así como muestran su agradecimiento ante aquellos que se muestran amigables con ellos, también son capaces de reaccionar ante las injusticias y guardar rencor por ello.

inteligencia dos cuervos

Expertos en biología cognitiva de la Universidad de Lund (Suecia) y la Universidad de Viena (Austria), se aventuraron a indagar un poco más sobre el comportamiento y la inteligencia de los cuervos a través de un experimento conductual. Este consistió en un trueque de pan por queso, para ello en una misma jaula se posicionaron dos investigadores. Uno de ellos ofrecía un pedazo de pan al cuervo en cuestión, y este debía llevarlo hasta el segundo investigador quien se lo intercambiaría por un pedazo de queso. Para los cuervos esto era un intercambio justo y satisfactorio, ya que lo hicieron sin chistar.

No obstante, en la segunda fase la situación cambió un poco. Esta vez, el segundo investigador en vez de entregarle el queso al cuervo a cambio del pan, se lo comía. Comportamiento que desbalanceó a las aves.

En la última fase, en vez de dos investigadores, se posicionaron cuatro de ellos alrededor de la jaula. En un extremo se colocó el responsable de dar el pan, y en el otro, otros tres investigadores: Uno que sí daba el queso, el que se lo comía y una nueva persona neutral para las aves. Sorpresivamente, los córvidos en la mayoría de ocasiones decidieron entregar el pan a la persona que sí les dio queso en la primera fase. Demostrando que son capaces de recordar el rostro de aquel que fue justo en el intercambio y también del investigador que no entregó los pedazos de queso.

cuervo en una rama

No son indiferentes a la injusticia 

De las siete aves que participaron en la investigación, seis eligieron intercambiar con la persona ‘justa’ y uno con la neutral. Lo que da indicios a los expertos en biología cognitiva de que los cuervos son sensibles ante la ‘injusticia’ y guardan ‘rencor’ por ello. Aunque claro que no podemos equiparar estos conceptos con el comportamiento humano, que tiene sus propias maneras de conducirse ante distintas experiencias.

Incluso aclarando el punto anterior, es sorprendente cómo los cuervos son aves inteligentes capaces de reaccionar ante situaciones que bien podríamos considerar que no comprenden. Su inteligencia todavía nos da mucho por conocer sobre ellos y comprender sus sistemas de aprendizaje y sociabilización.